Expertos analizaron futuro de la industria de cerezas chilenas al 2025 en el Global Cherry Summit 2019

29 Abril 2019

Uno de los principales temas que inquietan a los actores de la industria de la cereza es cuál es el futuro de este cultivo, considerando los crecientes volúmenes de Chile y los desafíos que implica ser el mayor exportador del hemisferio sur de dicho fruto.

Durante el Global Cherry Summit 2019, los asistentes pudieron analizar el crecimiento de la industria chilena, cómo se lograron superar los problemas de la temporada 2017/18 y con ello cómo se lograron mejores precios en la última campaña, gracias a una mejor condición de la fruta.

Claudio Vial, gerente general de Ranco Cherries.

Según cifras presentadas por Claudio Vial, gerente general de Ranco Cherries, Chile representa entre el 93 y el 95% de las cerezas que se exportan desde el hemisferio sur con 180.572 toneladas exportadas en la temporada 2018/19, seguido de lejos por Australia con 5.213 toneladas despachadas en el mismo periodo.

Asimismo, Vial destacó que de acuerdo al Catastro frutícola 2018 existen 30.134 hectáreas plantadas de cerezos en Chile, aunque las estimaciones proyectan que hasta finales del año pasado la superficie plantada sería de 39.070 hectáreas.

Sin embargo, el representante de Ranco Cherries destacó que hasta el momento un 46% de la superficie plantada no ha entrado en producción y que, a su vez, está aumentando el peso relativo de la producción de los huertos nuevos, con una mayor densidad y mejor plantados.

“Queremos entender un poco más qué pasa con este gran desafío que tenemos de que se duplicará (la producción) la industria en los próximos 5 años y que quizás lleguemos a 100 millones de cajas en 7 - 8 años más”, detalló Vial.

Con estos antecedentes sobre la mesa, Vial planteó que se puede calcular la estacionalidad futura de la producción para el año 2023, en base a los huertos que dejarán de ser productivos y a los nuevos que entrarán a la industria.

“Básicamente vemos que aumenta fuertemente Santina, Lapins y Regina. Estamos asumiendo que las 8.000 hectáreas que se arrancan - que están proporcionalmente distribuidas en todas las variedades - llegamos a una composición donde vemos que las tres variedades principales suben de un 56 a un 71% del volumen total producido”, explicó Vial.

Frente a este escenario, sostuvo la necesidad de contar con suficiente capacidad de proceso, poniendo énfasis en la cantidad de vías que se deben instalar en los siguientes años y la tasa de inversión que debería tener el sector.

Vial expuso que para los próximos 5 años es necesario que los exportadores inviertan entre USD 8 millones y USD 10 millones por cada 1% de participación que tengan en el mercado.

La importancia de la logística

Otro de los temas que se discutió en la charla fueron los desafíos logísticos en Chile con miras a 2023/24.

Francisco Labarca, director ejecutivo de Global Reefers.

A cargo del tema estuvo Francisco Labarca, director ejecutivo de Global Reefers, quien se refirió a los puntos que se deberán tener en cuenta para poder manejar los volúmenes que se esperan exportar hacia Asia.

En esa línea, indicó que actualmente se movilizan 10.179 contenedores de cerezas y que para ese entonces se proyectan 20.878 contenedores, lo que sería un incremento significativo respecto a la situación actual.

Sin embargo, aclaró que esos volúmenes estarían repartidos a lo largo de una ventana mayor, por lo que aseguró que con una correcta organización, se podría movilizar todo ese volumen sin mayores problemas.

“La cereza chilena, aunque aumenten al doble, son una pequeña parte de lo que se transporta en el mundo y en el hemisferio norte", explicó.

Añadió que, "ya estamos viviendo en un país altamente especializado en fruta...por lo tanto, que se duplique diciembre no es algo que nos debería preocupar como número general, es algo que ya se hace en Chile, solamente que es un mes que se incorpora a hacer los mismo volúmenes que ya hacemos en febrero, marzo o abril".

Comentó, además que el trabajo estará en poder distribuir los envíos, generar un mayor número de viajes y tal vez considerar la opción de tener no solo viajes express, sino que, además, servicios extras, viajes tradicionales y potenciar el sector aéreo.

"La capacidad de los servicios express no será suficiente para el peak y deberá ser complementada con naves especiales express o con la capacidad existente en Chile", destacó.

En esa línea, Labarca se refirió a la alternativa que representa el movilizar cargamento a través de vía aérea, donde esperan aumentar de 720 contenedores en 2018 a 1350 en 2023/24, lo que espera estaría distribuido a lo largo de las semanas 46 a 50.

Labarca explicó que otro desafío será el extender la capacidad portuaria para enfrentar el nuevo escenario que se espera en Chile en 2023/24.

Cerró su presentación cuestionando si es que China está en condiciones de recibir el volumen en sus puertos tradicionales de recepción o si será necesario para los exportadores chilenos el evaluar otras opciones, diversificando así el mercado.

Principales desafíos

Posterior a ambas charlas se desarrolló un panel de discusión, el que contó con la participación de destacados actores de la industria cerecera, tales como Orieta Ramírez, Frusan, Marcos Echeñique; Copefrut S.A., Cristian Tagle, Garcés Fruit y con Manuel José Alcaíno de Decofrut como moderador.

Uno de los temas que planteó Alcaíno estuvo relacionado con la importancia del flete aéreo.

A raíz de ello, cuestionó a Labarca cuáles serían los desafíos que vería en potenciar esa área, pese a que es una que no mueve largos volúmenes, aunque sí resuelve dificultades al inicio de la temporada.

En esa línea, Labarca señaló que uno de los más grandes desafíos es el tema de contar con otro aeropuerto que pueda movilizar la fruta y gestionarlo de forma eficiente y adecuada para que tenga disponible todos los espacios necesarios para hacer del proceso un tema resuelto.

Asimismo, destacó que es clave considerar el segmento aéreo dentro de la planificación de la temporada y no contemplarlo de forma spot.

En tanto, sostuvo que es muy importante para poder duplicar el volumen de despachos de cerezas por avión el contar con otro aeropuerto, indicando que el de Concepción y el de Iquique son alternativas a considerar, pero que deben ser habilitados.

Entre los otros desafíos analizados en el panel estuvo el contar con la mano de obra suficiente en campo y packing para manejar un volumen al doble que el existente hoy, frente a lo que también se expuso la necesidad de que éste sea un proceso más eficiente.

Por otra parte, Alcaíno expuso que es relevante el contar con una demanda suficiente para la producción de cerezas, que permita a los productores obtener buenos precios.

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