Columna de opinión: Nuevos mercados para el agro, nuevos desafíos para investigación. Por Pedro Bustos

25 Junio 2019

Por Pedro Bustos, Director Nacional del Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA.

Tras el reciente anuncio dado a conocer por el Ministro de Agricultura, Antonio Walker, sobre la apertura del mercado vietnamita para las manzanas y cerezas chilenas, es inevitable trazar nuevas líneas para reforzar el trabajo que realizamos como Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) en estas y otras frutas destinadas a países distantes.

Si bien esta buena noticia beneficiará el desarrollo del sector frutícola y amplía el portafolio de destinos para la agricultura chilena, también surgen nuevos desafíos para dicho mercado del sudeste asiático y otros que de seguro vendrán en el futuro. Desafíos que están dados no solo por los largos tiempos de transporte marítimo, sino que por la necesidad de integrar las distintas especialidades del ámbito agrícola, que van desde la genética hasta la postcosecha.

Llegar con alimentos frescos con la calidad exigida a países tan lejanos requiere envíos en barco que pueden durar más de 30 días, y durante ese período la fruta sigue su proceso de maduración necesario para desarrollar los distintos atributos de calidad exigidos por los consumidores. Incluso en algunos casos, como manzanas, este envío es realizado después de un importante período de almacenamiento en Chile bajo condiciones controladas.

Este gran desafío que enfrentan los productores y exportadores locales ha sido abordado desde hace más de 20 años por parte de investigadores de INIA a través de la Unidad de Postcosecha, la que ha aportado en identificar y resolver problemáticas en la cadena de valor de cerezas, arándanos y paltas, entre otras especies.  

Para conseguir la meta de llegar con un producto de calidad, se deben implementar tecnologías que permitan extender la vida útil de la fruta, manteniendo no solo su apariencia, sino que su firmeza, sabor y por supuesto su aporte nutricional como alimento fresco.

En ese sentido, la utilización y el manejo de frío durante el almacenamiento y transporte no es suficiente para llegar con fruta de buena calidad a este nuevo mercado, y por lo tanto nuestros especialistas han analizado la postcosecha complementando con otras tecnologías para poder llegar con la calidad global demandada por los consumidores, quienes exigen calidad, sabor e inocuidad.

Por lo tanto, los desafíos para la investigación agropecuaria abarcan toda la cadena de valor del producto, desde la incorporación de variedades con un mayor potencial de vida de postcosecha, la revisión de los manejos productivos y por supuesto la logística desde la cosecha al arribo en el mercado.

En esa tarea, como INIA seguiremos especializándonos para apoyar la tarea del Gobierno y de nuestro Ministerio de Agricultura, la que busca no solo aumentar las oportunidades para el país, sino también para nuestros agricultores a lo largo de todo Chile. Seguiremos esforzándonos en responder, con fruta de buena calidad, a una demanda que está literalmente al otro lado del mundo.

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