Huertas urbanas a partir de residuos domiciliarios

08 Noviembre 2019

El contenido de este artículo de nuestra sección de Agrotecnia fue elaborado con información de www.inia.cl, la cual fue revisada y reeditada por Portalfruticola.com

A) Huertas urbanas a partir de residuos domiciliarios

Huertas urbanas a partir de residuos domiciliarios: El método dependerá de la disponibilidad de espacio con el que se cuente. Se deben buscar lugares cercanos, sin árboles que den sombra y ojalá no en zonas de mucho viento. 

Huertas urbanas a partir de residuos domiciliarios

Introducción

Chile es el país sudamericano que más basura genera alcanzando un promedio de 456 kilos por habitante al año, lo que implica que cada chileno desecha más de 1 kilo de basura diaria. Cerca del 90% de la basura que producimos se podría recuperar a través de prácticas como el reciclaje o el compostaje, ya que más del del 50% de la basura generada es del tipo orgánica, pero sólo compostamos el 0,4%.

La experiencia con huertas urbanas (HU) en Chile es escasa y creciente, las HU se están consolidando como una alternativa válida para acelerar el proceso de cambios hacia estilos de vida más sustentables en diversos niveles, que además generan una serie de ventajas: Consolidar procesos de participación social, promover prácticas de conservación, sanear basurales y vertederos y transformar espacios degradados en espacios productivos.

1. Requerimientos básicos y diseño de una HU

No hay un límite de espacio para una HU, pero se requiere contar con un mínimo de 6 horas de luz y disponibilidad de agua. Existen dos formas de establecer una HU: cultivando directamente en el suelo o en diferentes tipos de recipientes, lo que es ideal para patios, balcones e incluso paredes libres (Figura 1 ). El método dependerá de la disponibilidad de espacio con el que se cuente. Se deben buscar lugares cercanos, sin árboles que den sombra y ojalá no en zonas de mucho viento. La mejor orientación es norte sur, siempre que sea posible.

2. Alternativas de sustratos

Cuando no se cuente con suelo, existe una gran cantidad de sustratos factibles de usar en la HU (Figura 2). Los sustratos se definen como cualquier material mineral u orgánico distinto del suelo, donde se desarrollará el crecimiento de una planta. Dentro de ellos los más usado hoy son: fibra de coco que se caracteriza por su gran capacidad de retención de agua, porque se puede reciclar y es de bajo costo; Turba, también con alta capacidad de retención de humedad y oxigenación, pero además contiene elementos esenciales para el crecimiento de las plantas, es de mayor precio que la fibra de coco; Perlita: es de peso ligero y estable, muy baja retención de humedad y alto costo.

Otra alternativa para usar como sustrato es el agua a través de la técnica conocida como hidroponía. Existen varios sistemas de trabajo, pero los más conocidos son el sistema de raíz flotante en el cual las plantas están creciendo directamente en el agua y se requiere un sistema de oxigenación de 3 a 4 veces en el día y el sistema NFT por sus siglas en inglés (Nutrient film technic), en el que las plantas se hacen crecer en tubos de PVC donde hay una lámina de agua en movimiento constante, que nutre a las plantas (Figura 3). En ambos casos, se trabaja con una solución nutritiva que se agrega al agua, que contiene los elementos esenciales para el crecimiento de las plantas.

Huertas urbanas a partir de residuos domiciliarios

Huertas urbanas a partir de residuos domiciliarios

3. Siembra

Existen dos formas básicas para sembrar, la siembra directa para semillas más grandes o que no se adaptan al trasplante (zapallos, zapallitos italianos, melón) y la indirecta, donde se usan contenedores (almacigueras) para semillas más pequeñas (tomates, lechugas, pimientos), que luego, cuando alcanzan 2 a 3 hojas verdaderas, son trasplantadas en el terreno definitivo. Se pueden utilizar almacigueras comerciales o almacigueras recicladas, como envases de yogur, envases de huevos o macetas de papel a partir de diarios o conos de toallas de papel (Figura 4).

4. Compostaje y vermicompostaje

Compostaje es la descomposición controlada de materias primas orgánicas: restos de frutas, verduras, podas, pasto, hojas, para producir lo que conocemos como “Compost o abono compuesto”. El vermicompostaje es una técnica de reciclaje de residuos orgánicos mediante la acción de la lombriz roja californiana (Eisenia foetida), que es capaz de procesar una amplia variedad de residuos orgánicos, tolera altas temperaturas y el 60% de lo que digiere lo devuelve en forma de humus.

Para preparar un compost se debe armar una pila con materiales orgánicos considerando siempre materiales verdes y secos en proporción 1:1, en un lugar con buen drenaje y en semisombra. Existen varias estructuras que pueden servir de composteras (Figura 5). Los materiales verdes deben quedar en el medio de los materiales secos, para evitar olores.

B) Huertas urbanas a partir de residuos domiciliarios

El requisito para que funcione es que se mantenga húmedo y se oxigene dando vuelta la pila, a lo menos una vez por semana. En el caso de incorporar lombrices, la técnica es la misma, solo que el tamaño de los restos orgánicos debe ser menor, estar ya semidescompuestos y se debe proteger la estructura de la luz. El producto obtenido de compostaje o vermicompostaje, compost o humus, debe ser secado y puede ser utilizado en dosis de 1 kg por m2 o 150 g por planta.

5. Prácticas a realizar en la HU

Una práctica fundamental en la HU es la asociación y rotación de cultivos. La asociación de cultivos permite optimizar el espacio disponible al combinar plantas de crecimiento horizontal con algunas de crecimiento vertical (cebollines y lechugas, respectivamente) o combinar especies de crecimiento rápido como el rabanito con algunas de crecimiento lento como zanahorias o repollos (Figura 6).

6. Manejo sustentable de la huerta

La producción sustentable se basa en acciones tendientes a prevenir la aparición de plagas y enfermedades, esto puede realizarse estimulando el control natural con plantas de colores vivos y aromáticas (caléndulas, lavandas, verónicas, romero, alisum entre muchas otras) que actúen como atrayentes de organismos benéficos o plantas que actúen como repelentes por que producen metabolitos secundarios irritantes o venenosos (menta, salvia, ortiga, tagete, entre otras).

Otra alternativa es el uso de trampas de colores, que en la agricultura se usan para el monitoreo de plagas, pero que en este caso pueden servir para capturar los insectos en la HU. Deben contener alguna sustancia pegajosa que actúe como adherente (aceite, miel, almíbar).

C) Huertas urbanas a partir de residuos domiciliarios

Por último, cuando estas medidas no resultan, se pueden preparar biopesticidas a través de soluciones jabonosas, para el control de pulgones, arañitas, mosquitas blancas; con 2 cucharadas de jabón de lavar en 4 L de agua o biopreparados a partir de materias primas vegetales de origen natural capaces de obstruir alguna ruta metabólica del organismo plaga (Cuadro 1).

Huertas urbanas a partir de residuos domiciliarios

Fuente: www.inia.cl 

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