Crean bioplaguicida a base de hongos para el manejo controlado de importante plaga en Chile -

Crean bioplaguicida a base de hongos para el manejo controlado de importante plaga en Chile

La Lobesia Botrana o polilla de la vid es una plaga que ingresó oficialmente a Chile el año 2008. Actualmente, es controlada por los agricultores, pero aún así es un peligro para los cultivos de uvas, arándanos o ciruelas ya que en los centros urbanos no es manejada y es así como vuelve a infectar los cultivos agrícolas.

Sin embargo, no hay variedad de productos en el mercado que controlen esta plaga de manera amigable con el medio ambiente. Es por esto por lo que el Instituto de Investigaciones Agropecuarias de Chile comenzó, en 2017; un proyecto para generar bioplaguicida en base a hongos entomopatógenos y bacterias para biocontrol y/o manejo integrado de Lobesia botrana en vides.

El encargado del proyecto e investigador del INIA, Eduardo Tapia, comentó a PortalFrutícola.com que el proyecto responde a la necesidad mundial de generar herramientas amigables con el medioambiente.

La Lobesia botrana es una plaga cuarentenaria, que se encuentra presente desde la región de Atacama hasta la Araucanía. Es por ello por lo que, si no se controla a tiempo; puede generar pérdidas en los campos e incluso cierres de mercados para las exportaciones de vides.

“Para enfrentarla, durante muchos años, se han investigado distintas cepas de estos hongos entomopatógenos, con el objetivo de combatirla de manera sustentable, es decir, disminuyendo el uso de productos químicos. Hasta el momento los resultados no habían sido tan evidentes”, aseguró Tapia.

Proyecto e importancia para el control de la plaga

Desarrollado por el INIA, con la colaboración del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y el apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), el proyecto “Desarrollo de un biopesticida en base a hongos entomopatógenos para biocontrol y/o manejo integrado de Lobesia botrana en vides como una alternativa sustentable en el cambio climático” finalizó en mayo de 2020. En este momento, según Tapia, están esperando a transferir los productos a las empresas.

“Estamos esperando que los bioplaguicidas que se generaron sean tomados por las empresas, sean registrados en el SAG y luego poder distribuirlos a los agricultores y productores a un precio razonable”, comentó Tapia.

A su vez, el investigador destacó que este proyecto generó importantes productos, como, por ejemplo, capacitaciones a agricultores, fichas técnicas, publicaciones científicas, entre otros.

“Son proyectos que involucran un factor social importante, por ejemplo, con la capacitación al agricultor, entregamos la opción de conocimiento sobre el control; y eso es un producto importante”, afirmó Tapia.

Tapia comentó la importancia de seguir desarrollando proyectos que impulsen las herramientas de control de plagas amigables con el medioambiente. “Si nosotros somos amigables con el medioambiente el medioambiente nos dará espacio para seguir en la Tierra”, puntualizó.

Agradeció, además, la disposición del FIA que, con su apoyo, permitió llevar la experiencia del laboratorio al campo y así capacitar a los agricultores.

Finalmente, expresó que este producto también posibilitaría combatir la plaga en las parras de las ciudades, ya que no contaría con elementos químicos tóxicos para el ser humano.

 

Foto: FIA

 

Este contenido es exclusivo de Portalfruticola.com, si desea reproducirlo en otro medio, debe nombrar a la fuente y vincularlo al contenido original.