Columna Técnica: ¿Cómo aplicar correctamente un plaguicida para lograr buena cosecha, proteger la salud y cuidar el medio ambiente?

26 Noviembre 2019

Por Patricia Villarreal, Gerente general Asociación Nacional de Fabricantes e Importadores de Productos Fitosanitarios Agrícolas.

Aumentar la productividad agrícola de manera sostenible es el desafío que durante los próximos 40 años enfrentará el sector agrícola global. ¿Cómo producir suficiente comida para más de 9 mil millones de habitantes en el año 2050?, ¿cómo lograrlo protegiendo los recursos naturales?, son interrogantes que están sobre la mesa y que deben ser resueltas a través de la implementación de las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y el Manejo Integrado de Plagas (MIP).

Los productos fitosanitarios son una de las herramientas de control de plagas disponibles en el MIP y por ello es importantísimo implementar buenas prácticas antes, durante y después de la aplicación de un fitosanitario.

Lo primero que el agricultor debe saber es que el correcto uso de un plaguicida comienza con su adecuada adquisición, la que debe ser en un lugar autorizado. Luego, es importante leer detenidamente la etiqueta, previo a la preparación de la mezcla y aplicación del producto. Es fundamental respetar siempre la dosis recomendada, ya que no por aplicar más plaguicida el efecto será mejor. De hecho, esto puede causar fitotoxicidad en el cultivo y una dosis menor es menos eficaz y puede generar resistencia a las plagas.

En cuanto a la preparación de la mezcla estos son los pasos a seguir:

  • Determinar un lugar específico para realizar esta tarea. Debe ser con buena ventilación, fuera de la bodega de fitosanitarios y lejos de animales y personas ajenas a la labor.
  • Usar equipo de protección personal de acuerdo a las instrucciones de la etiqueta: traje o delantal impermeable, guantes de nitrilo o neopreno, protector de vías respiratorias y botas impermeables.
  • Disponer de los utensilios necesarios y de uso exclusivo para la preparación de plaguicidas: pesa o balanza, dosificador, vasos, jarros graduados, balde y revolvedor. Estos deben estar limpios y en buen estado.
  • Nunca comer, beber, fumar o mascar chicle durante la preparación de la mezcla.

Cumpliendo estos pasos, lo siguiente es:

  • Poner agua limpia hasta la mitad del tanque de aplicación.
  • Agitar el contenido del envase antes de abrir, si este es líquido.
  • Pesar o medir la cantidad necesaria del producto indicado en la etiqueta.
  • Si el producto es en polvo o granulado, se debe preparar la mezcla en un balde aparte hasta que esté bien disuelta.
  • Vaciar el tanque de aplicación a través del filtro.
  • Lavar el balde y agregar el agua del enjuague al tanque de aplicación.
  • Completar el tanque de aplicación con agua hasta el nivel deseado. Nunca abastecerlo directamente desde cursos de agua.
  • Tapar el tanque de aplicación.
  • Lavar los implementos utilizados con agua limpia.

Con la mezcla hecha de forma correcta, viene la etapa previa a la aplicación en que es importante chequear que el equipo de aplicación esté limpio, no presente perdidas o daños en mangueras, uniones o tanques y esté correctamente calibrado para el procedimiento.

Además, si tiene vecinos a 50 metros del área sensible, en que realizará la aplicación, debe avisarles con 24 horas de anticipación mediante un volante informativo u otro medio comprobable. Por otra parte, si hay viento sobre 6-8 km/h no se debe realizar la aplicación para evitar la deriva. Lo mismo si es que hay probabilidades de lluvia, ya que el producto puede ser lavado.

Si tiene cultivos o frutales en floración atractivos a polinizadores o contrata servicios de polinización no aplique en horario de vuelo de los polinizadores.

Las precauciones que debe tener durante la aplicación son:

  • Mantener alejados a personas y animales del sector.
  • En condiciones de altas temperaturas, aplicar temprano en la mañana o al finalizar la tarde.
  • Evitar el contacto con la nube de aplicación.
  • Nunca comer, beber, fumar o mascar chicle.
  • No destapar boquillas con la boca.
  • No tocar la cara u otra área de la piel con guantes y manos sucias. Si desea interrumpir la aplicación para comer, fumar o ir al baño debe sacarse el equipo protector y lavarse con abundante agua y jabón.

Las precauciones una vez finalizada la aplicación son:

  • Diluir el remanente de los desechos del estanque en diez veces su volumen en agua y asperjar en un sitio eriazo, donde no circulen personas y animales, lejos de cursos de agua o en un lugar destinado a este propósito.
  • Posteriormente, se debe limpiar el estanque con agua y detergente o solo agua, tres veces. Toda esta operación debe hacerse con el equipo de protección personal.

Con respecto a los cuidados personales, después de la aplicación, es fundamental lavarse con abundante agua y jabón y ponerse ropa limpia. También se debe lavar el equipo de protección personal y la ropa contaminada, luego de cada aplicación. Esto debe hacerse de forma separada al resto de la ropa de la familia.

Para aprender este y otros temas de Buenas Prácticas Agrícolas en el manejo y uso de plaguicidas, te invitamos a visitar nuestras redes sociales y web de nuestra asociación: www.afipa.cl

 

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