Guía técnica de semilleros y viveros frutales. Incluye libro en PDF

21 Septiembre 2017

 El contenido de este artículo fue elaborador por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), y fue revisado y reeditado por Portalfruticola.com

La productividad de una especie frutícola es el resultado de una adecuada combinación de factores filtogenéticos y tecnológicos (manejo) de la plantación, con el ambiente escogido. En el establecimiento de la plantación frutícola, el semillero y vivero es la etapa en que se deben desarrollar las plantas con excelente calidad, para ser trasplantadas al lugar definitivo en el campo.

Esta etapa se inicia con la selección de árboles productores con buenas características genéticas y fitosanitarias, cuya pureza genética, calidad agronómica y tratamiento sanitario, garanticen la producción de plantas con un potencial para obtener buenos o excelentes rendimientos por unidad de área o una productividad elevada.

IMPORTANCIA DEL SEMILLERO

El desarrollo de la producción frutícola se ejecuta en tres etapas bien diferenciadas, que son: semillero, vivero y plantación definitiva. Una fruticultura sostenible y competitiva, bajo el punto de vista agronómico, necesita de plantas con calidad, la cual comienza en las diferentes actividades que se realizan en la etapa del semillero, por ello es importante ponerle atención a la obtención de semillas, el desarrollo de buenos patrones y la selección de yemas genéticamente puras.

El semillero junto con el vivero, constituyen la base o inicio de esa fruticultura competitiva, por ello, es importante realizar conscientemente todas y cada una de las actividades del semillero, ya que ello garantizará el éxito agronómico y económico de la futura plantación.

PROPAGACIÓN DE PLANTAS

Las plantas presentan dos tipos básicos de propagación:

•Propagación sexual: para la reproducción sexual se necesita de la existencia de sexos (masculino y femenino), que a través del proceso de polinización-fecundación, se da la formación de la semilla, la cual dará origen a una nueva planta, es decir, que la propagación se hace por medio de semillas.

•Propagación asexual: también llamada reproducción vegetativa, se da por simple fragmentación de la planta madre, en donde las plantas hijas son idénticas a la madre, al no existir intercambio de material genético. La forma más sencilla consiste en la simple partición de secciones del tallo, que una vez enterradas consiguen enraizar. Se trata de un fenómeno muy extendido entre las plantas vasculares. Las formas más comunes de propagación vegetativa usadas en frutales son:

• Por medio de estacas y esquejes

• Mediante injertos o propagación de copas

• Con el uso de acodos

• Por medio de raíces

• Por cultivo de tejidos

En la actividad frutícola, se utilizan ambas propagaciones, la sexual para la obtención de plantas porta injertos o patrones, o cuando la especie a propagar no cuenta con tecnología para la propagación asexual. La propagación asexual o vegetativa se utiliza cuando la propagación por semilla presenta limitaciones, también cuando se quiere obtener ventajas agronómicas de una especie o para uniformar plantaciones.

EL SEMILLERO

Se conoce como semillero a: “el lugar donde se colocan las semilla de las frutas para que germinen, emerjan y crezcan hasta alcanzar el desarrollo adecuado para su trasplante”. Los semilleros o almácigos se realizan en pequeñas áreas donde se aplican las técnicas necesarias para obtener plántulas sanas, por eso es importante tomar en cuenta ciertos aspectos como la ubicación, preparación y elaboración del semillero, para garantizar su eficacia.

Los semilleros se deben ubicar en lugares donde no existan fuertes vientos y la exposición a la luz solar sea adecuada, igualmente, deben estar cerca de la fuente de agua y de la vivienda para realizar apropiadamente las labores de mantenimiento como son: riegos, deshierbes, raleos y controles fitosanitarios.

  

OBTENCIÓN DE LA SEMILLA

La semilla se puede definir de varias formas: “es la parte del fruto que colocada en condiciones adecuadas, da origen a una nueva planta”, otra forma: “es el óvulo fecundado y maduro”. También se considera semilla a: “un fragmento o parte de un vegetal, provisto de yemas como: tubérculos, bulbos, esquejes, varetas”, entre otros. La semilla es la estructura inicial de una plantación, por lo tanto, es necesario observar algunos cuidados como:

1. Selección de las plantas donadoras de semillas. Se debe conocer el origen de la planta, su historial productivo, deben ser sanas, tienen que presentar un sistema radicular resistente y vigoroso.

2. Cosecha de frutos completamente maduros. Las semillas se deben obtener de frutos completamente maduros, para garantizar que el embrión está totalmente desarrollado y apto para dar origen a la nueva planta.

3. Selección de frutos grandes. Los frutos de donde se obtendrán las semillas deben ser los grandes, generalmente el fruto grande proporciona semillas grandes, estas a su vez darán plántulas más vigorosas.

4. Procesado de la semilla. Ésta se refiere a las acciones que se deben realizar para obtener una semilla lista para sembrar, es de mencionar que algunas no necesariamente tienen que cumplir con todos los pasos que se mencionaran a continuación:

A. Despulpado. Esta actividad consiste en separar la pulpa de la semilla, para evitar problemas de sobre fermentación que puedan dañar el embrión y reducir la viabilidad de la semilla. Algunas especies son fáciles de despulpar, como: zapote, anona, aguacate, níspero, marañón, etc.

B. Desmucilaginado. En ciertos casos se dificulta sacar del fruto una semilla limpia, ya que esta se puede encontrar envuelta con cierta sustancia mucilaginosa, que necesita del proceso de fermentación para su separación total, ejemplos de ellas son: café, guayaba y cítricos. La fermentación se realiza colocando las semillas en recipientes con agua durante un periodo que puede variar de 12 a 24 horas, y en algunos casos hasta 36 horas. La duración de este periodo dependerá de la temperatura ambiente que predomine, a menor temperatura, mayor tiempo para el fermentado. Este proceso se debe observar con mucho cuidado, ya que un sobre fermentado puede causar daños y hasta la muerte del embrión, reduciéndose con ello la viabilidad de la semilla y por consiguiente se disminuye el porcentaje de germinación.

C. Lavado de la semilla. Es notorio cuando la fermentación esta completa, porque el mucílago se desprende con facilidad, la semilla se debe lavar con agua limpia, las veces que sea necesario (no menos de 3 a 4 veces), hasta eliminar todo el mucílago de la semilla. Si la semilla conserva restos del mucílago, se corre los riegos siguientes:

• Puede haber sobre fermentado de la semilla almacenada

• La semilla se mancha y adquiere mala apariencia

• Pueden crecer hongos que afecten el embrión y la apariencia de la semilla D. Secado. El secado de la semilla se realiza en dos etapas:

• Oreado: se realiza exponiendo la semilla al sol, removiéndola ocasionalmente hasta eliminar el agua superficial de la semilla.

• Secado a la sombra: éste se realiza a la sombra y en lugares bien ventilados, la semilla se coloca en capas delgadas sobre zarandas, esta se remueve al menos 2 veces por día, para uniformar el secado. La semilla también se puede colocar sobre sacos de mezcal. El secado puede durar varios días, dependiendo de:

  • Tiempo de oreado
  • Recipiente que contiene la semilla
  • Ventilación del lugar
  • Grosor de la capa de semilla
  • Número de removidas por día

5. Conservación de la semilla. Para una mejor conservación de la semilla, se deben almacenar en depósitos de vidrio, en cuartos fríos a 18 grados centígrados, si el volumen de semilla a guardar es poco, esta se puede guardar en la parte baja del refrigerador. Las semillas de especies frutícolas, como el aguacate, mamey y mango, no deben almacenarse por más de 2 meses a temperatura ambiente, pues pierden humedad rápidamente, reduciendo su poder germinativo. Hay algunas especies de semillas como la anona, que se almacenan a temperatura ambiente de 8 a 10 meses, sin afectar su poder germinativo, más bien este se incrementa. Algunas especies frutales como los cítricos, necesitan condiciones especiales de almacenamiento.

6. Adquisición de la semilla. Si la semilla será adquirida de alguna institución, centro de investigación o productor de semilla, se debe exigir la constancia de origen y garantía de la semilla, principalmente si ésta posee cualidades especiales, por ejemplo resistencia a enfermedades.

PREPARACIÓN DE LA SEMILLA ANTES DE LA SIEMBRA

Es necesario conocer si la semilla necesita de alguna preparación antes de ponerla a germinar, almacenamiento como el caso de la semilla de anona (Anonna diversifolia), escarificado como el caso del durazno blanco, entre otros.

El escarificado de las semillas puede ser:

• Escarificación mecánica

• Tratamiento con agua caliente

• Escarificado manual y

• Escarificación química.

En todos los casos se debe tener sumo cuidado por que si se daña la almendra, existe el riesgo de perder la semilla completamente.

Tratamiento de la semilla

El tratamiento de la semilla consiste en la aplicación de productos que la preserven libre de hongos e insectos, que se pueden presentar en el almacenamiento.

Cantidad de semilla

La cantidad de semilla por unidad de peso (libra, onza, gramo), varía de acuerdo a: peso de cada semilla, humedad, tamaño, entre otros. En el cuadro 1 se presentan diferentes especies, días a germinación, método de siembra recomendado y su respectiva cantidad de semilla por kilogramo.

SELECCIÓN DEL LUGAR

Para la selección del sitio donde se establecerá el semillero es importante tomar en cuenta una serie de actividades que demandan movilización de mano de obra e insumos, por lo que se deben considerar los siguientes aspectos:

• Buena disponibilidad de agua para riego

• Topografía plana o con pendiente suave (menos del 10%), de lo contrario realizar obras de conservación de suelos y drenajes.

TIPO DE SEMILLEROS

Existen diferentes tipos de semilleros, el tipo a usar dependerá de varios factores como por ejemplo: duración o tiempo que se utilizará, cantidad de semilla a germinar, cuidados especiales para la semilla, entre otros. A continuación se presentan algunos tipos de semilleros.

SUSTRATOS

El sustrato es el material de soporte que sirve para que la semilla germine adecuadamente y la plántula desarrolle un buen sistema radicular, puede ser simple o mezcla de varios materiales. Ejemplo de sustrato son:

• Suelo: Las características que debe tener son: franco, suelto, tamizado para eliminar cualquier material extraño que afecte el crecimiento de la raíz, como piedra, raíces y otros.

• Arena: La arena proporciona condiciones para un mejor crecimiento radicular, debe ser de río, lavada, colada y tamizada.

• Fibras o residuos vegetales Son materiales que proporcionan ventajas para la germinación como: soltura, retención de humedad, asepsia, etc. Ejemplo es el cocopeat, que es fibra natural obtenida de la estopa de coco; proporciona un buen medio de crecimiento para cultivos hidropónicos o para la producción de plantas en”tubetes”. Otros materiales son: hojarasca de cafetales, granza de arroz, cascarilla de café, aserrín, entre otros.

Generalmente se acostumbra a realizar mezclas que dependerán de la semilla a germinar, del tipo de semillero, del propósito de la producción y de la disponibilidad del material; ejemplo de algunas mezclas son:

• Suelo – Arena.

• Suelo – arena – materia orgánica descompuesta.

• Suelo – arena – materia orgánica – material y/o fibra vegetal.

• Suelo – arena – materia orgánica – material y/o fibra vegetal – material inerte (cascajo blanco).

TRATAMIENTO DEL SUSTRATO

El tratamiento o desinfección del sustrato puede realizarse fuera del semillero o en el semillero, el propósito es tener una cama libre de cualquier patógeno, insecto, nemátodo o maleza que pueda causar daño a la semilla que se pondrá a germinar. El tratamiento más efectivo es que se realiza a través de fumigantes como el Dazomet (Basamid), sin embargo existen otros métodos menos  efectivos como son: la aplicación de fungicidas más nematicidas, el uso de formalina al 10%, aplicar agua hirviendo, tratamiento con calor, uso de materiales orgánicos frescos.

Tratamiento químico

El Dazomet ejerce control en nemátodos, hongos, insectos del suelo y malezas. Pasos para la fumigación con Dazomet.

1. Mantener el sustrato húmedo por 7 días, previo a la aplicación del fumigante.

2. Regar antes de aplicar el producto.

3. Esparcir e incorporar el producto.

4. La dosis por m2 de sustrato (cama de 30 cm. de alto), pueden variar de 40 gramos para arena, hasta 60 gramos para suelo.

5. Cubrir el sustrato con plástico nuevo transparente, para evitar el escape de gas.

6. Mantener cubierto el sustrato durante 10 a 15 días, después se retira el plástico.

7. Airear 7 días el sustrato, deshacer terrones para que salgan los residuos del gas.

8. Antes de sembrar, realizar una prueba de germinación con semillas de lechuga.

Ejemplos de productos para la desinfección de sustrato para semillero y vivero de frutales

Tratamiento por solarización

Es una alternativa para el tratamiento de sustrato y consiste en cubrir el sustrato húmedo con una lámina plástica transparente, durante 4 a 6 semanas en la época seca, donde se da la mayor radiación solar y altas temperaturas, lo que es letal para muchos patógenos, insectos y malezas.

Recomendaciones de aplicación

Sustrato: mullirlo lo más posible, para reducir la cantidad de aire, que puede actuar como aislante. La cama del sustrato tiene que estar nivelada, libre de malezas y restos vegetales, para un mejor sellado. Humedad del suelo: la solarización depende de la humedad del sustrato, ya que ella activa la micro flora y micro fauna, y se rompe la dormancia de estructuras de resistencia, estimula la germinación de malezas y el desarrollo de patógenos e insectos, estados de mayor sensibilidad al calor. También aumenta la conducción y profundidad del calor. Se recomienda que la humedad alcance de 30 a 40 centímetros de profundidad y el sustrato llegue al 70% de su capacidad de campo.

Temperatura del suelo: la temperatura debe superar los 37ºC durante un periodo largo, por ello se necesita mantener el sustrato en solarización de 4 a 6 semanas, ya que las capas superficiales calientan más rápido que las profundas. Siguiendo los cuidados necesarios, con la solarización se puede lograr una eficiencia del 90 a 95%.

MÉTODOS DE SIEMBRA

Para la siembra de la semilla se pueden utilizar diferentes métodos, el empleado depende de las características de la semilla, la cantidad de semilla a utilizar y el tipo de semillero. Se recomienda siempre sembrar adicionalmente un 10 % más de semilla de la que se necesitará, para hacerle frente a cualquier pérdida. Entre los métodos de Siembra más conocidos se encuentran:

Al voleo: este método consiste en esparcir la semilla en la cama del semillero, se utiliza cuando la semilla es pequeña y se siembran grandes cantidades, al momento de la siembra se tiene el cuidado de distribuir bien las semillas, para evitar que éstas queden amontonadas.

En surcos: la siembra de la semilla en el semillero, se distribuye en surcos o hileras, la distancia entre surco o ancho de calle puede variar dependiendo de varios aspectos, entre los mas importantes se encuentran:

• Tamaño de la semilla. • Desarrollo de la plántula (raíz y follaje).

• Tiempo que estará la plántula en el semillero.

• Condiciones climáticas del lugar, entre otros.

Generalmente la distancia entre surcos se encuentra en un rango de 5 a 10 centímetros y la distancia entre semillas puede ser de 1 a 2 centímetros de separación entre sí. Este método facilita el manejo del semillero.

En fajas: este sistema es una especie de combinación de los dos anteriores, ya que las fajas son surcos amplios y estas secciones pueden tener una amplitud de 5 a 15 centímetros, dependiendo de las características de la semilla a sembrar. Dentro de la faja, la semilla se puede colocar en orden siguiendo surcos o se esparce la semilla al voleo. La separación entre fajas puede ser de 5 a 7 centímetros.

Siembra directa: que puede ser directa a la bolsa, bandeja, contenedor o tubete, en este caso no desarrolla la etapa de semillero como tal.

Para cualquiera de los métodos anteriores, la profundidad de siembra de la semilla estará en función de su tamaño, por regla general, se puede decir que la profundidad de siembra de una semilla será de 1 a 1 1 /2 el tamaño de ella, quedando cubierta con una capa de sustrato de 1 a 2 centímetros de espesor.

COBERTURA O “MULCH”

El “mulch” es una cubierta vegetal que tiene como función:

• Proteger la semilla del golpe de las gotas de agua, del riego o de la lluvia.

• Mantener la humedad adecuada del sustrato.

• Evitar que los pájaros se coman la semilla.

• Mantener la temperatura necesaria para la germinación. Los materiales más usados como cobertura son: aserrín, granza de arroz, sacos de yute, cascarilla (pergamino) de café y zacate, este último es el más recomendado, pero se debe tener el cuidado de que no lleve raíces, ya que éstas conservan tierra que puede acarrear plagas al semillero como: nemátodos, fusariosis, mal de talluelo, entre otras. también se debe evitar que lleve semillas, porque éstas en contacto con la humedad germinarán y se convertirán en malezas que causaran problemas al semillero.

RIEGO

La temperatura y el agua, son dos de los factores más importantes para que una semilla tenga una adecuada germinación, es a través del riego que se proporciona la humedad necesaria al semillero o germinador, esta humedad debe ser razonable, ya que encharcamientos causan pudrición de las semillas, presencia de enfermedades fungosas en la plántula, y otros problemas.

La falta de humedad, por el contrario disminuye la capacidad de germinación de la semilla y detiene el crecimiento de las plántulas. Se recomienda regar el semillero en la época seca de 1 a 2 veces por día, este se debe realizar con regadera, pero se puede usar manguera o micro aspersión.

SANIDAD DEL SEMILLERO

Uno de los objetivos del semillero es obtener plántulas sanas, las cuales por su tamaño presentan mayor riesgo al ataque de una plaga, por esta razón la prevención es lo más confiable, para ello se recomienda:

• Tratar es sustrato con un fumigante.

• Usar semilla adecuada, de preferencia certificada.

• Utilizar el sustrato apropiado, ya sea simple o mezcla de materiales.

• Aislar el área del semillero.

• Restringir el ingreso a personas y evitar el de animales en el área de semilleros.

• Proporcionar los cuidados necesarios (luz/sombra, aire, deshierbo, raleos).

• Aplicar un riego racional.

• Realizar aplicación de agroquímicos en forma preventiva. Siempre es necesario tener diseñado un programa de combate fitosanitario para aplicarlo al aparecimiento de una plaga, tomando en cuenta el control integrado, a fin de garantizar la producción de plántulas libres de plagas al momento del trasplante, que posteriormente, pasarán al vivero.

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Fuente: Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA)

www.portalfruticola.com

 

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