La importancia del barbecho en la agricultura. Tipos de barbechos - PortalFruticola.com

La importancia del barbecho en la agricultura. Tipos de barbechos

La importancia del barbecho en la agricultura. Tipos de barbechos

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Barbecho

Es la tierra que se deja descansar de la siembra durante uno o varios ciclos vegetativos, con el propósito de recuperar y almacenar materia orgánica y humedad. Hecho habitual en la rotación de cultivos. Durante el tiempo que permanece sin cultivar es sometido a una serie de labores con objeto de mejorar su predisposición al cultivo.

Etimología

La palabra barbecho viene del Latín vervactum, compuesto de ver, veris ( primavera, ver primavera y verano) y actum ( hecho, participo del verbo agere, ver: acto de decir, “ hecho para la primavera. “

Historia

El barbecho se fue haciendo regular incorporando además el pastoreo de animales para abonar el suelo, ya que hasta el siglo XIX no existieron los abonos químicos. El barbecho aseguraba la rentabilidad de las tierras. El barbecho supone un proceso agrícola para permitir que las cualidades del suelo no se desgasten. Existen dos tipos de barbecho, labrado, aquel en el que se eliminan las malas hierbas y sin labrar. Además, dentro de los barbechos labrados se encuentran el barbecho labrado químico, en el cual se elimina las malezas o malas hierbas por medio de plaguicidas y el barbecho labrado mecánico el cual es más efectivo ya que es tratado con implementos que aceleran el proceso de descomposición al enterrar las hierbas, por ejemplo el arado con disco. Asimismo, en regiones amazónicas y andinas se utilizaba como parte del trabajo agrícola para dejar "descansar" la tierra y que no se sobreexplotara. En Europa empezó a ser habitual en la Edad Media, en donde las tierras de labranza se cultivaban con una periodicidad en la que se alternaba el descanso y cultivo, haciendo que en épocas de descanso se trabajara con el arado practicando el barbecho: una parte de tierras de cultivo se dejaba sin cultivar pero se pasaba el arado, arrancando de esta forma las hierbas silvestres (que a su vez servían como abono) y aumentando la humedad, de forma que la tierra recuperara minerales que se habían perdido durante el cultivo.

Aún hoy en día es practicada por cientos de comunidades indígenas en regiones tropicales. La presión sobre la tierra, a partir de la agroindustria, presiona cada vez más a estas comunidades para abandonar esta práctica histórica de equilibrio en el uso del recurso tierra.

Proceso

El barbecho supone un proceso agrícola para permitir que las cualidades del suelo no se desgasten. Existen dos tipos de barbecho: barbecho labrado (aquel en el que se quitan las malas hierbas) y barbecho sin labrar. Dentro de los barbechos labrados se encuentran el barbecho químico, en el cual se elimina las malezas o malas hierbas por medio de herbicidas y el barbecho mecánico que tiene más efectividad ya que es tratado con implementos que aceleran el proceso de descomposición al enterrar las hierbas.

Barbecho corto y largo: manejo de los tiempos en el control de malezas

El período de barbecho es el que transcurre entre la cosecha de un cultivo y la siembra del cultivo siguiente. Existen dos tipos de barbechos: "Barbecho corto" es el que se realiza antes de la implantación del cultivo y el "Barbecho largo", que es el que comienza poco después de la cosecha del cultivo antecesor.

En ambos momentos es importante realizar un correcto control de las malezas presentes en el lote; estas no sólo generarían pérdidas y dificultades en el establecimiento del nuevo cultivo sino que también consumen agua y nutrientes, que son necesarios almacenar en el suelo para el cultivo a sembrar.

Una información técnica difundida por la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe) brinda algunas recomendaciones para efectuar un buen barbecho y evitar la proliferación de malezas.

Conservar la humedad

La conservación de la humedad en el suelo es fundamental, sobre todo en los primeros centímetros del suelo, donde luego se ubicará la semilla. Según diferentes estudios, realizando un adecuado control pueden llegar a retenerse entre 50 y 60 milímetros de agua (Ponsa, 2010).

Elección de herbicidas

El comienzo de los tratamientos de control así como la elección de los herbicidas que se utilizarán deberá ser considerado de acuerdo a la distribución, abundancia y composición de la comunidad de malezas que se encuentran en el lote, teniendo en cuenta su ciclo de crecimiento y su agresividad; como así también deberán tenerse en cuenta las condiciones climáticas. Para esto es importante realizar monitoreos frecuentes.

Monitoreo

En muchos casos, el monitoreo insuficiente o la falta de este genera que los controles no sean efectivos. Los mejores controles se obtienen cuando las plantas son pequeñas y se encuentran en activo crecimiento; cuando las malezas ya son grandes o han sobrevivido a condiciones de estrés, tienden a volverse menos sensibles al efecto de los herbicidas.

Otro error frecuente, ocurre cuando no se realizan monitoreos con posterioridad a la cosecha, momento en el cual se debería comenzar a identificar las malezas que se encuentran emergiendo ya que, al cosechar el cultivo, se elimina la competencia por lo nutrientes y agua y las malezas comenzarán a desarrollarse consumiendo los recursos que son precisos almacenar.

Factor climático

Las condiciones climáticas influyen en la decisión de realizar un control. En el caso de períodos invernales, las bajas temperaturas y la menor radiación generan un menor crecimiento de las malezas, por lo cual el uso de herbicidas sistémicos no tendrá tanta efectividad como en períodos donde el crecimiento de las malezas es más activo.

Historial

Otro factor importante es conocer la historia del lote y las malezas que generalmente suelen encontrarse, ya que estas permanecerán en el banco de semillas. Conocer la historia del lote y las malezas que se encuentran en él permitirá también conocer acerca de la biología de la plaga, su período de crecimiento, factores que lo afectan y su modo de emergencia.

Por ejemplo, malezas que poseen estructuras de reserva subterráneas que se mantienen durante el otoño para brotar durante la primavera; es en este momento, en que las reservas se han agotado y la mayoría de los individuos se encuentran emergidos, cuando el control será más efectivo, ya que no existirán reservas para la primavera siguiente.

Otra característica de este tipo de malezas que presentan estructuras subterráneas, es que su distribución será localizada en algunas zonas del lote.

Calidad de aplicación

En relación con la aplicación de herbicidas, se deberá tener en cuenta la calidad de la aplicación a fin de que no ocurran escapes debido a mala distribución de las gotas. Generalmente se recomienda que la aplicación alcance el target o blanco de aplicación: 20-30 impactos/cm2 para herbicidas sistémicos y 30-50 impactos/cm2 para los de contacto.

Recetas

Es importante recordar que todas las aplicaciones deberán realizarse contando con la receta agronómica correspondiente bajo el asesoramiento de un profesional idóneo y con productos que se encuentren registrados en el Senasa, aprobados para el cultivo, la plaga y el momento de aplicación en que lo se esté utilizando. Asimismo las aplicaciones deberán realizarse preferentemente en horas de la mañana o por la tarde, cuando aún haya luz.

Realizar un correcto control durante el período de barbecho permitirá almacenar agua y nutrientes y comenzar el establecimiento del cultivo sin competencia de luz ni espacio, garantizando el correcto establecimiento del cultivo, el cual constituye la base para lograr buenos rendimientos.

Fuente: agrovoz.lavoz.com.ar  www.ecured.cu

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