Columna de opinión: El exceso de regulación al banano ecuatoriano afecta su competitividad. Por Richard Salazar

11 Junio 2019

Por Richard Salazar Veloz, director ejecutivo de la Asociación de Comercialización y Exportación de Banano (ACORBANEC).

De acuerdo al Banana Market Review del 2018 realizado por la FAO, las exportaciones mundiales de banano llegaron a los 19,20 millones de toneladas. De ese monto, Ecuador exportó 6,64 millones de toneladas, es decir, el 34,86% de las exportaciones mundiales de banano, convirtiéndolo en el primer exportador mundial de dicho fruto.

En segundo lugar le sigue Filipinas con 2,95 millones de toneladas con una participación del 15,36%; en tercer lugar, Guatemala con una exportación de 2,31 millones de toneladas, esto es, el 12%.

En cuarto lugar, Costa Rica con 2,17 millones de toneladas con el 11,30%; y, en quinto lugar, Colombia con 1,79 millones de toneladas, con una participación del 9,32% de las exportaciones mundiales de banano.

El Ecuador prácticamente exporta banano a todo el mundo, siendo su principal mercado al cierre del 2018, la Unión Europea (32,6%), Rusia con el 22,2%; Medio Oriente (con Turquía a la cabeza) con el 13,9%; Estados Unidos con el 10,4%: Cono Sur (con Argentina a la cabeza) con el 7,5%; Asia Oriental (Japón, Corea del Sur y China) con el 6%; Europa del Este con el 4,10%; África con el 2%, Oceanía (Nueva Zelanda) con el 1,0% y otros mercados con el 0,3%.

Las exportaciones ecuatorianas de banano al cierre del año 2018, representaron alrededor de 345 millones de cajas de banano con generación de 2.700 millones de dólares, en las 200 mil hectáreas de banano sembradas por más de seis mil productores, de los cuales el 70% son pequeños con hasta 30 hectáreas.

A pesar de lo anterior, la actividad bananera en el Ecuador está excesivamente regulada; partiendo de una Ley de Banano que se expidió hace 21 años y que aún se encuentra vigente; la que es excesivamente controladora y sancionadora al exportador en el caso de incumplir el pago del precio mínimo de sustentación fijado por el Gobierno a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería.

Suena absurdo, ya que, al ser un producto de exportación, depende únicamente del mercado; por lo que, fijar un precio al productor en Ecuador es subjetivo.

Además, que ningún otro país productor y exportador de banano lo fija y tampoco tienen Ley que regule su producción y comercialización.

La comercialización del banano ha venido cambiando radicalmente; a la presente fecha la exportación del banano del Ecuador en un 80% se exporta en contenedores, cuando hace 21 años era el 100% en buques refrigerados.

La contenerización de la exportación de banano democratizó las exportaciones, pasando de un oligopolio - hace 21 años - a más de 300 exportadores; adicionalmente nos permite llegar a todo el mundo y a un menor costo.

La Asociación de Comercialización y Exportación de Banano (ACORBANEC), a la que represento, ha sido una de los mayores críticos de la Ley de Banano, debido a que la actual Ley ejerce una excesivo control y regulación, tanto a la producción como a la producción; especialmente sobre la prohibición de nuevas siembras  nuevas siembras, debido a que esta prohibición ha permitido que la competencia regional de países productores, especialmente centroamericanos como Costa Rica, México, Honduras, Guatemala amplíen sus fronteras de siembra y por ende su oferta.

En segundo lugar, el sector bananero ecuatoriano, tanto productores y exportadores, tributan bajo un esquema de impuesto único sobre el precio de venta; y en el caso del sector exportador la base imponible es sobre el precio FOB, en el cual está incluido el precio mínimo de sustentación que se paga al productor, evidenciándose una doble tributación.

Es importante destacar que otros sectores de exportación del Ecuador, como el camarón, atún, madera, flores, cacao, etc., pagan impuesto sobre la renta y no tiene ninguna Ley.

Lo anteriormente señalado, los resultados de dicha regulación, ha venido afectando la competitividad de las exportaciones del Ecuador.

Hasta hace una década atrás el país era el principal proveedor de los mercados de Estados Unidos y Europa, hasta donde exportaba el 90% de su producción.

Esta situación ha cambiado radicalmente; al cierre del 2018 tenemos el 43%; y al cierre del primer trimestre del 2019, tenemos solamente el 40%, y la tendencia es seguir bajando sino hacemos algo para mantener la competitividad frente a estos países, especialmente Guatemala, que tiene una política agresiva de expansión de sus exportaciones a EE.UU., y Europa.

En el caso de Guatemala ha venido desplazando al Ecuador, Costa Rica y Colombia del mercado de Estados Unidos, siendo el principal proveedor - el 93% las exportaciones totales de banano lo envían a este mercado - por tener menores precios, debido a la cercanía, no paso del canal de Panamá y mayor productividad por hectárea.

En el caso de Costa Rica y Colombia exportan más hacia la Unión Europea, desplazando hasta el 2016 por tener menores precios por aspectos similares a Guatemala y además que firmaron mucho antes el Acuerdo Comercial.

De acuerdo a ACORBANEC, de enero a abril del 2019, de las 127,63 millones de cajas de banano exportadas, el 29,34% se destinaron a la Unión Europea; el 22,79% a Rusia; el 13,44% a Medio Oriente; el 10,45% a los Estados Unidos; el 7,82% a Asia Oriental; el 5,93% al Cono Sur; el 4,80% a Europa del Este; el 2,23% a África; el 1,02% a Oceanía y el 0,35% a EFTA. 

Las exportaciones de banano de Enero a Abril del 2019 hacia la Unión Europea se han reducido en un 16,0% con relación al 2018; sobre todo en Alemania, Italia y Bélgica, debido a que países centroamericanos (sobre todo Guatemala) reaccionaron ante la recuperación de mercado que tuvo el Ecuador por el Acuerdo Comercial sobre todo en el 2017 y 2018, y redujeron los precios en promedio US$ 0,50 centavos por caja más barato que el Ecuador.

El 60,21% de las exportaciones totales de banano se exportan a otros mercados diferentes de Estados Unidos y Unión Europea, muy diferentes unos de otros, que te compran en contratos, spot y otros en ciertas épocas del año, y que muchos de ellos vienen sufriendo problemas económicos por sanciones económicas y/o por devaluaciones altas de sus monedas afectando la demanda de banano, es decir, son mercados inestables. En resumen estamos exportando más banano a mercados que pagan menos precio por la fruta.

Sin embargo, el Ecuador en comparación con otros países productores y exportadores de banano, produce más banano en la época de mayor demanda y produce algo menos en la época de menor demanda (esto es en el verano).

Posee menor carga química al tener menos ciclos de fumigación en control de Sigatoka Negra (otros países tienen de 2 a 3 veces más aplicaciones que nuestro país).

La ubicación geográfica de nuestro país le da unas condiciones climáticas importantes que influyen en la calidad y sabor de nuestra fruta; así como una mayor duración en percha que otros bananos.

La constante afectación a varios países productores y exportadores de banano sobre todo en Centroamérica por factores climáticos, como heladas, una serie de tormentas tropicales y huracanes, los que causan graves interrupciones del suministro y el transporte.

En el caso de Filipinas, su producción y exportación se mantienen en zozobra por sus problemas fitosanitarios con el Fusarium Raza 4 Tropical que afecta a muchas de sus plantaciones. Todo lo anterior les provoca importantes pérdidas de cultivos y una disminución de los envíos a sus clientes en el exterior.

El Ecuador ante estos escenarios tiene un potencial de crecimiento importante en las exportaciones de banano, en la cual el Gobierno Nacional juega un papel importante.

En primer lugar concretando a través del Ministerio de Comercio Exterior, la firma de Acuerdos Comerciales con la Zona Euroasiática, EFTA, Japón, Corea del Sur y China para reducir y/o eliminar los aranceles para mejorar nuestros accesos y ofrecer precios competitivos.

En segundo lugar, a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería tiene potencial de crecimiento en su producción, primero aumentando productividad para optimizar los costos fijos de productores y segundo el incremento de hectareaje de banano de ser necesario.

En tercer lugar, se necesita modificar la base de cálculo del impuesto único bananero, sobre todo al sector exportador sobre la base de la diferencia entre el Precio FOB y el Precio Mínimo de Sustentación, así como la exoneración del pago del IVA al sector exportador ya que al final lo devuelven, se exporta impuesto con este sistema.

Finalmente, para generar mayor mano de obra se necesita adaptar la normativa laboral a la realidad del campo y fijar salarios de una manera técnica y no política; actualmente genera más 250 mil fuentes de empleos directas e indirectas y además contar con una regulación integral del sector que se ajuste a la realidad del mercado bananero mundial.

Fotografía principal: Shutterstock.com

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