Columna Técnica: Salinidad; portainjertos y otras alternativas en producción de aguacate -

Columna Técnica: Salinidad; portainjertos y otras alternativas en producción de aguacate

Por Ian Carlo Bottinelli W., Ingeniero Agrónomo; Asesor Internacional en aguacate.

Esta cosecha 2020-2021 sin duda es el término de un año muy duro en Chile. A las múltiples noches de heladas entre mayo y septiembre (en algunos casos más de 30 horas acumuladas con temperaturas bajo cero) se agrega la escasez de agua que golpeó fuerte todo el país toda la temporada.

Junto a la escasez de agua, la calidad del recurso se ha ido a pique: acuíferos salinizados y aguas superficiales de ríos y canales de la zona central con conductividades eléctricas del agua de riego que sobrepasan incluso los 2.5 mS/cm.

No pretendo dar cátedra de manejo de sales en estas lineas, pero sí transmitir algunos inputs que, si a alguien le son útiles, cumple el objetivo.

El palto es extremadamente sensible a la salinidad; publicaciones ampliamente disponibles indican niveles limites que afectan porcentualmente la producción, esto dependerá mucho del tipo de portainjerto, pero para fines prácticos, el límite máximo de CE del suelo (pasta saturada) para patrones mexicanos tipo Mexícola o Zutano es de 1.5 mS/cm. Si a eso le agregamos la carga de abonos a la solución de suelo, estamos en problemas.

En este sentido el principal problema son los cloruros, estos son absorbidos por las raíces y se acumulan en las hojas. Una hoja con un nivel de cloruros > 500ppm ya está en problemas y su aporte al sistema fotosíntesis/producción será bajo. Una hoja con niveles > 1000 ppm de cloruros está casi intoxicada, en fase de senescencia y su aporte a producir materia seca será nulo y difícilmente el huerto soportará las cargas frutales ideales.

aguacate

Otro problema indirecto es que tanto cloruros como boratos son aniones antagonistas entre sí, por tanto, si llegamos a floración con una alta concentración de cloruros en la solución suelo la absorción de boro será muy baja, impactando los procesos de floración y cuaja. De ahí, la insistencia de muchos técnicos en basar el programa de boro en correcciones foliares, lo cual estoy de acuerdo; en suelos y aguas problemáticas. En mi experiencia, la forma más apropiada de medir sales en el suelo es por pasta saturada; la información que entregan los lisímetros no es precisa.

Herramientas probabas no hay muchas, pero existen y funcionan. Hoy mucho se comenta y evalúa la Osmosis Inversa para purificar total o parcialmente el agua de riego de los paltos, solución muy efectiva pero que implica altos costos de inversión en Capex. Una planta de osmosis capaz de llenar un reservorio de 50.000 m3 en 30 días de operación con agua cien por ciento osmoseada no cuesta menos de USD 1.2 millones.

Esta agua normalmente se usa para “mezclarla” con agua de riego de alta CE. El costo Capex/Ha por este ítem dependerá, entonces, de cuantas hectáreas se regarían con esta agua mezclada, pero no debiesen ser menos de 300 Ha. A esto deben sumarse los costos de Opex de esta planta que, en general, bordean los USD 0.85-0.9 por M3 de agua osmoseada.

Entonces, y a grandes rasgos, para un huerto de aguacate en Chile que riega 10.000 m3/Ha/año y utiliza un 30% de agua osmoseada para producir sobre 15ton/Ha, el monto de Opex sería de USD 2700 adicionales, que impactan el costo de producción; aproximadamente 1200 kilos de fruta con un retorno neto de USD 2/kg. En el papel, se paga totalmente, ¡espectacular!, pero el gran punto es la disposición final de la salmuera que genera la planta. En Chile no existe claridad al respecto ni una legislación ad hoc. Por tanto, hay un vacío donde nadie sabe lo que hace el vecino con este residuo líquido.

El uso de Portainjertos de raza Antillana se viene incrementando tímidamente en Chile. Siendo un aspecto que condiciona el éxito/fracaso de un huerto, su uso ni siquiera debiese ser cuestionado. En Israel, casi 15 años de investigaciones en aguacate dirigidas por el profesor Ben Ya'acov del Instituto Volcani, se centraron en determinar entre cientos de ecotipos los mejores portainjertos adaptados a suelos pesados, calcáreos y de alta CE, y que mostraran los mejores rendimientos.

  • Dgania 117: portainjerto muy fuerte, altamente resistente a la salinidad (CE de 2.5 y más) y carbonato de calcio (25% y más). Genera un árbol más grande en comparación con otros portainjertos.
  • Ashdot 17: Mismas características que Dgania, 117 en términos de resistencia a sales pero ofrece un árbol más pequeño en comparación con Dgania. La germinación es muy uniforme y con mayor porcentaje de semillas que llegan a su fin.
  • Fairchild: Apropiado para suelos arenosos ya que no tolera bien condiciones de asfixia, requiere buen drenaje; portainjerto fuerte, su resistencia al carbonato de calcio es incluso mayor que los demás antillanos.
  • Zrifin 99: fue el patrón líder en Israel entre 1950 y 1990. Proporciona un árbol de tamaño mediano y crece muy bien en suelos pesados.
  • Dgania189: Este patrón tiene una demanda creciente debido a excelentes resultados productivos en Israel.

contenido foliar en palto

Por otro lado, empresas como Westfalia y Brokaw nursery, vienen años trabajando en el desarrollo de Portainjertos Clonales, los cuales muestran excelentes resultados en campo. La principal ventaja sobre los antillanos a nivel de campo es su mayor resistencia a la asfixia radicular y una mayor tolerancia a Phytophthora cinnamomi. Tres son los más conocidos y propagados:

cultivo palto

  • Dusa: Tolerante a salinidad, muy resistente a condiciones de pudrición radicular, muy productivo. Patrón ideal para suelos pesados de Chile regados con aguas de alta CE.
  • Duke 7: Tolerante a salinidad, planta vigorosa y con un tono verde intenso, presenta baja tolerancia pudrición radicular. Ideal para suelos arenosos de Perú.
  • Toro Canyon: Resistencia a Phytophthora mayor que Duke 7, tolera mucho mejor las sales que Zutano o Mexicola, pero no supera los antillanos.

La correcta selección del patrón dependerá de varios factores, incluso de cuánto se está dispuesto a sobrecargar los costos de plantación del campo. En Chile una planta terminada Hass/Zutano cuesta promedio USD 5, una planta Hass/Antillano USD 9 y una planta Hass/Clonal USD 14. Si hablamos de un huerto de 1000 plantas/Ha, el sobrecosto de plantación (y a la vez el “seguro” contra las sales y Phytophtora) podría llegar a USD 9000 adicionales.

Conjunto con estas tres estrategias de prevención que involucran inversión está la estrategia técnica que significan los Riegos con Fracción de Lavado (estrategia que tiene igual numero de detractores que seguidores), Riegos con alta carga de lavado y el fertilizar basado en Antagonismos iónicos Nitrato – Cloruros; esta última estrategia funciona bien, es y debe ser complementaria al uso de portainjertos tolerantes a sales y ser utilizada estratégicamente para proteger la fruta sobre todo durante las caídas fisiológicas.

Alternativas hay varias, funcionan y para diferentes presupuestos; la selección debe ser algo estratégico teniendo siempre en cuenta que tenemos un cultivo actualmente de buena rentabilidad y donde cada kilo de fruta caído al suelo suma y suma.