Uso del cobre en la agricultura convencional y ecológica -

Uso del cobre en la agricultura convencional y ecológica

El contenido de este artículo de nuestra sección de Agrotecnia fue elaborado con información proveniente de www.certiseurope.es, www.elcampesino.co, www.pthorticulture.com, la cual fue revisada y reeditada por Portalfruticola.com

Uso del cobre en la agricultura

Uso del cobre en la agricultura: El caldo bordelés o sulfalto cupro-cálcico es considerado como el primer producto fitosanitario, desarrollado para controlar el mildiu de la vid a finales del siglo XIX. Desde entonces y hasta nuestros días, el cobre se ha venido usando ampliamente para controlar múltiples enfermedades causadas por hongos y por bacterias.

uso del cobre en la agricultura

Foto: www.certiseurope.es

Su uso está ampliamente extendido en cultivos como olivo, viña, patata, árboles frutales y cultivos hortícolas. A pesar de que esté incluido como sustancia apta para agricultura ecológica, las autoridades europeas consideran que debe limitarse su uso para evitar riesgos a los operarios y al medio ambiente.

Efecto fungicida y bactericida

El efecto fungicida y bactericida del cobre se debe a que los iones Cu2+ se acumulan en el interior de las células del hongo o en las bacterias causando el mal funcionamiento de múltiples enzimas imprescindibles para su desarrollo.
Sólo una muy pequeña proporción del cobre aplicado (menos del 0.01%) puede ser liberado en forma de Cu2+, pasar a la superficie foliar y ser absorbido por los hongos y las bacterias.

Para conseguir una mayor eficacia es importante que dicha proporción, o índice de biodisponibilidad, sea significativamente mayor.

Los hidróxidos de cobre tienen una estructura cristalina muy ramificada, que recuerda la forma de un copo de nieve. De esta forma hay mucha más superficie externa con iones de Cu2+ que pueden pasar fácilmente a la disolución acuosa presente en la superficie foliar y de ahí a las células del hongo.

El tamaño de partícula es también una forma de incrementar la superficie total, pero un tamaño excesivamente reducido puede hacer que no sea bien retenido por la hoja y pueda ser fácilmente lavado por la lluvia.

Uso del cobre en la agricultura ecológica

El Cobre junto con el azufre es uno de los pocos productos autorizados por la agricultura ecológica, por ello es considerado como uno de los recursos clásicos y de amplio uso en los cultivos.

Uno de los campos en los que más se utiliza este elemento es en la horticultura debido a su valor nutricional ya que las plantas lo absorben y este por su parte interviene en diversos procesos como lo es la biosíntesis de la clorofila. Por otro aporta protección a los cultivos puesto que es un fitosanitario que protege a las siembras de algunos hongos y es el único bactericida autorizado por la Unión Europea.

Existen diferentes formulaciones de cobre, aunque en la agricultura ecológica se utilizan las siguientes: el sulfato de cobre que tiene entre un 20 y un 25 % de cobre, el oxicloruro de cobre con un 50 % de cobre y óxido cuproso que se compone entre un 50 y 80% de cobre. Debido a su flexibilidad y alcance, los agricultores recurren al sulfato de cobre, que es uno de los químicos industriales que proporcionan la solución a muchos de los problemas que van desde los presentados por el terreno hasta la salud y bienestar de los animales.

Uso del cobre en la agricultura, como fertilizante

Cuando el terreno presenta problemas de fertilidad, es muy común que el agricultor utilice un tratamiento que consiste en la dispersión de 50 Kg de sulfato de Cobre por cada hectárea; haciendo que este actúe como un fertilizante y así mejorar la calidad de los cultivos.

En cuanto a las plantas el sulfato de cobre se usa como tratamiento para el control de hongos y babosas. Por el lado de los animales, el sulfato de cobre se usa a manera de suplemento con el fin de elevar los niveles de cobre en el ganado. En los cerdos y pollos se utiliza como estimulante para el crecimiento.

El cobre es una sustancia de contacto y por ende es de fácil lavado, por lo que si hay lluvia constante, se hace necesario aplicar el cobre en forma frecuente, una vez la planta se haya secado.

Como vemos el cobre es un elemento de gran importancia en el campo; por lo cual se hace necesario documentarnos más a fondo de sus propiedades y sus posibles usos.

La función del cobre en el cultivo de plantas

El cobre es uno de los micronutrientes necesarios para las plantas en muy pequeñas dosis. En el sustrato, el rango normal es de 0,05-0,5 ppm, mientras que en la mayor parte de los tejidos es de 3-10 ppm. En comparación, el índice ideal de hierro en el tejido es 20 veces más alto que el de cobre. Si bien la deficiencia o la toxicidad del cobre rara vez se presentan, lo mejor es evitar los extremos; pues en ambos casos el crecimiento y la calidad de los cultivos podrían verse afectados.

uso del cobre en la agricultura

Foto: agroecologiar.com

La función del cobre y su uso en la agricultura

En las plantas, el cobre activa ciertas enzimas implicadas en la síntesis de lignina y es esencial para diversos sistemas enzimáticos. También es necesario en el proceso de la fotosíntesis; esencial para la respiración de las plantas y coadyuvante de éstas en el metabolismo de carbohidratos y proteínas. Además, el cobre ayuda a intensificar el sabor, el color en las hortalizas y en las flores.

Deficiencia de cobre

El cobre es inmóvil; es decir, los síntomas de su deficiencia se presentan en las hojas nuevas. Dichos síntomas varían dependiendo de cada cultivo, normalmente comienzan por enrollamiento y una leve clorosis; sea en toda la hoja o bien entre las venas de las nuevas. Dentro de las zonas cloróticas de las hojas pueden formarse pequeños puntos necróticos, particularmente en los bordes de éstas. A medida que los síntomas progresan, las hojas nuevas son más pequeñas, pierden su brillo y en algunos casos pueden marchitarse. Los meristemos apicales pueden necrosarse y morir, impidiendo así el desarrollo de ramas laterales. Típicamente, la apariencia de las plantas es compacta y los tallos entre las hojas se acortan; mientras que en las flores, el color suele ser más claro de lo normal.

El exceso de potasio, fósforo y otros micronutrientes puede provocar, indirectamente, deficiencia de cobre. Esta deficiencia también puede ser provocada por un pH alto en el sustrato, pues su disponibilidad será menor para la planta.

Toxicidad

El exceso de cobre en el sustrato puede afectar el desarrollo de la raíz; este quema sus puntas provocándole un crecimiento lateral excesivo. En la planta, los altos niveles de cobre pueden competir con la absorción de hierro y, en ocasiones, de molibdeno o zinc. Respecto a los nuevos cultivos, al principio pueden tornarse más verdes de lo normal, después  presentarán los síntomas de deficiencia de hierro o quizá de otros micronutrientes. Si no es corregida, la amenaza de toxicidad por cobre puede reducir la ramificación y finalmente provocar el deterioro de la planta.

Como ocurre con la mayoría de los micronutrientes, la disponibilidad del cobre es mayor cuando el pH del sustrato es bajo: si se detectan síntomas de toxicidad por cobre; es preciso analizar el pH del sustrato de cultivo. Por otra parte, ciertos fungicidas contienen este elemento como ingrediente activo, por lo que resulta esencial enjuagar el follaje antes de examinar el tejido. Las plantas más sensibles a la toxicidad del cobre suelen ser las hortalizas.

Dónde encontrar cobre

El cobre es aportado totalmente por la mayoría de los fertilizantes solubles en agua y de liberación controlada; estos deben ser aplicados en los índices recomendados. Varios fungicidas contienen cobre como ingrediente activo, así que una parte del mismo será absorbida por las hojas. A menudo, el agua para riego aporta un poco de cobre, y rara vez está presente en exceso. Es necesario analizarla para comprobar el contenido de cobre y de otros elementos.

Si se requiere de cobre adicional, se recomienda usar un fertilizante completo en micronutrientes para evitar el aporte excesivo de este elemento y; por consecuencia, inducir la deficiencia de otros micronutrientes. Se puede efectuar una sola aplicación de sulfato de cobre o de cualquier forma quelatada del mismo, pero es preciso hacerlo con precaución; pues la línea divisoria entre su escasez y su exceso es muy delgada. Para evitar quemaduras en el follaje, aplique el producto al sustrato a saturación (drench); no lo aplique de manera foliar.

Fuente: www.certiseurope.es, www.elcampesino.co, www.pthorticulture.com

Foto de portada: agroecologiar.com

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