Chile: Recuperando un tesoro perdido, la frutilla blanca

19 Julio 2016

La frutilla blanca, (Fragaria chiloensis) una especie nativa de Chile, que hace más de 100 años fue llevada a Europa por un francés, y fue usada como material genético en la cruza de la tradicional fresa (Fragaria ananassa).

En Chile, hay algunos lugares donde se encuentra esta particular especie, siendo la más emblemática la Cordillera de Nahuelbuta, compuesta por la comuna de Purén y Contulmo, en las regiones  de La Araucanía y del Biobío, al sur de Chile.

En esa zona, se da de forma natural y durante muchos años los agricultores la han cultivado. Ellos cuentan que hasta los años 80, esta frutilla se daba en abundancia, sin embargo, con el tiempo y por distintos factores, el cultivo se fue perdiendo y actualmente los volúmenes de producción son muy bajos.

“Tienen un recuerdo de algo maravilloso, porque con ella, compraron sus campos y propiedades, todo gracias a la época de oro de la frutilla blanca”, expresó a Portalfruticola.com Cecilia Céspedes, investigadora del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), quien está a cargo del proyecto.

Con el fin de elevar la productividad del cultivo, INIA, a través de su Centro Regional de Investigación INIA Quilamapu, está llevando a cabo un proyecto de valorización y rescate de este fruto, proyecto que lleva el nombre de “Valorización del Cultivo de Frutilla Blanca (Fragaria chiloensis) mediante el rescate de ecotipos locales y el fomento de su producción agroecológica, entre pequeños agricultores del territorio de Nahuelbuta”.

Parte del proyecto, es averiguar qué factores han provocado la reducción de producción de la frutilla blanca a lo largo de los años.

“Disminuyeron mucho sus rendimientos y actualmente también la floración, tenemos que averiguar a qué se debe”, indicó.

Céspedes explicó que hace dos años, conociendo la condición de los agricultores dedicados a este cultivo, quienes tenían “un pasado de oro” con la frutilla y siguen manteniendo el cultivo generación tras generación, INIA se acercó para ver cómo se podía ayudar para mejorar la situación.

El proyecto se planteó al programa de valorización del patrimonio agroalimentario del FIA el año 2014, “Este proyecto era de dos años, y a medida que fuimos avanzando nos dimos cuenta que iba a ser imposible, por lo que pedimos una extensión de un año”, señaló.

“El logro es que ellos puedan aumentar su rendimiento pero con un manejo agro-ecológico, para mejorar la calidad del suelo”, explicó.

Para conseguirlo, se reprodujeron plantas de frutilla blanca in vitro en el Laboratorio de Recursos Genéticos Vegetales de INIA Quilamapu en Chillán, que tienen la particularidad de estar libres de enfermedades y completamente sanas. “En total van a ser 6 mil plantas, las que se van a multiplicar y que se han estado multiplicando todo este año y que hemos estado sacando y plantando, pero van saliendo de a poco”.

Por otro lado, se han llevado a cabo talleres de capacitación para los agricultores. “Lo primero que hicimos fue juntarlos a todos en un grupo, para así trabajar todos bajo un mismo objetivo”. “Un mes nos juntamos en Contulmo y otro mes en Purén, porque tenemos dos unidades de validación, donde los agricultores van aprendiendo”, agregó.

La investigadora señaló que en esas capacitaciones el objetivo son hacer talleres muy prácticos, usando la metodología de “aprender haciendo”.

Se les enseña desde cómo manejar el suelo, biodiversidad, y se trabaja cada tema una vez al mes.

Ya en el mes de junio se plantaron mil plantas en un ensayo con los agricultores y el viernes pasado se plantaron 1.040 plantas más.

“El sueño es poder tener otro proyecto que nos permita responder cuestiones del orden fisiológico de la planta, poder aumentar su producción, y ahí pensar, ojalá, en una indicación geográfica y que ellos puedan llegar a vender fuera, con sellos, buena rentabilidad y retornos que paguen todo el esfuerzo de tantos años”, expresó.

El proyecto, que se encuentra en su segundo año de ejecución, se centraliza en las comunas de Contulmo y Purén, gracias a una inversión de 60 millones de pesos (USD 91.800,00) de la Fundación para la Inversión Agraria (FIA) y a otros aportes provenientes de INIA y de ambos municipios que totalizan más de 105 millones (USD 160.650,00).

www.portalfruticola.com

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