Sector europeo de frutas y hortalizas en 2025: resiliencia frente a los extremos climáticos y el aumento de los costos
La industria europea de frutas y hortalizas frescas tuvo un 2025 bastante dinámico, un año marcado por fenómenos meteorológicos extremos, cambios en el comportamiento de los consumidores y variaciones en la producción regional. Sin embargo, la oferta general se mantuvo estable, respaldada por mercados internos funcionales, estructuras comerciales flexibles y un sector eficiente.
Estas son algunas de las conclusiones incluidas en el Fruit Logistica European Statistics Handbook 2026, publicado por la organización del evento antes de su cierre hoy en Berlín.
El documento identifica las principales tendencias que impulsan el negocio frutícola en el Viejo Continente y muestra un sector sometido a una presión creciente, pero que demuestra una notable capacidad de adaptación.
A pesar de las crecientes incertidumbres, el manual transmite un mensaje claro de que el sector europeo de frutas y hortalizas sigue siendo eficiente, adaptable y sólido.
Los fenómenos climáticos extremos aceleran los ajustes estructurales
Las heladas primaverales provocaron pérdidas generalizadas de cosechas, particularmente en el sudeste de Europa, y a medida que avanzó el año, las olas de calor, las sequías y las inundaciones agravaron la situación.
Estos acontecimientos ponen de relieve la vulnerabilidad de la agricultura frente al cambio climático, por lo que resulta crucial que los mercados respondan con flexibilidad ante estos desafíos.
Cerrar las brechas de oferta y minimizar las fluctuaciones de precios requiere diversificar las cadenas de suministro y adaptarse rápidamente a fuentes alternativas de abastecimiento. También es necesaria una comunicación abierta con los consumidores para fomentar la comprensión del impacto de estos eventos en los precios y la disponibilidad.
A largo plazo, esto podría conducir a una mayor aceptación de los ajustes necesarios del mercado.
El alto costo de la vida cambia las prioridades de los consumidores
El costo de la vida para los consumidores en los países de la Unión Europea continúa aumentando. Según datos preliminares, los alimentos contribuyeron de manera desproporcionada a este incremento en 2025, mientras que los precios de la energía fueron ligeramente más bajos.
De enero a noviembre, el índice armonizado de precios al consumidor de la Unión Europea fue, en promedio, un 2,4% más alto que el año anterior. El índice de precios al consumidor para frutas y hortalizas frescas alcanzó los 151 puntos en noviembre. Durante algunos meses del año, este valor superó los 160 puntos.
Sin embargo, debido a la abundante cosecha de manzanas, esta cifra se debilitó a partir de septiembre. Gracias a la situación de oferta generalmente favorable, las hortalizas frescas contribuyeron menos que el promedio a la inflación.
En noviembre de 2025, el índice de precios para el conjunto de la Unión Europea se situó en 145 puntos. Esto fue cinco puntos menos que en noviembre del año anterior. No obstante, dado que los precios al consumidor de las hortalizas fueron significativamente más altos en marzo y abril que el año previo, aún se registró un aumento general para el año en su conjunto.
Disminuye la cosecha de fruta: las diferencias regionales marcan el panorama
Con 41,96 millones de toneladas, la cosecha de fruta de la Unión Europea-27 en 2025 fue aproximadamente un 3% inferior a la del año anterior. Esto equivale a un déficit de alrededor de 1,3 millones de toneladas en comparación con 2024.
El impacto de las heladas sobre las frutas de pepita y de hueso en el sudeste de Europa fue compensado en gran medida por mayores cosechas de otras variedades de fruta, lo que dio lugar a un efecto global prácticamente insignificante. En toda Europa se cosecharon más sandías y melones que el año anterior.
Las manzanas representaron, con diferencia, la mayor parte de la cosecha frutícola europea. En el Congreso Prognosfruit, se estimó que la cosecha de manzanas de 2025 sería similar a la del año anterior. Los volúmenes de cosecha significativamente más altos en Austria, Bélgica, Alemania y los Países Bajos se vieron compensados por menores volúmenes en países afectados por las heladas, como Croacia, Grecia, Hungría y España.
Las condiciones meteorológicas adversas dieron lugar a una cosecha de cítricos más reducida en 2025 que en el año anterior. Lo mismo ocurrió con las uvas de mesa y las frutas de hueso. Sin embargo, las cerezas, los damasco (albaricoques) y las ciruelas, que se vieron gravemente afectados por las heladas en algunas regiones, no se encuentran entre los diez tipos de fruta más importantes de la Unión Europea en términos de volumen.

La producción de hortalizas muestra estabilidad y resiliencia
En total, se cosecharon alrededor de 58,12 millones de toneladas de hortalizas en toda Europa. Esto fue solo un 0,3% (169.000 toneladas) menos que el año anterior.
La edición de este año del ESHB tuvo en cuenta por primera vez la producción de tomate destinado a procesamiento. En consecuencia, tanto la cosecha de tomate reportada como la cosecha total de hortalizas son más altas que en publicaciones anteriores.
Tras una cosecha de tomate excepcionalmente grande en 2024, sin embargo, se registró un déficit de alrededor de 1,2 millones de toneladas en comparación con el año anterior. Esto no se refleja en el resultado global debido a mayores cosechas de otros tipos de hortalizas, en particular cebollas y repollos.
Las hortalizas de cosecha tardía, como el repollo y las zanahorias, suelen ganar peso al final de la temporada. También se cosecharon volúmenes significativamente mayores en los demás grupos de hortalizas que el año anterior.
El mercado interno sigue siendo la columna vertebral del comercio
La mayor parte de la cosecha europea de frutas y hortalizas permanece dentro de los 27 Estados miembros de la Unión Europea. Recientemente, las exportaciones a países fuera del bloque representaron alrededor del 17% del total de las exportaciones de fruta y el 23% del total de las exportaciones de hortalizas.
En 2025, las importaciones de hortalizas desde fuera de la Unión Europea E se mantuvieron en un nivel similar al del año anterior, con 2,38 millones de toneladas. El volumen de fruta importada es mayor. Las bananas y otras frutas exóticas, en particular, suelen provenir de ultramar. En total, se importaron 12,89 millones de toneladas de fruta a la Unión Europea desde países no pertenecientes a la Unión Europea.
Los principales importadores de fruta fresca de la Unión Europea-27 son los Países Bajos, Alemania y Francia. Sin embargo, en lo que respecta a las importaciones de hortalizas, Alemania y Francia están por delante de los Países Bajos.
En general, Alemania ha confirmado su posición como el mercado de destino más importante dentro de la Unión Europea-27.





