Consejos prácticos para prevenir el Cracking o partidura de las cerezas
14 Diciembre 2016

El cracking o partidura

Las cerezas (dulces) presentan una elevada sensibilidad al cracking o partidura de los frutos. Este problema es particularmente grave en aquellas zonas de producción donde ocurren lluvias frecuentes durante la madurez de los frutos. La partidura de las cerezas es uno de los factores principales que limitan la producción comercial de esta fruta en el sur de Chile, especialmente para el caso de variedades más susceptibles como son Bing, Van, Napoleón, entre otras. En el sur del país, se cultivan variedades más tolerantes como: Lapins, Sweet Heart, Kordia y Regina, siendo esta última la más resistente de todos los cultivares de importancia económica actualmente presentes en éste. Sin embargo, para lograr fruta exportable de alta calidad es necesario proteger la producción, en particular con techos. Esta fisiopatía afecta la calidad del fruto y puede, en algunas temporadas, ocasionar la pérdida total de la producción.

Para comprender mejor el fenómeno de partidura, es necesario conocer las fases relativas al desarrollo del fruto. La primera fase se caracteriza por un crecimiento rápido en volumen. La segunda coincide con la diferenciación celular, cuya duración depende de la variedad (tempranera o tardía). La última prevé un ulterior crecimiento en volumen del fruto, que comprende aproximadamente diez a veinte días antes de maduración completa. El período de mayor sensibilidad a partidura ocurre desde virage de color a maduración del fruto con presencia de humedad o lluvias intensas.

Los estudios realizados para determinar los mecanismos responsables de la partidura de las cerezas, señalan diversas teorías. La primera atribuye un rol importante al “bañado” de la epidermis del fruto por lluvias; el agua que logra penetrar por osmosis en el fruto, produce un aumento en volumen causando lesiones más o menos extendidas. Por otro lado, otras investigaciones señalan que los mecanismos que determinan la partidura están asociados al curso de flujos hídricos internos del árbol con el el medio externo. De acuerdo a los estudios realizados, la causa principal se debe a la absorción de agua a través de la epidermis del fruto (“micro-fisuras”). Además, la absorción de agua, vía radicular, podría ocasionar partiduras de frutos cuando las lluvias ocurren luego de períodos largos de sequía.

La absorción de agua a través de la cutícula del fruto por osmosis, sólo provocaría pequeñas lesiones superficiales de la epidermis. En cambio, el aumento del volumen celular tiene efectos sobre elementos histológicos periféricos, como mesocarpo y pericarpio, que una vez sobrepasados los límites de elasticidad sufren fracturas.

La piel de las cerezas dulces se puede subdividir en dos partes: la cutícula y la epidermis. La cutícula está formada por una gran cantidad de estratos de células, siendo el más externo altamente hidrófobo pudiendo actuar como barrera retardando y/o previniendo la penetración del agua. Por otro lado, los estratos más internos son hidrófilos. Existe correlación directa entre el espesor de la cutícula y el grado de partidura. Aquellas frutas con paredes celulares delgadas han presentado mayor incidencia del fenómeno, siendo más evidente en el área apical del fruto donde no está presente el estrato de cutícula externa. Las lesiones ocurridas en los frutos de cerezas se pueden clasificar en tres categorías:

a) Circulares o pedunculares (presentes en el área peripeduncular).

b) Apicales

c) Dorsales, son lesiones muy graves que se pueden profundizar en la pulpa.

Las lesiones pertenecientes a las dos primeras categorías aparecen en frutos antes del viraje de color. Estas lesiones pueden cicatrizarse al ocurrir durante el viraje de color, mientras que en el estado de maduración avanzada, los tejidos son incapaces de reaccionar y las heridas no cicatrizan. Por otra parte, las lesiones sobre la fruta permiten el acceso y difusión de patógenos tales como Monilia, Botrytis cinérea, Penicillium expansum y Rhizopus stolonifer.

Factores de la partidura

a) Factores ambientales y culturales

• Condiciones de clima y suelo

• Portainjerto

• Forma de conducción

• Densidad de plantación

b) Susceptibilidad varietal

• Capacidad de dilatación de epidermis

• Espesor y permeabilidad de cutícula

• Densidad estomática

d) Fructificación y características del fruto

• Productividad

• Tamaño del fruto

• Consistencia de la pulpa

• Estado de maduración

• Concentración de azúcares en el jugo

Variedades más susceptibles:

La partidura de la fruta se debe a un conjunto de factores de tipo químico (p. ej. composición de las ceras de la cutícula), morfología (fracturas cuticulares), fisiología (como vías metabólicas polares asociadas a fracturas de las cerezas), además de la humedad relativa, del efecto de reguladores del crecimiento de las plantas y del estado nutricional e hídrico de los árboles. Los contenidos altos de potasio han sido correlacionados a un aumento de partidura en la fruta . Para prevenir o reducir en parte la partidura es necesario disponer de conocimientos de los factores anteriormente señalados y sus interacciones. En la actualidad existe un gran número de estrategias técnicas para reducir la incidencia de partidura.

Sistemas de prevención de partidura de cerezas

Sistema físico –mecánicos

El sistema físico –mecánico consiste en la utilización de cubiertas plásticas ubicadas sobre la hilera de plantación para evitar el contacto de aguas lluvias con los frutos. Para estos sistemas de protección es preferible contar con árboles de menor tamaño, más eficientes y fáciles de manejar desde el suelo con sistemas en alta y altísima densidad de plantación, como ya fue señalado.

Estudios realizados en el extranjero y a nivel nacional han evidenciado la eficacia de cubiertas plásticas para prevenir partidura en cerezas. Generalmente, los sistemas de cubierta están constituidos por palos o postes de cemento y madera. La estructura de sostén está cubierta con film de polietileno transparente u otros materiales caracterizados por diferentes espectros de transmitancia luminosa, comoes el caso de materiales brillantes que permiten absorber la luz infraroja y bajar la temperatura durante las horas de mayor calor permitiendo a su vez mejorar la calidad de la fruta, entre otros aspectos. Las telas plásticas son fijadas con amarras plásticas, unidas con ojales de acero o fierro. La cubierta se establece a lo largo de la proyección del huerto con un altura aproximada de 5 metros, fijada para evitar el efecto “vela” causada por viento. En la zona sur de Chile, existen sectores caracterizados por presentar fuertes vientos provenientes del sur durante el periodo de desarrollo y maduración de los frutos. Por lo anterior, es muy importante que la estructura tenga una muy buena fijación o anclaje, con el fin de evitar el arranque o caída de ésta. La distancia de cada unidad de techo es par a la distancia entre dos postes consecutivos. La desventaja de las telas es su elevado costo, alto requerimiento de mano de obra; es frágil o poco eficaz para zonas muy ventosas y ambientes con condiciones extremas (localidades pre-cordilleranas y zona autral) donde el sistema de protección puede afectarse. En particular con daños en su estructura de sostén y en el de las telas principalmente por eventos climáticos como ser fuertes vientos y peso de la nieve.

Existen cubiertas fijas y móviles. Las primeras, una vez instaladas no se sacan hasta el término de cosecha. Las cubiertas móviles permiten mantener los árboles descubiertos y realizar la cobertura cuando llueve. El sistema móvil influencia en forma mínima el microclima (cambios significativos de temperatura del aire, suelo, humedad relativa y luminosidad) al interior del huerto. Sin embargo, es de mayor costo respecto al sistema fijo por requerir mayor empleo de mano de obra. Es importante utilizar cubiertas o techos livianos o ligeros, resistentes y más económicos.

Entre los sistemas de cubierta más difundidos en las áreas productoras de cerezas del mundo destacan:

a) Semi túnel: construidos con arcos en acero de cuatro metros, sostenidos por palos y cubiertos con film plástico para recubrir los árboles.

b) Techo: la estructura prevé el empleo de postes de hormigón o madera de 5 a seis metros de altura. Se emplean cables metálicos o plásticos para soportar la tela pástica.

c) Túnel: estructura tipo invernadero normalmente empleado para la producción de hortalizas en el sur de Chile. El túnel está constituido por arcos metálicos de aproximadamente tres metros. Para este tipo de cubierta el sistema de conducción de los árboles debe ser en Y, V o columnar, a objeto de usar mejor el espacio. Este sistema, además de evitar daños por partidura permite regular el microclima, crecimiento y productividad del huerto. Se ha determinado, que el uso de túneles permite modular la época de recolección de la fruta, manteniendo una alta calidad de ésta para los mercados de exportación. El túnel se adapta mejor a zonas con mayor incidencia de vientos durante el periodo de crecimiento y desarrollo de frutos.

La utilización de cubiertas plásticas reduce significativamente la partidura en cerezas. Sin embargo, las telas plásticas provocan aumento de la temperatura y humedad relativa, particularmente en la parte alta del árbol, deteriorando la calidad del producto durante la cosecha e incidiendo en la partidura de frutos y en los factores de calidad de la fruta como firmeza, color y contenido de azúcares. Lo anterior, está relacionado con el tipo de telas empleadas en los techos, variedades (combinación portainjerto variedad) y manejo de la cubierta, y especialmente con la ventilación de la parte alta para evacuar el exceso de humedad.

Para las especiales condiciones climáticas del sur de Chile, se requiere desarrollar investigación para determinar el diseño de las estructuras para instalar los techos y túneles y materiales (tipo de telas) y sus efectos en los rendimientos y calidad de la fruta. Investigaciones extranjeras realizadas con diversos materiales plásticos (características físicas) han evidenciado influencia de estas en el proceso de maduración de las cerezas y sobre las características cualitativas de éstas como ya fue señalado.

Otros sistemas físico-mecánicos utilizados para prevención de partidura son los helicópteros y los pulverizadores con aire para eliminar agua de los frutos. Esta tecnología, sin embargo, tiene un elevado costo y con resultados poco eficientes.

Sistema químico

El sistema químico considera tratamientos con compuestos a base de calcio. Estudios realizados con cloruro de calcio, sulfato de calcio, sulfato de aluminio y de cobre, sustancias hidrófobas, hormonas, inhibidores del metabolismo, anti-transpirantes (p. ej. siliconas) no siempre han evidenciado resultados concordantes. El empleo de “biofilm” con características elásticas e hidrofóbicas en base a aceites vegetales y formulados con 192 celulosa aplicados junto a los techos, en particular en la parte alta del árbol han permitido reducir significativamente la partidura de las cerezas.

Los tratamientos más eficaces se han obtenidos mediante aplicaciones foliares con productos a base de calcio y silicatos a partir del viraje de color, y fundamentalmente asociado con humedad relativa elevada y/o en previsión de lluvias.

El mecanismo se basa en la formación de una película externa capaz de equilibrar el flujo osmótico del fruto. El calcio forma parte importante en la constitución de la pared celular (lamela media) de las plantas. En ésta, dicho elemento está ligado a grupos R-COO de los ácidos poligalacturónicos (pectinas) en forma más o menos fácilmente intercambiable. Este elemento cumple un rol importante al conferir consistencia a la pulpa de los frutos. Lo anterior, debido a que contribuye a establecer una mayor cohesión entre las células. Además, previene la disgregación de los frutos inhibiendo la acción de la enzima poligalacturonasa responsable de la degradación de los pectatos.

Las sales de calcio pueden reforzar la estructura de las paredes celulares, confiriendo mayor resistencia mecánica a los tejidos y reducir la velocidad de absorción de agua. Los tratamientos foliares con calcio se aplican directamente sobre la superficie del fruto, porque la traslocación desde las hojas a los frutos es limitada. El calcio puede ser fácilmente lavado con lluvias intensas, en particular en el sur de Chile. Para atenuar el lavado del calcio se han realizado pruebas experimentales empleando sistemas automatizados sobre las copas de los árboles con capacidad de activarse contemporáneamente con las lluvias sobre la parte apical de las plantas para aplicación de cloruro de calcio (CaCl2). Los sistemas automatizados han logrado buenos resultados. Sin embargo, por razones técnicas y económicas (alto costo de equipos) no es una solución a gran escala. La aplicación de sales de cobre ha determinado buenos resultados en la reducción de la partidura en cerezas, pero la toxicidad de los tratamientos desaconseja su empleo.

La aplicación foliar con silicio (silicato de sodio) ha permitido reducir el porcentaje de partidura de cerezas, bajo las especiales condiciones climáticas del sur de Chile. Sin embargo, en variedades menos tolerantes y bajo condiciones de lluvias intensas (> 22 mm) se produce partidura en un 30-60 % de la fruta. Lo anterior, indica que en la actualidad la única tecnología eficaz disponible para prevenir cracking es el uso de telas o techos.

Fuente: INIA Chile

www.portalfruticola.com

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