Identifican molécula clave que podría ayudar a que las plantas se adapten a condiciones de sequía -

Identifican molécula clave que podría ayudar a que las plantas se adapten a condiciones de sequía

De acuerdo con la información entregada por la Agencia CyTA-Instituto Leloir, científicos argentinos identificaron una molécula clave que promueve el desarrollo de pelos radicales;(células de las raíces encargadas de absorber agua y nutrientes del suelo) a partir de células especializadas de la epidermis de la raíz denominadas tricoblastos.

Al respecto, José Manuel Estévez, jefe del Laboratorio “Bases Moleculares del Desarrollo Vegetal” de la Fundación Instituto Leloir (FIL); e investigador del CONICET, explicó que este hallazgo sería de gran utilidad para la adaptabilidad de las plantas a condiciones adversas, como la sequía.

 “Si conocemos los mecanismos que regulan el desarrollo de los pelos radicales, su tamaño, su capacidad para  detectar agua y nutrientes en el suelo y absorberlos, y otras habilidades, estaremos en condiciones de desarrollar cultivos que se adapten a condiciones de sequía y otras adversidades asociadas al cambio climático”, informó.

Identificación de la molécula

El estudio, que se publicó en la revista “New Phytologist”,  y fue desarrollado por Estévez, Cecilia Borassi y otros investigadores, se realizó con la planta modelo Arabidopsis thaliana, emparentada genéticamente con los cultivos de mayor importancia agrícola a nivel mundial.

En esta investigación, los científicos descubrieron que la inhibición de una molécula formada por una proteína y azucares; llamada glicopéptido AGP21, desencadena la diferenciación de los pelos radicales a partir de los tricoblastos.

Para comprobarlo, los científicos inhibieron la molécula AGP21 en plantas de Arabidopsis; y observaron que la densidad de los pelos radicales era aproximadamente el doble en comparación con otras plantas de la misma especie.

“Nuestro estudio también indicaría que el glicopéptido AGP21 interfiere en la acción de brasinoesteroides; una hormona vegetal que regula determinados genes que son clave para el desarrollo de los pelos radicales. Inhibir esa molécula es como levantar un freno para que comiencen a originarse esas estructuras claves de las raíces”, explicó Borassi; becaria postdoctoral del CONICET en el grupo de Estévez.

Trabajo único

Según la Agencia CyTA-Instituto Leloir existen pocos trabajos en los que se han determinado funciones biológicas para este tipo de glicopéptidos.

 “En este sentido, nuestro trabajo logra determinar el rol de un único glicopéptido específico de la raíz, que participaría en la regulación del destino celular posiblemente a través de mecanismos mediados por brasinoesteroides”, puntualizó Martiniano Ricardi, investigador del Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (IFIByNE) que depende de la UBA y del CONICET y quien hizo su posdoctorado bajo la dirección de Estévez.

El conocimiento en detalle de la función de AGP21 en la epidermis de la raíz de Arabidopsis “podría aplicarse para estudiar cómo se puede mejorar el desempeño y rendimiento de cultivos de interés agronómico ante condiciones ambientales adversas”, destacó Borassi.

Cabe destacar que en este proyecto también participaron Javier Gloazzo Dorosz, Mariana Carignani Sardoy, Eliana Marzol,  Silvina Mangano, Diana Rodríguez, Javier Martínez, Yossmayer del Carmen Rondón y  Silvia Velásquez, integrantes del grupo de Estévez; Marina Ciancia, de la Facultad de Agronomía de la UBA y del CONICET; Laercio Pol Fachin, del Centro Universitario CESMAC, en Brasil; Bianca Villavicencio y Hugo Verli, de la Universidad Federal de Rio Grande del Sur, en  Brasil, y Georg Seifert, de la Universidad de Recursos Naturales y Ciencias de la Vida, en Viena, Austria.

Autores del estudio

 

FOTO: Agencia CyTA-Instituto Leloir