Columna de opinión: Incorporación de tecnología y conocimiento, la oportunidad para disminuir las pérdidas de alimentos

30 Julio 2019

Por Dr. Bruno Defilippi, especialista en postcosecha de INIA La Platina

¿Sabía usted que sólo en América Latina se desperdician unas 348 mil toneladas de alimentos? Una situación que no escapa de la realidad chilena, donde incluso un 28% de las pérdidas sería responsabilidad de los propios consumidores; y el 72% se producen en etapas relacionadas al proceso de producción y comercialización.

Por lo tanto, si bien en Chile los sectores público y privado están en un continuo desarrollo y búsqueda de soluciones tecnológicas para minimizar las pérdidas en el campo y en los canales de distribución, no debemos descuidar el rol de los consumidores.

Una herramienta simple y fácil para que la comunidad se involucre en este problema, es proporcionándoles información para ayudarlos a evitar las pérdidas de alimentos; especialmente en relación a cómo mantener las frutas y verduras frescas durante períodos más largos.

Las causas del desperdicio de alimentos son ocasionadas por factores biológicos y físicos incluyendo, por ejemplo, una mala manipulación del producto provocando deshidratación y daños mecánicos visibles.

Estas causas están estrechamente relacionadas a temas de manejo y logística, ya sea producto de la falta de infraestructura adecuada para mantener las condiciones ideales de cada producto; o en las distancias requeridas para llegar a los centros de distribución o consumo final.

En ese sentido, INIA La Platina, a través de sus distintos especialistas, busca soluciones que estén al servicio de agricultores y la comunidad.

Para ello, estamos desarrollando tecnologías que permitan la reducción de las pérdidas de alimentos. Estas tecnologías son muy diversas y van desde la generación de nuevas variedades con una vida media más larga después de cosecha, hasta el desarrollo de manejos productivos complementarios; como es el uso de sistemas de protección de cultivos con coberturas que pueden ayudar a mitigar los efectos de eventos climáticos, como lluvia y granizo.

Otros avances importantes, se realizan en el control de enfermedades fungosas; participando en proyectos colaborativos en el desarrollo de productos más sanos e inocuos y amigables con el medio ambiente.

¿Pero, por qué es importante un trabajo interdisciplinario?

Porque la mayoría de las pérdidas se producen en las etapas previas a que los alimentos lleguen a los consumidores, es decir, durante la producción y transporte.

Si consideramos, por ejemplo, productos hortícolas frescos como frutas y verduras, aproximadamente el 50% se pierde antes de llegar a los consumidores; según estudios realizados por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Lo importante es que la respuesta o solución está en nuestras manos. La agricultura no sólo enfrenta el desafío de producir más y mejores alimentos para una demanda que crece exponencialmente en todo el mundo; sino que debe luchar contra un grave problema que impacta fuertemente a la sociedad: la pérdida de alimentos.

Un desafío que el equipo de profesionales de la Unidad de Postcosecha de INIA La Platina, junto a un importante número de instituciones públicas y privadas, está abordando hace años. Es importante considerar que bajo ciertas condiciones es más viable aumentar la disponibilidad de alimentos a través de la disminución de pérdidas; que por medio de la incorporación de nuevas tierras de cultivo. Un tema no menor en un mercado que demanda un mejor uso de los recursos.  

Fotografía principal: Shutterstock.com

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