5 tendencias globales de compra que darán forma al negocio de frutas y hortalizas en 2026
La empresa de datos Circana y de la International Fresh Produce Association (IFPA) analizaron las tendencias globales que están moldeando el gasto de los consumidores en frutas, hortalizas y productos florales.
De cara a 2026, los expertos señalan que la industria hortofrutícola está bien posicionada para crecer, en un contexto global de mayor interés por estilos de vida más saludables.
Sin embargo, en medio de todo este dinamismo, la gerente de insights globales de IFPA, Rachel Blake, advierte que, a nivel mundial, los consumidores se mueven en torno a cinco tendencias fundamentales que los actores del sector deberían considerar al momento de atraer compradores al pasillo de frutas y hortalizas.
Tendencias globales 2026: producción local u origen cercano
A partir del seguimiento de consumidores de IFPA —que analiza el sentimiento en siete mercados (Australia, Brasil, China, Alemania, Corea del Sur, Reino Unido y Estados Unidos)— Blake identificó que la compra de productos de origen local es la tendencia global más influyente en las decisiones de consumo.
Entre un 63% y un 80% de los consumidores en estos países está dispuesto a pagar más por productos locales. Esta preferencia es más marcada entre la Generación Z, aunque la definición de “local” varía según la región.
“En Asia, local significa el mismo país, y en Europa hablamos de la misma región”, explicó. “Pero en Estados Unidos, los consumidores piensan más bien a nivel de estado o incluso de condado”.
Pese al creciente interés por lo local en Estados Unidos, las importaciones de frutas y hortalizas frescas han seguido aumentando año tras año.

Según IFPA, en 2024 Estados Unidos importó más de US$ 38.000 millones en productos frescos. Para Blake, esto demuestra que “comprar local” se ha convertido en una estrategia de posicionamiento hacia el consumidor, pero no necesariamente en una realidad de la cadena de suministro.
“La gente quiere sentirse conectada con sus alimentos y su origen, pero en la práctica no está cambiando su comportamiento de compra para alinearlo con esas preferencias”, explicó.
La sostenibilidad manda
La segunda gran tendencia global es la sostenibilidad, siendo los pesticidas la principal preocupación de los consumidores más conscientes del medioambiente. No obstante, Blake aclara que la percepción sobre sostenibilidad varía considerablemente entre mercados.
“En China, el 77% de los consumidores considera la sostenibilidad al comprar frutas y hortalizas, mientras que en Estados Unidos la cifra es del 54%”, señaló.
“En Asia, suelen ser los consumidores de mayor edad quienes impulsan la sostenibilidad, mientras que en los mercados occidentales son los más jóvenes”, puntualizó.
Si bien la sostenibilidad no es un requisito básico para acceder a los mercados occidentales, sigue siendo un factor diferenciador de valor agregado y una herramienta relevante de marketing.
Eficiencia de costos
La sensibilidad al precio es otro factor clave que influye en el gasto de los consumidores. Los niveles de presión por precios varían según el país, lo que revela oportunidades diferenciadas para el posicionamiento premium.
Por ejemplo, los consumidores australianos reportan el mayor estrés por precios, con un 53%, mientras que los chinos presentan el nivel más bajo, con un 28%. Esto refleja una mayor disposición de los compradores chinos a pagar precios premium por importaciones de calidad, en contraste con los australianos, que son menos receptivos a este tipo de propuestas.
De forma interesante, los consumidores jóvenes —quienes experimentan mayor presión por precios— también son los principales impulsores de productos premium y de las tendencias globales.
La brecha del envase
Los mercados están divididos respecto a la importancia del envase, explicó Blake.
“Los consumidores chinos ven el envase como un factor de seguridad y conveniencia, y el 48% considera que los productos envasados son más seguros que los no envasados”, indicó. En Alemania, en cambio, el envase se percibe como un residuo y solo el 28% cree que el producto envasado es más seguro.
No obstante, existe una tendencia global clara en este ámbito: la Generación Z acepta el envasado en todos los mercados y esa aceptación crece a medida que la población mundial envejece.
“En Australia, el 47% de la Generación Z compra productos envasados, frente a solo el 15% de los baby boomers”, explicó.
Orgánico, orgánico, orgánico
El mercado de productos orgánicos está creciendo a nivel mundial, pero Blake subraya que el factor clave detrás de estas compras es la edad, más que el ingreso. Aun así, el carácter premium de lo orgánico hace que el nivel de ingresos siga siendo determinante para acceder a esta categoría.
China lidera esta tendencia global, con un 86% de consumidores dispuestos a comprar productos orgánicos, seguida por Alemania con un 79%. Incluso en mercados con menor consumo, como Estados Unidos (70%) y Brasil (73%), los orgánicos siguen resultando atractivos en todos los niveles de ingreso.
“El punto óptimo está en consumidores jóvenes, con mayores ingresos, que tienen tanto la valoración como los medios para comprar orgánico”, afirmó.
Blake explicó que la generación que lidera el consumo de productos orgánicos varía significativamente según el mercado. En China, encabeza la Generación X; en Estados Unidos, los millennials; y en Alemania se da un caso particular, donde tanto la Generación Z como los baby boomers muestran una probabilidad similar de compra.
“Lo orgánico exige precios premium en todos los mercados, pero la estrategia de segmentación debe considerar qué generación lidera su adopción en cada país”, concluyó.
La experta de IFPA enfatizó que estas tendencias globales no son marginales, sino factores de peso que definirán las estrategias de negocio en cada mercado a medida en el inicio del nuevo año.
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