Procedimientos en la toma de muestras para análisis de suelos

06 Mayo 2019

El contenido de este artículo de nuestra sección de Agrotecnia fue elaborado por www.inia.cl, el cual fue revisado y reeditado por Portalfruticola.com

INTRODUCCIÓN

Las plantas obtienen sus nutrientes fundamentalmente del suelo, desde el cual absorben los diferentes minerales y los incorporan a sus tejidos y diversas funciones.

En los sistemas agropecuarios, uno de los objetivos principales es lograr maximizar los rendimientos de los cultivos y/o praderas, dentro de ciertos rangos técnicos, económicos y ambientales.

Ello requiere que la cantidad de nutrientes que se agreguen en forma de fertilizantes orgánicos o inorgánicos sea lo más exacta posible, de modo de no afectar el rendimiento por falta de ciertos elementos (no se logra el objetivo técnico), o al revés, que el aporte excesivo de cierto nutriente pueda significar pérdidas económicas e incluso provocar problemas en el medio ambiente.

DETERMINACIÓN DE LA UNIDAD DE MUESTREO

La determinación de la unidad de muestreo implica definir el área que se va a muestrear (Figura 1). Para ello se deben considerar algunos aspectos como:

-Que la unidad sea homogénea, es decir que el sector elegido corresponda a un mismo tipo de suelo (textura, pedregosidad, profundidad, etc.).

– Que la topografía del sector sea uniforme (separar sectores planos de laderas, por ejemplo).

– Que el sector comparta condiciones de drenaje similares.

– Que el uso anterior del suelo haya sido similar (historial de cultivos, rotaciones, fertilización anterior, pastoreo, corte de forraje, etc.)

Figura 1. Se deben definir las unidades de muestreo de acuerdo a diferentes factores que se observan en terreno. En cada unidad de muestreo se tomará una muestra independiente.

El tamaño de la unidad de muestreo es relativo, ya que dependerá mucho de la homogeneidad de ésta. En general, se recomienda que no supere las 10 ha, es decir una muestra cada 10 ha. Es importante considerar que en la unidad de muestreo habrá grandes variaciones entre sitios específicos (micrositios). En un mismo potrero, aunque éste sea pequeño, muestreos en diferentes lugares darán resultados diferentes. Por ello, es necesario seguir los procedimientos de muestreo, de modo que la muestra represente el promedio de la condición del área en cuestión.

NÚMERO DE PUNTOS DE MUESTREO

Una vez definida y delimitada la unidad de muestreo , se debe iniciar el procedimiento de muestreo. Considerando la alta variabilidad que hay entre diferentes puntos dentro de la misma unidad, es necesario tomar diferentes puntos dentro de la misma, para obtener una buena representatividad de la muestra. Para ello se toman entre 20-25 “submuestras” al azar, todas del mismo tamaño y profundidad, las que posteriormente se juntan, homogenizan y de ellas se obtiene la muestra que irá a laboratorio (entre 0,5 – 1 kg, dependiendo del número de análisis requeridos).

PUNTOS DE MUESTREO

Dentro de la unidad de muestreo, en cada punto donde se tome la submuestra, deben considerarse algunos criterios, de modo de NO tomar muestras en:

– Lugares de descanso o dormideros de animales.

– Cerca de bostas de animales.

– Cerca de bebederos o saleros.

– En zonas donde se acumularon residuos, silos, parvas, basuras, etc.

– En zonas donde se forrajearon animales.

– En las entradas de potreros.

– Cerca de árboles o sombreaderos.

– En áreas con manchas de orina.

– Cualquier área claramente alterada o particular.

Es importante señalar que las muestras no deben tomarse sobre terrenos recientemente fertilizados, ya que se alterará el resultado y se perderá la utilidad de ésta.

MATERIALES PARA EL MUESTREO

Para realizar el muestreo, se pueden utilizar diferentes materiales y herramientas (Figura 2):

– Barreno, sacabocado o pala recta

– Cuchillo

– Huincha de medir o regla

– Balde (limpio)

– Bolsas plásticas (nuevas)

– Formulario y lápiz

Como el objetivo será determinar la fertilidad del suelo, todos los materiales y herramientas deben estar limpios, de modo de evitar la contaminación de la muestra.

Figura 2. Herramientas y materiales utilizados en la toma de muestras de suelos para fertilidad.

PROCEDIMIENTO DE MUESTREO

Para obtener las submuestras al azar, se deberá recorrer la unidad de muestreo de forma tal que se abarque completamente. Ello puede lograrse con un recorrido en zig-zag (Figura 3), o bien definiendo la toma de cada submuestra a una distancia predeterminada. Cada submuestra se tomará de la misma manera y a la misma profundidad, colocándola cada vez en el balde, hasta juntar el número requerido.

Figura 3. Recorrido para la toma de submuestras en la unidad de muestreo determinada.

La modalidad más simple y rápida es usar un barreno agrológico o sacabocado (Figura 4), que permite sacar una submuestra en forma rápida y precisa en cada punto. En el caso de no contar con esta herramienta, puede utilizarse una pala, preferentemente recta, la que debe estar bien afilada, para permitir un corte limpio del suelo. Se introduce la pala en el suelo realizando un corte levemente inclinado para evitar que el suelo se disgregue y se obtiene una tajada de aproximadamente 3-4 cm de grosor (Figura 5). En esta tajada se corta mediante el cuchillo la parte central (unos 3-4 cm de ancho), con la misma profundidad en cada submuestra.

Figura 4. Muestreo de suelo utilizando un barreno o sacabocado, un sistema más rápido y menos laborioso para obtener las submuestras.

Cada submuestra (Figura 6) se deposita en el balde (limpio) hasta completar el número requerido. Una vez finalizado el recorrido que cubrió adecuadamente la unidad de muestreo, se tiene el balde completo con las 20-25 submuestras. Se procede entonces a mezclarlas con la mano (limpia), disgregándolas y procurando que se tenga una mezcla homogénea de todas ellas. De esta mezcla, se obtiene finalmente la muestra que será destinada a laboratorio (0,5 – 1 kg, según requerimiento de análisis, Figura 7).

Figura 5. Al muestrear con una pala, se obtiene una tajada de suelo de aproximadamente 3-4 cm de grosor.

Figura 6. Obtención de la submuestra en cada punto del recorrido, la que se deposita en un balde limpio.

¿CUÁNDO SE DEBE MUESTREAR?

La época de muestreo puede en realidad ser cualquiera, y dependerá del objetivo que se tenga. Habitualmente se utilizan los datos de análisis de suelo para orientar o definir los requerimientos de fertilización de un cultivo o pradera.

De esta forma, el muestreo de suelos debe planificarse con bastante antelación a la fecha de aplicación. Se recomienda al menos dos meses antes de las faenas, de modo de tener los resultados del laboratorio con tiempo suficiente para luego definir dosis y adquirir los insumos necesarios. Para estudiar tendencias en el tiempo, es recomendable tener muestras tomadas en épocas comparables.

Figura 7. Las submuestras se mezclan en un balde y se obtiene la muestra de 0,5-1 kg que se envía a laboratorio.

IDENTIFICACIÓN DE LA MUESTRA

La muestra se debe depositar en una bolsa plástica (nueva), ojalá doble, y se debe identificar adecuadamente (en la bolsa misma o bien en un papel que debe ir entre las bolsas (para evitar que se dañe con la humedad). El informe de laboratorio hará referencia a esa identificación de terreno (Figura 8).

Junto a lo anterior, es importante proceder a llenar el formulario que acompañará la muestra al laboratorio y que incluye los siguientes datos:

– Identificación del operador o quien toma la muestra.

– Identificación del productor.

– Identificación del predio y ubicación.

– Coordenadas geográficas (usar GPS).

– Nombre potrero o sitio.

– Superficie muestreada.

– Profundidad de muestreo.

– Análisis solicitados.

– Manejo anterior y cultivo objetivo (próximo).

– Observaciones especiales.

Parte de los antecedentes solicitados permiten realizar una mejor recomendación técnica, si así se solicita.

PROFUNDIDAD DE MUESTREO

La profundidad de muestreo puede variar según el objetivo que se persiga. Habitualmente se realiza a 0-10 cm de profundidad para praderas y a 0-20 cm para cultivos (o más profundo en frutales, por ejemplo). También es habitual utilizar 0-7,5 cm (3 pulgadas) como criterio en praderas. Cualquiera sea el utilizado, debe respetarse la misma profundidad en cada submuestra.

Muchos nutrientes varían fuertemente su concentración, disminuyendo habitualmente a mayor profundidad. Lo anterior implica que con muestreos a mayor profundidad se obtendrán niveles más bajos en muchos casos. De todas formas, existen mecanismos de corrección para manejar esto y por ello las interpretaciones de resultados deberán considerar la profundidad utilizada.

La profundidad de muestreo habitualmente se relaciona con la zona más activa de absorción de nutrientes por parte de las raíces.

Figura 8. Análisis de muestras de suelo en laboratorio. El laboratorio emitirá un informe con los resultados analíticos obtenidos.

ANÁLISIS REALIZADOS

Se pueden solicitar diferentes análisis, pero los más habituales son los de nitrógeno disponible (N), fósforo disponible (P), potasio disponible (K), azufre disponible (S), acidez (pH) y contenido de materia orgánica. En suelos ácidos (ej. Zona Húmeda) se suele agregar la capacidad de intercambio catiónico efectiva (CICe) y la saturación de aluminio.

Fuente: www.inia.cl 

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