Mantenimiento de los estanques de acumulación de riego intrapredial

11 Octubre 2019

El contenido de este artículo de nuestra sección de Agrotecnia fue elaborado por www.inia.cl, el cual fue revisado y reeditado por Portalfruticola.com 

1. Mantenimiento de los estanques de acumulación

Mantenimiento de los estanques de acumulación: Una estructura fundamental para asegurar el riego diario de los cultivos es el estanque acumulador, el que puede estar revestido con diferentes tipos de polietilenos (Fotografía 1) o cemento.

Mantenimiento de los estanques de acumulación

Esta estructura nos permite reducir al mínimo la pérdida de agua por infiltración, pudiendo almacenar el agua de riego proveniente de pozo o canal. Respecto a este último, se debe considerar que el contenido de partículas en suspensión como arena, limo y arcilla es mayor respecto a un agua de pozo.

Además, las aguas procedentes de canal poseen una gran cantidad de microorganismos y algas que se desarrollan con mayor facilidad cuando existen nutrientes en el agua y las condiciones de alta radiación solar son elevadas, situación que sucede en nuestra región.

Cabe destacar que, la presencia de partículas y algas en los estanques puede producir obstrucción en los emisores o goteros de nuestro sistema de riego, afectando el normal crecimiento de las plantas, reduciendo la producción y el tamaño o calibre de fruta.

Fotografía 2. Estanque acumulador cubierto con malla raschel negra.

2. Mantenimiento de los estanques de acumulación

Para evitar estas obstrucciones en el sistema de riego, se deben realizar manejos que permitan disponer de un agua lo más libre de impurezas posible. Con el fin de evitar la presencia de partículas, se deben implementar estructuras de prefiltrado antes de que el agua ingrese al estanque acumulador.

Como elemento de prefiltrado se recomienda incorporar un desarenador o decantador, que corresponde a una estructura más ancha y profunda que el canal, diseñado en función al caudal y a las partículas que transporta, y teniendo como función, disminuir la velocidad del agua facilitando que las partículas más pesadas decanten en el fondo. Si la cantidad de sedimentos acumulados es elevada, entonces el desarenador debe limpiarse con mayor frecuencia.

Para reducir y mantener controlada la presencia de microorganismos y algas, se debe cubrir el estanque acumulador con malla raschel negra (Fotografía 2) o plástico posterior a su limpieza, ya que bajo condiciones de oscuridad se reduce su proliferación.

3. Mantenimiento de los estanques de acumulación

Asimismo, es posible incorporar sulfato de cobre al agua en dosis de 0,05 a 2 ppm (0,05 a 2 g m - ³) (Fotografía 3). En los estanques acumuladores, la concentración de 2 g mˉ 3 de sulfato de cobre se utiliza de forma preventiva cuando la población de algas es mínima.

En el caso de que el agua del estanque adquiera un color verdoso (por la presencia de alga) sin que exista material orgánico en la superficie, se recomienda una dosis de 4 a 5 g mˉ 3 . Sin embargo, cuando se observa lama y algas en la superficie es necesario aumentar la dosis a 10 g mˉ 3 .

Fotografía 3. Estanque de acumulación con aplicación de Sulfato de cobre.

Mantenimiento de los estanques de acumulación  

Ejemplo:

Estanque acumulación de 5000 m3 y la recomendación máxima de sulfato de cobre es de 2 g por cada m3

5.000 m3 x 2 g m-3 = 10.000 g ó 10 Kg de Sulfato de Cobre

Con la aplicación de Sulfato de cobre se debe tener la precaución de que aguas ricas el Calcio, pueden provocar precipitados de Sulfato de calcio.

4. Mantenimiento de los estanques de acumulación

Si en los campos se observan estanques de acumulación con altos niveles de lama, algas u otro tipo de vegetación acuática (Fotografía 4), el tratamiento debe ser riguroso, vaciando parcialmente el estanque y dejando un pequeño volumen en el reservorio para posteriormente aplicar una dosis elevada de sulfato de cobre (30 g m3 ), que debe permanecer por 12 horas.

Antes de reiniciar el riego, se debe llenar el estanque hasta su máxima capacidad, realizando el mismo procedimiento cada vez que la cantidad de material orgánico en el estanque sea excesivo.

Fotografía 4. Estanque con altos niveles de lama y algas.

Mantenimiento de los estanques de acumulación

5. Mantenimiento de los estanques de acumulación

Ante esta situación, se debe realizar un "despiche" de las tuberías terciarias y terminales de los goteros. Si la presión de algas y material orgánico es importante, esta limpieza debe realizarse de forma periódica. Si bien el prefiltrado permite reducir al mínimo la carga de algas, se debe tener presente que siempre existirá una población de algas que ingresará al sistema, siendo importante incluir equipos de filtración adecuados para el control de algas.

Para ello, se recomienda incorporar filtros de grava o arena al sistema, que se caracterizan por retener altos niveles de partículas orgánicas e inorgánicas, sin afectar significativamente la pérdida de carga. En el filtro de grava, el agua con contaminantes ingresa por la parte superior, luego atraviesa la grava que actúa como filtrante y sale del cuerpo del equipo por la parte inferior, siguiendo el recorrido hacia los demás componentes del cabezal de riego (Figura 1).

Figura 1. Esquema de trabajo de un filtro de grava.

La capacidad de flujo, de un filtro de grava o arena, está determinada por el diámetro y la tasa de filtrado expresado en unidades de longitud y caudal/área respectivamente. El diámetro de los filtros se expresa en pulgadas y la tasa de filtración en galones por min pie2 (gpm pie2 ) o metros cúbicos por hora y por metro cuadrado (m3 h -1m 2 ). Los diámetros de cilindro (d) pueden ser: 18, 24, 30, 36 y 48 pulgadas.

6. Mantenimiento de los estanques de acumulación

Las tasas de filtración más utilizadas en este tipo de filtros son 15, 20, 25 y 30 gpm pie2 . Como información adicional se debe tener en cuenta la calidad del agua, pudiendo ser clasificada de acuerdo al tipo (fuente), tamaño, y concentración de las partículas presentes. Por lo tanto, el adecuado diseño de un filtro de grava debe considerar las siguientes consideraciones:

  • Frecuente necesidad de limpieza de los filtros. Estos se saturan más rápido.
  • La calidad del filtrado no es totalmente óptima ya que no se logra retener todas las partículas.
  • Diseño acorde al caudal de trabajo del sistema de riego presurizado. Al respecto, dimensiones inferiores a las técnicamente recomendadas pueden provocar elevadas pérdidas de carga.
  • Aumento de la pérdida de carga nominal del filtro a niveles superiores del máximo permitido. La presión de trabajo en los laterales disminuye, reduciendo la descarga de los emisores, especialmente en aquellos goteros de tipo no-autocompensado.

Fuente: www.inia.cl

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