Industria chilena de cerezas proyecta fin de temporada con un punto de inflexión en China

Industria chilena de cerezas proyecta fin de temporada con un punto de inflexión en China

La industria chilena de la cereza se encuentra en el tramo final de su temporada 2025/26, con envíos previstos hasta el 12 de marzo. 

Según información entregada por el Comité de Cerezas de Frutas de Chile, los envíos alcanzaron 113,8 millones de cajas, superando levemente la proyección inicial de 110 millones y manteniéndose en línea con las estimaciones de volumen.

China continúa siendo el principal destino del país latinoamericano, con 98,9 millones de cajas recibidas. Sin embargo, su participación en el total exportado esta temporada bajó de 92% a 87%. Desde Frutas de Chile, interpretan este retroceso como una señal de avance en la estrategia de diversificación de mercados. 

Una campaña marcada por el clima y las variaciones comerciales

El ciclo estuvo marcado por factores climáticos que adelantaron la cosecha cerca de diez días, concentrando un alto volumen de fruta en las primeras semanas de envíos. A ello se sumó un Año Nuevo Chino más tardío. 

La mayor oferta temprana mezclada con el adelanto de la festividad generó presiones en precios, lo que llevó a decisiones comerciales arriesgadas. Al respecto, Víctor Catán, presidente de la Federación Gremial Nacional de Productores de Fruta (Fedefruta), comentó a Portalfruricola.com que la temporada dejó lecciones claras.

“Tuvimos de todo: fruta temprana que llegó regular y se vendió mal, fruta temprana que llegó bien y se vendió muy bien, fruta de media estación dentro de parámetros, y también fruta que se embaló cuando comercialmente ya no era atractiva, obteniendo resultados complejos”, señaló.

Cerezas chilenas en China

Fotografía generada con IA.

Catán fue categórico al decir que quienes no internalicen los aprendizajes enfrentarán un escenario cada vez más difícil: “El negocio probablemente será más acotado y con menores márgenes, pero seguirá siendo negocio para quienes se adapten”.

La calidad continúa teniendo un rol importante 

Uno de los principales focos de la industria durante la temporada fue elevar la calidad.

Según Catán, efectivamente hubo mejoras, producto del esfuerzo de los agricultores y las recomendaciones técnicas aplicadas durante el invierno y la primavera. Sin embargo, el ejecutivo advirtió que algunos actores desoyeron los  lineamientos y enviaron fruta que no cumplía con estándares comerciales competitivos, afectando la imagen general del producto.

Opinión similar entregó Julio Ruiz-Tagle, gerente de Asia & Americas de D-Quality Survey, quien aseguró que la industria entró en “una nueva etapa, más madura y más exigente”.

“China ya no es un mercado de volumen: es un mercado de precisión. No se trata solo de producir más, sino de hacerlo mejor, con información, coordinación y estrategia”, explicó.

Ruiz-Tagle explicó que entre las empresas que exportaron a China, se observaron diferencias significativas en términos de condición, consistencia y presentación de la fruta. La situación empeoró rápidamente dado que varios importadores apostaron por almacenamientos más prolongados de lo habitual para intentar capturar mejores precios cerca del Año Nuevo Chino.

En un contexto de alto volumen y festividad tardía, la estrategia de guardar el producto implicó riesgos que en muchos casos terminaron afectando la condición de las cerezas al momento de la venta.

Un mercado chino más débil

Otro de los factores que jugaron un rol protagónico esta temporada fue la disminución del poder adquisitivo del consumidor chino, debido a un entorno económico más débil a nivel país. Aunque previo al Año Nuevo Chino se registró un leve repunte de los precios de las cerezas (particularmente en calibres grandes), el alza fue insuficiente para compensar una temporada tensionada.

Cerezas chilenas en China.

Cerezas chilenas en China.

A juicio de Ruiz-Tagle, fue “una temporada sin Año Nuevo Chino”, debido a que la concentración de oferta y el calendario diluyeron el tradicional impulso comercial de la festividad.

Además, advirtió un fenómeno emergente: un aumento de comentarios negativos en redes sociales chinas sobre la cereza chilena, asociados a cuestionamientos sobre pesticidas, tiempos de tránsito y de almacenamiento. A juicio del ejecutivo, este tipo de contenidos tiene mayor impacto en la audiencia que las campañas promocionales tradicionales.

“El consumidor chino es hoy más exigente y más consciente en temas ambientales. Hay que enfrentar esa narrativa con información, transparencia y estrategia”, dijo Ruiz-Tagle. 

Ajustes estructurales y control de costos

Con la temporada próxima a finalizar, el foco ahora está en las liquidaciones y en la evaluación integral de resultados.

Desde Fedefruta hicieron un llamado a ajustar costos tanto intraprediales como extraprediales. Fletes, servicios y estructuras deben revisarse en un contexto donde los márgenes son más estrechos.

“La coordinación y el trabajo conjunto serán claves para sostener la competitividad de un sector que es estratégico para la economía del país”, dijo Catán. 

La evolución de las cerezas chilenas

Por su parte, Frutas de Chile señaló que los resultados consolidados se darán a conocer al cierre formal de la temporada.

Pese a los claros desafíos y a dos temporadas consecutivas complejas, Ruiz-Tagle enfatizó que la cereza chilena sigue siendo un producto valorado en China y que la industria ha demostrado capacidad de aprendizaje.

“Más que una crisis, es un momento de ajuste y evolución. El negocio no está terminado: está cambiando. Quienes entiendan ese cambio y se adapten van a liderar la próxima etapa”, concluyó.


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