La propagación de frutales es uno de los pilares fundamentales de la fruticultura moderna. Elegir el método adecuado determina no solo la viabilidad económica de un vivero o huerto, sino también la sanidad, productividad y uniformidad de las plantas a lo largo de toda su vida útil.

Esta guía técnica reúne los principales métodos de propagación de plantas frutales —desde la reproducción sexual por semilla hasta las técnicas vegetativas más avanzadas como la micropropagación in vitro— y los analiza en profundidad para cada grupo frutícola: uvas, aguacates, bayas, pomáceas, frutos de carozo y cítricos.

Tanto técnicos agrónomos como productores y viveristas encontrarán aquí criterios claros para comparar métodos según eficacia, costo, tiempo a producción y riesgo fitosanitario, con recomendaciones prácticas aplicables en terreno.

1. Introducción: propagación sexual vs. vegetativa en frutales

La propagación de frutales se divide en dos grandes categorías: la propagación sexual, basada en el uso de semillas, y la propagación vegetativa o asexual, que emplea partes de la planta madre para generar nuevos individuos genéticamente idénticos. Cada enfoque responde a objetivos distintos y presenta ventajas y limitaciones que deben evaluarse en función de la especie, el sistema productivo y los recursos disponibles.

La propagación sexual de frutales permite introducir variabilidad genética, indispensable en programas de mejoramiento para obtener nuevas variedades o portainjertos con características agronómicas deseables (rusticidad, resistencia a suelo, vigor). Sin embargo, los árboles obtenidos de semilla son heterogéneos, pueden diferir considerablemente de la variedad madre en calidad de fruto y presentan períodos juveniles prolongados, lo que retrasa el inicio de la producción frutal en varios años.

Por el contrario, la propagación vegetativa de frutales garantiza la uniformidad genética del material obtenido, asegura la precocidad productiva y permite reproducir fielmente las características de la variedad comercial. Entre las técnicas más empleadas se encuentran el injerto de frutales (de yema, púa o hendidura), el estaquillado o esquejado, el acodo (aéreo o terrestre), la micropropagación in vitro y la reproducción por estolones, retoños o división de mata. El costo y el riesgo fitosanitario asociados son mayores que en la reproducción sexual, pero los beneficios productivos justifican ampliamente su uso en la fruticultura comercial moderna.

2. Clasificación de los métodos de propagación de frutales

2.1 Propagación sexual: siembra de semilla

La propagación por semilla consiste en sembrar semillas obtenidas de frutos fecundados. Sus ventajas principales incluyen el bajo costo inicial y la posibilidad de generar variabilidad genética útil en programas de mejoramiento o para la obtención de portainjertos vigorosos adaptados a condiciones adversas de suelo y clima. Sin embargo, los descendientes pueden diferir en porte, calidad y tiempo de fructificación respecto a la variedad original. Adicionalmente, muchas especies frutales presentan una prolongada etapa de juvenilidad cuando se reproducen por semilla, retrasando la primera cosecha varios años con respecto a las plantas propagadas vegetativamente.

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2.2 Propagación vegetativa: injertos, esquejes, acodos y micropropagación

Los métodos vegetativos clonan la variedad madre y son la base de la propagación comercial de frutales. Los principales son:

  • Injerto de frutales (de yema, púa, hendidura, aproximación): método más utilizado en pomáceas, carozos, cítricos y aguacate. Combina las cualidades del patrón (resistencia) con las de la variedad (calidad de fruto).
  • Estaquillado o esquejado: estacas leñosas o semileñosas que enraízan en vivero. Muy eficaz en vid, frambuesa, arándano, zarzamora e higuera.
  • Acodo aéreo o terrestre: enraizamiento de ramas unidas aún a la planta madre. Uso más limitado y complementario.
  • Micropropagación in vitro: cultivo de tejidos meristemáticos en condiciones de laboratorio. Produce grandes volúmenes de plantas libres de virus en corto tiempo; es la opción más costosa pero la de mayor garantía sanitaria.
  • Reproducción por estolones: característica de la fresa; cada planta madre genera corredores que enraízan produciendo nuevas plantas clonales.
  • División de mata y retoños: empleada en especies como el frambueso o plantas con capacidad de rebrote desde la base.

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3. Propagación de frutales: Uvas (vid)

La propagación de la vid presenta dos escenarios diferenciados según la presencia o ausencia de filoxera en el suelo. En regiones libres de filoxera —como gran parte de Chile—, la multiplicación por estacas leñosas de sarmiento es el método predominante: sencillo, económico y de resultados confiables cuando se parte de material sanitariamente sano.

En zonas afectadas por filoxera o nemátodos, el injerto de vid sobre portainjertos de especies americanas resistentes (por ejemplo, cruzas de Vitis rupestris × Vitis berlandieri) es imprescindible. El injerto de púa en primavera es el más frecuente para esta especie. Adicionalmente, el acodo de vid se utiliza de manera puntual para reponer plantas faltantes dentro de un viñedo establecido, mientras que la micropropagación de vid se reserva para programas de certificación de material de alto valor genético.

La época óptima para las estacas leñosas de vid es el invierno, aprovechando el reposo vegetativo; para los injertos de yema o púa, el final del verano o la primavera temprana. Es fundamental emplear madera sana, proteger las puntas con hormonas enraizantes y realizar diagnósticos sanitarios periódicos para evitar la difusión de enfermedades de la madera.

Método Eficacia Tiempo a producción Costo relativo Riesgo sanitario Escala adecuada
Semilla Baja (no mantiene variedad) 7–10 años Bajo Bajo Pequeña (portainjertos)
Injerto (púa) Alta 3–4 años Medio-Alto Medio Mediana/Grande
Esqueje (sarmiento) Moderada-Alta 2–3 años Bajo Medio Mediana/Grande
Acodo de vid Moderada 2 años Bajo Bajo Pequeña
Micropropagación Alta 2–3 años Alto Muy bajo Mediana/Grande

4. Propagación de frutales: Aguacate (palta)

En el aguacate, la propagación comercial se basa casi exclusivamente en el injerto de púa. El proceso comienza con la siembra de semillas seleccionadas para la obtención de portainjertos vigorosos y sanos, generalmente en otoño. Sobre estos portainjertos se realiza el injerto de la variedad deseada entre primavera y verano (mayo a agosto en el hemisferio sur). La reproducción sexual por semilla no conserva la calidad frutal del clon madre, por lo que su uso se limita estrictamente a la producción de patrones.

El enraizamiento por estaquilla es prácticamente inviable en aguacate debido a la dureza de su corteza y su alto contenido en aceites. La micropropagación de aguacate es una alternativa válida para obtener portainjertos libres de patógenos o multiplicar material genético nuevo, pero requiere laboratorio especializado. En algunos programas avanzados se emplean portainjertos clonados con tolerancia a suelos salinos o resistencia a patógenos específicos como Rosellinia.

Se recomienda injertar cuando las plántulas portainjerto tengan el grosor adecuado, emplear técnica de hendidura o empalme con yemas vegetativas fuertes, proteger la unión con cinta encerada y mantener alta humedad ambiental durante la cicatrización. La higiene de herramientas y la desinfección de semillas son requisitos indispensables.

Método Eficacia Tiempo a producción Costo relativo Riesgo sanitario Escala adecuada
Semilla Moderada (solo portainjertos) 7–10 años Bajo Bajo Pequeña
Injerto (púa) Alta 4–5 años Medio Medio Mediana/Grande
Micropropagación Alta 2–3 años Alto Muy bajo Mediana/Grande
Acodo Baja No recomendado Medio Medio Pequeña (experimental)

5. Propagación de frutales: Bayas (fresa, frambuesa, arándano)

En los cultivos de bayas predomina la multiplicación clonal para garantizar la uniformidad varietal y la calidad de la producción.

5.1 Frutilla o fresa (Fragaria × ananassa)

La propagación de la fresa en sistemas comerciales se realiza principalmente por estolones. Cada planta madre emite corredores (runners) que enraízan en el suelo o en sustrato, generando nuevas plantas genéticamente idénticas con alto rendimiento y bajo costo. La micropropagación in vitro de fresa se emplea para obtener plantas madre certificadas, libres de virus y patógenos. La siembra por semilla se reserva exclusivamente para programas de mejoramiento genético.

5.2 Frambuesa, zarzamora y arándano

La propagación de frambuesas y arándanos se realiza preferentemente por estaquillas de madera leñosa o semileñosa. Las estacas de 15–20 cm con 2–3 nudos se toman en otoño-invierno, se tratan con hormona enraizante (IBA) y se mantienen en vivero con alta humedad hasta la formación de raíces. También se puede recurrir al acodo (enterrando el extremo de un cañón) o a esquejes herbáceos en primavera. La micropropagación de arándano es especialmente valorada para eliminar virus y producir material de alta calidad sanitaria.

Método Eficacia Tiempo a producción Costo relativo Riesgo sanitario Escala adecuada
Semilla Baja (solo mejoramiento) 1–2 años (fresas) Bajo Bajo Pequeña (investigación)
Estolones (fresa) Alta 1 temporada (6–12 meses) Muy bajo Medio Grande (industrial)
Estaquillas (framb, zarza, aránd) Alta 1–2 años Bajo Medio Mediana/Grande
Acodo Moderada 1–2 años Bajo Bajo Pequeña/Mediana
Micropropagación Alta 1 año (excl. aclimatación) Alto Muy bajo Mediana/Grande

6. Propagación de frutales: Pomáceas (manzano y peral)

Los frutales de pepita se propagan casi exclusivamente mediante injerto de yema. Los viveros cultivan portainjertos clonales enanizantes o semienanizantes —como M9, M26, MM106, Gisela, OHxF o membrillo BA29— sobre los cuales se injerta la variedad comercial. Este sistema permite instalar huertos de alta densidad con árboles homogéneos, de entrada en producción anticipada y con porte controlado.

La propagación de manzanos y perales por semilla se limita a la obtención de portainjertos vigorosos para ciertas condiciones de suelo, nunca para reproducir clones frutales. El estaquillado de estas especies es técnicamente difícil y prácticamente no se emplea a escala comercial.

El injerto en chip-budding o en T se realiza idealmente a finales de verano para injertos de yema o en primavera para injertos de púa, siempre con material vegetalmente certificado y libre de virus. El mantenimiento de jardines madre en condiciones sanitarias óptimas es imprescindible para evitar la transmisión de patógenos latentes como el Apple mosaic virus o el Fire blight.

Método Eficacia Tiempo a producción Costo relativo Riesgo sanitario Escala adecuada
Semilla Baja (solo portainjertos) 6–8 años Bajo Bajo Pequeña
Injerto Muy alta 3–5 años Medio Medio Mediana/Grande
Micropropagación Alta 2–3 años Alto Muy bajo Mediana/Grande
Estaquillas Baja (no recomendado) Medio Medio Pequeña
Acodo Baja Bajo Bajo Pequeña

7. Propagación de frutales: Frutos de carozo (durazno, ciruela, cereza)

Los frutales de hueso son propagados habitualmente mediante injertos vegetativos. En el duraznero, el injerto de yema en T (T-budding) sobre portainjertos semilleros como Pavía Moscatel o portainjertos clonales modernos —como GF-677 (durazno × almendra) o Cadaman® (durazno × davidiana)— es el método estándar. Estos últimos ofrecen resistencia específica a nemátodos y suelos alcalinos.

En ciruelo y plumero predominan los injertos de púa en primavera. Algunos ciruelos europeos (Prunus domestica) admiten la propagación por estacas leñosas con resultados moderados. En cerezo se emplean injertos de chip-budding o púa sobre patrones semilleros o portainjertos clonales como GiSeLA-7 y GiSeLA-8, muy valorados en huertos intensivos por su efecto enanizante y precocidad.

La propagación sexual mediante semilla se usa únicamente para producir portainjertos rústicos, nunca para reproducir variedades comerciales. La micropropagación en carozos se aplica principalmente en programas de certificación de nuevas variedades y en la multiplicación de material libre de virus.

Método Eficacia Tiempo a producción Costo relativo Riesgo sanitario Escala adecuada
Semilla Media (portainjertos) 6–8 años Bajo Bajo Pequeña
Injerto Alta 2–3 años Medio Medio Mediana/Grande
Estaquilla (ciruelo) Moderada 2–3 años Bajo Medio Mediana
Acodo Baja Bajo Bajo Pequeña
Micropropagación Alta 2–3 años Alto Muy bajo Mediana/Grande

8. Propagación de frutales: Cítricos

Los cítricos se propagan comercialmente casi de manera exclusiva mediante injerto de escudete o yema. Los portainjertos se obtienen de semilla, aprovechando la poliembrionía —presente en mandarinas, limas y otras especies—, que genera plántulas genéticamente idénticas a la planta madre, asegurando homogeneidad en el patrón.

La micropropagación in vitro de cítricos desempeña un papel clave en los programas de certificación, permitiendo obtener plantas madre libres de la virosis de la tristeza (CTV), de Citrus exocortis viroid y de otros patógenos sistémicos que se transmiten fácilmente a través del material de injerto.

En algunas especies de porte arbustivo, como el naranjo amargo, es posible el enraizamiento por estaquilla semileñosa con resultados moderados. Para la mayoría de los cítricos, la época ideal de injerto es el final del verano o la primavera temprana, cuando la corteza del portainjerto se desprende con facilidad. Mantener jardines madre certificados es una obligación sanitaria irrenunciable en la citricultura profesional.

Método Eficacia Tiempo a producción Costo relativo Riesgo sanitario Escala adecuada
Semilla (portainjerto) Alta (poliembrionía) 3–4 años Bajo Medio Mediana/Grande
Injerto (escudete) Muy alta 3–5 años Medio Medio (virus cítrico) Grande
Estaquilla (limitado) Moderada 2–3 años Bajo Medio Pequeña/Mediana
Micropropagación Alta 2–3 años Alto Muy bajo Mediana/Grande

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9. Diagrama de decisión para elegir el método de propagación adecuado

La selección del método de propagación de frutales más adecuado debe basarse en tres preguntas clave:

  1. ¿Se requiere uniformidad varietal? Si la respuesta es sí, el método debe ser vegetativo (injerto, estaquillado, micropropagación). Si se acepta variabilidad genética —para mejoramiento o producción de portainjertos rústicos—, la siembra de semilla es viable.
  2. ¿Cuál es la escala productiva y el presupuesto disponible? Para pequeñas escalas o reposición puntual, estacas, acodos o semilla son suficientes. Para producción intensiva y comercial, el injerto sobre portainjertos seleccionados y la micropropagación son las opciones preferidas.
  3. ¿Cuáles son los riesgos sanitarios del entorno? En zonas con alta presión de virus o patógenos de suelo, la micropropagación y el uso de portainjertos certificados son imprescindibles. En ambientes sanitariamente controlados, el estaquillado y el injerto convencional son suficientes.

Como regla general en la propagación comercial de frutales: se priorizan los injertos en pomáceas, carozos, aguacate y cítricos; las estacas en vid y bayas arbustivas; los estolones en fresa; y la micropropagación para la producción de plantas madre certificadas en todas las especies de alto valor.

10. Preguntas frecuentes sobre métodos de propagación de frutales

¿Cuál es el método de propagación de frutales más usado a nivel comercial?

El injerto es el método de propagación de frutales más utilizado a nivel comercial, especialmente en pomáceas, carozos, aguacate y cítricos. Permite combinar las características productivas de la variedad con la resistencia y adaptación del portainjerto, garantizando uniformidad y precocidad en la producción.

¿Para qué sirve la propagación sexual por semilla en frutales?

La propagación sexual en frutales se usa principalmente para la obtención de portainjertos vigorosos y en programas de mejoramiento genético para crear nuevas variedades. No se recomienda para reproducir clones comerciales, ya que los descendientes son genéticamente variables y tardan más años en fructificar.

¿Qué ventajas ofrece la micropropagación in vitro frente a otros métodos?

La micropropagación in vitro permite obtener grandes volúmenes de plantas genéticamente idénticas, completamente libres de virus y patógenos sistémicos, en períodos relativamente cortos. Es especialmente valiosa en cítricos, arándanos y fresa, donde las enfermedades virales representan una amenaza importante. Su principal desventaja es el alto costo de producción.

¿Cuál es el mejor método de propagación para la vid?

En zonas libres de filoxera, la propagación de la vid por estacas leñosas de sarmiento es el método más económico y práctico. En regiones con filoxera o nemátodos, es obligatorio el injerto sobre portainjertos americanos resistentes. La micropropagación se reserva para la certificación de material de alto valor genético.

¿Cuánto tiempo tarda un árbol frutal injertado en producir frutos?

Los tiempos varían según la especie: los frutales de carozo injertados (durazno, cereza) pueden fructificar a los 2–3 años; las pomáceas (manzano, peral) entre 3 y 5 años; los cítricos entre 3 y 5 años; y el aguacate entre 4 y 5 años. En todos los casos, los árboles injertados producen mucho antes que los obtenidos de semilla, que pueden tardar entre 7 y 10 años.

11. Conclusiones sobre la propagación de frutales

La propagación de frutales es una disciplina que integra conocimientos de fisiología vegetal, fitosanidad y tecnología de producción de plantas. No existe un método universal: cada técnica responde a objetivos agronómicos, económicos y sanitarios específicos que deben evaluarse cuidadosamente antes de definir el sistema de propagación para cada especie y contexto productivo.

En términos generales, la propagación vegetativa mediante injertos es el pilar del vivero comercial de frutales, ya que garantiza uniformidad genética, precocidad productiva y la posibilidad de combinar variedades de alto rendimiento con portainjertos resistentes. Las estacas y estolones son herramientas valiosas y económicas para vid, berries y otras especies con capacidad de enraizamiento espontáneo. La micropropagación in vitro, pese a su mayor costo, representa el nivel más alto de garantía sanitaria y es indispensable en programas de certificación de material vegetal.

La semilla conserva su relevancia en la producción de portainjertos vigorosos y en el mejoramiento genético, dos áreas estratégicas para el desarrollo de la fruticultura a largo plazo. En cualquier caso, el éxito de la propagación de plantas frutales depende no solo del método elegido, sino también de la correcta ejecución de los calendarios de propagación, el riguroso control sanitario del material vegetal y los cuidados post-propagación: aclimatación, tutoreo y poda formativa son tan determinantes como la técnica misma.

Los técnicos y productores que dominan el conjunto de estas herramientas y saben cuándo aplicar cada una están mejor equipados para establecer huertos sanos, productivos y económicamente sostenibles en cualquier sistema frutícola.

12. Referencias

  • INIA Chile – Instituto de Investigaciones Agropecuarias. Manuales técnicos de fruticultura. www.inia.cl
  • Portal Frutícola. Guías de propagación y manejo de frutales. www.portalfruticola.com
  • Hartmann, H.T.; Kester, D.E.; Davies, F.T.; Geneve, R.L. (2014). Plant Propagation: Principles and Practices, 8.ª ed. Pearson. www.pearson.com
  • FAO – Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Guías de producción de material de propagación certificado. www.fao.org
  • Agrios, G.N. (2005). Plant Pathology, 5.ª ed. Elsevier Academic Press. www.elsevier.com
  • Universidad de California Cooperative Extension (UCCE). Propagation of Fruit and Nut Trees. ucanr.edu
  • SAG Chile – Servicio Agrícola y Ganadero. Normas sobre propagación y certificación de material vegetal. www.sag.gob.cl
  • Saavedra del R., G.; Fonseca, H. (Eds.). Manual de producción de palto. INIA La Cruz, Chile. biblioteca.inia.cl
  • Lavín, A.; Bustos, H. (2002). Propagación de berries. INIA Quilamapu. biblioteca.inia.cl
  • Razeto, B. (1999). Fruticultura: Qué, cómo y por qué. Editorial Los Andes, Chile.