Cómo elaborar jabón negro, jabón de cenizas y jabón de potasa contra plagas y enfermedades -

Cómo elaborar jabón negro, jabón de cenizas y jabón de potasa contra plagas y enfermedades

Cómo elaborar jabón negro, jabón de cenizas y jabón de potasa contra plagas y enfermedades

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El jabón negro o jabón de potasa se ha usado tradicionalmente para quitar las manchas más rebeldes de la ropa. Para la higiene corporal se usa todavía en los baños turcos. Pero este jabón tiene unas propiedades insecticidas y antifúngicas muy interesantes y se usa en la agricultura ecológica por su muy baja toxicidad y por ser altamente biodegradable.

El jabón de potasa se elabora con unos pocos ingredientes: aceite de linaza, oliva o girasol, potasa (hidróxido potásico) y agua. Ayuda a combatir plagas como pulgones, cochinillas, trips, araña roja y mosca blanca.

Para la pulverización de plantas se usa diluido en agua a razón de 30 gramos por litro de agua; para aumentar la efectividad también se puede diluir en un purín de plantas, como el de ortigas por ejemplo, y aprovechar así la acción conjunta.

Diluido en agua al 5% y con un pulverizador, podemos aplicarlo a rosas, arbustos, camelias, cítricos, adelfas y también para plantas de interior. Si usamos agua templada el jabón se diluirá con mayor facilidad. La pulverización sobre las plantas se realizará siempre cuando el sol tiene menos fuerza, al amanecer o al atardecer, nunca a pleno sol  pues podemos quemar las hojas de la planta.

Repetir cada cuatro o cinco días la aplicación mientras persistan los insectos invasores. También se usa como solución humectante para tratar enfermedades fúngicas en el jardín , se añade a la fórmula del caldo bordelés para facilitar la penetración y dispersión de este antifúngico tradicional. De igual manera actúa con el bicarbonato de sodio usado para prevenir el moho.

En definitiva un magnífico remedio para controlar plagas y hongos del jardín con un montón de ventajas, bajo coste, fácil adquisición, fácil elaboración, si optamos por hacerlo nosotros, y efectivo para las plantas sin dañar el medio ambiente.

Jabón negro

Cómo hacer jabón negro casero

En una olla de dos litros de capacidad, pon la mezcla de aceites que quieras para preparar tu propio jabón negro. Puedes hacer una versión simple con 3 tazas de aceite vegetal (o usa grasa animal, según la receta tradicional) y 1 taza del aceite de base elegido.

Otra versión mucho más completa y nutritiva es poner en la olla 250 gramos de mantequilla de karité, 70 gramos de aceite de palma, 70 gramos de aceite de almendra de palma, y 70 gramos de aceite de coco. Calienta suavemente para fundir e integrar ambos compuestos.

Usando elementos de protección y con una olla de acero inoxidable, mide y calienta suavemente unos 250 cm3. de la lejía casera y, ya tibia o levemente caliente, ve agregando de a 1/2 taza la mezcla de aceites. Revuelve para integrar muy bien, mientras cocinas en un hervor muy suave durante unos 10 minutos, en una zona ventilada.

Cuando comience a verse cremoso y tome algo de consistencia (también verás que dentro de la olla comienzan a formarse algunos cúmulos de jabón), vierte en tus moldes para jabones caseros. Cubre con papel encerado, sin dejar aire entre el jabón y el papel, y deja reposar por uno a dos días, según la humedad del ambiente.

Jabón de potasa

El jabón de potasa también tiene un inconveniente, no se encuentra habitualmente en las tiendas, hay que hacerlo y embarcarse en un proceso bastante engorroso.

Para hacer el jabón de potasa, hay dos posibilidades, una más “ecológica” ya que se utilizan cenizas de madera y la otra un poco más sencilla, pero en la que se utiliza potasa cáustica.
La más sencilla de hacer es con potasa cáustica, que podemos comprar en farmacias.
Fórmula del jabón de potasa con potasa cáustica:
• 1 litro de aceite de oliva.
• 1 litro de agua.
• 20 gramos de potasa cáustica.
En un recipiente que no sea de aluminio, se calienta el agua a 40º, se añade la potasa y se remueve bien hasta que se disuelva la mezcla. Se añade el aceite y se sigue removiendo durante una hora. La mezcla hay que dejarla reposar durante un par de semanas.
No se si en algún momento te han dado ganas de dejar de leer, o directamente ir al comercio a comprar un insecticida para eliminar pulgones y dejarte de tanto lío, a mi me han dado ganas.

Jabón de cenizas de madera

Mucho antes de que los jabones perfumados de colores brillantes se convirtieran en artículos habituales en los hogares y las tiendas, la gente sabía hacer jabones de ceniza con los ingredientes más básicos. Las personas en la colonia hacían jabones de ceniza con cosas que tenían en el hogar, específicamente cenizas de madera y grasa animal extraída de los animales de granja. El jabón de ceniza brinda los mismos beneficios que los jabones de hoy en día, rompiendo los enlaces químicos de la suciedad, sirviendo al aseo personal y el lavado de ropa. El jabón de ceniza tenía generalmente una consistencia más suave que el jabón actual y solía ser de color marrón. Si deseas hacer un jabón de ceniza por tu cuenta, necesitarás tres ingredientes: agua, lejía y grasa.

  1. Comprende que el proceso básico de la fabricación del jabón de ceniza implica una reacción química al agregar un ácido graso (aceite) a una base (lejía) para obtener “una sal” (jabón).
  2. Elige y compra el tipo de lejía que utilizarás para preparar el jabón de ceniza. La lejía casera proviene de las cenizas de madera y se consigue al llenar una tolva de ceniza y dejando que la lejía se filtre fuera de las cenizas. Se agrega ceniza a la tolva y se remoja periódicamente con agua. La lejía se recoge a medida que se filtra fuera de la tolva. Esta lejía es menos corrosiva que la lejía comercial y está compuesta de hidróxido de potasio. La lejía comercial está compuesta de hidróxido de sodio y se puede adquirir en forma de gránulos. Para hacer correctamente el jabón, la lejía debe ser de hidróxido de sodio puro y no debe haber manchas grises o negras en los cristales.
  3. Consigue la grasa necesaria para la elaboración del jabón de ceniza. Podrías derretir tu propia grasa de animales sacrificados mediante la limpieza de la manteca de cerdo o el sebo de ganado. La fundición de grasa se realiza poniendo cantidades iguales de manteca de cerdo y agua en una olla sobre una llama de fuego e hirviendo hasta que todas las grasas se derritan. Retira del fuego y agrega una cantidad de agua igual a la anterior. Déjala reposar toda la noche. La grasa endurecida que se forme estará limpia de todas las impurezas. También puedes hacer esto con restos de grasa de cocina. También podrías comprar manteca purificada en alguna tienda. La manteca puede ser animal o vegetal. 
  4. Escoge cualquier conservante, aceite o fragancia que desees agregar al jabón. Puedes comprarlos por Internet en los sitios web sobre elaboración de jabones o en una tienda de suministros para manualidades que tenga materiales para elaborar jabones.
  5. Consigue moldes para verter el jabón y darle forma. Haz tus propios moldes con objetos que tengas en tu hogar como el fondo de un recipiente redondo de plástico o compra moldes con forma en una tienda de artesanía.
  6. Vierte 3 tazas de agua destilada en una olla de dos litros (2 cuartos de galón). El agua deberá estar muy fría y quizá tengas que refrigerarla una noche antes. La olla debe ser de vidrio o esmalte.
  7. Calienta el agua en la cocina y agrega lentamente 1 lata (354 ml o 12 onzas) de lejía de hidróxido de sodio. Revuelve con una cuchara larga de madera.
  8. Agrega el aromatizante y el aceite.
  9. Déjalo enfriar por una hora.
  10. Agrega la mezcla de lejía y la manteca a temperatura ambiente en un barreño grande. Derrite la manteca.
  11. Revuelve durante 15 minutos.
  12. Vierte la mezcla en los moldes y deja que el jabón de ceniza se enfríe y endurezca completamente.
  13. Diluirlo con agua para su aplicación

Fuente: www.guiadejardineria.comilersis.orgcomohacerpara.com

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