Productor de cerezas en Argentina prefiere regalar su fruta antes que venderla -

Productor de cerezas en Argentina prefiere regalar su fruta antes que venderla

Christian Rappenecker es un productor de cerezas argentino que estos días ha llamado la atención por ofrecer su fruta de regalo bajo una sola condición.

Una serie de factores son los que han llevado a este pequeño productor de Choele Choel, Río Negro, a preferir regalar sus cerezas en vez de venderla a cambio de que, quienes las quieran, las cosechen ellos mismos.

¿Qué puede llevar a un productor a regalar su fruta?

En Portalfruticola.com conversamos con Rappenecker, quien nos comentó su situación y lo difícil que está siendo poder vender sus cerezas en el mercado interno.

Productor y dueño de una empresa familiar que lleva su apellido, Rappenecker asegura que los precios “no cubren los costos de cosecha”.

Con 30 años de experiencia en el sector de las cerezas, Christian explica que la mano de obra resulta “muy cara”.

“la gente no se consigue y no quieren trabajar las 8 horas, solo unos pocos”, afirma.

“Todos los años nos quedaba fruta y este nos quedó casi la totalidad, más de 20 toneladas”.

Factores que culminan para los pequeños productores en la dificultad de tener un negocio rentable.

“Hay muchos puntos en contra”, dice el productor, y explica que el bajo consumo a raíz de la crisis económica, además de empresas exportadoras que se quedan con fruta en los campos destinándola al mercado local, traen como consecuencia mucha oferta y poca demanda.

“Por ejemplo, Europa puso más medidas, eso hizo que llegara menos cereza a ese mercado y se volcaran al mercado interno, perjudicándonos a nosotros, el mercado se satura”.

Rappenecker comenta que para tener un negocio rentable es necesario que el kilo de cerezas se pueda vender a 40-50 pesos argentinos mínimo (USD 1,9-2,4) y con personal para mano de obra.

Por otra parte, dice que es necesario recibir ayudas para poder mejorar maquinarias, recuperar estructuras y mejorar variedades que pide el mercado.

Su empresa se dedica a la producción de cerezas Lapins, Bing, Van, Corazón de Paloma, Celeste, Graffion. Un campo de 10 hectáreas que hoy, se ha reducido a 4,5 por la baja rentabilidad.

En este contexto, Christian Rappenecker asegura “me sale más barato regalar las plantas”.

La situación en Argentina no deja de ser complicada para los fruticultores, y es que, según señala el productor, con el gobierno anterior ya estaba difícil, pero ahora habría empeorado.

“Aumentó tanto los impuestos y los bienes básicos como la carne, aceite, la canasta básica, que la fruta pasó a ser un lujo”.

Todo esto, ha llevado a Christian Rappenecker al punto de ofrecer sus plantas a través de las redes sociales de forma gratuita bajo la condición de sacarlas uno mismo a partir de mayo y junio.

Fotografía: Campo de Christian Rappenecker.

www.portalfruticola.com