Columna Técnica: Kiwis 2018/19, Excelente materia seca pero menos producción, por Héctor García

14 Mayo 2019

Héctor García O., Fundador y Gerente Gral. Laboratorios Diagnofruit Ltda. hgarcia@diagnofruit.cl.

Hace unos años, cuando tratábamos de mirar la producción anual kiwi, era complejo estandarizar un análisis comparativo entre años con criterios técnicos y científicos; para predecir comportamiento de pre y post-cosecha del kiwi en el año en curso entrábamos a una nebulosa de la que solo podíamos salir mirando antecedentes internacionales, los que obviamente no se ajustan a nuestra realidad y finalmente la respuesta se basaba en estimar bajo la experiencia de los técnicos más observadores.

Teniendo en cuenta la brecha mencionada, en 2011 se comenzaron fraguar los pilares de un programa de monitoreo huertos de kiwi Hayward, el objetivo fue seguir la fenología del cultivo desde la brotación hasta la madurez de cosecha a través de un protocolo estandarizado de toma de datos y análisis, incluyendo estimaciones de calidad y producción. Bajo dicha premisa el Comité del Kiwi de Chile diseñó, en conjunto con destacados asesores y Diagnofruit, el “Programa de Monitoreo y Seguimiento de Huertos de Kiwi”.

Con el pasar de 7 temporadas, 2012-13 a 2018-19, el programa se ha fortalecido, de 6 huertos monitoreados en el pasado, hoy se ha llegado a 12, desde la Región de Valparaíso a la del Maule. Se han sumado variables al análisis, como predictores de pudriciones que nos ayudan a estimar vida en almacenaje de la producción nacional. Toda la información recogida será la base para la generación de modelos predictivos de fenología, de comportamiento en post-cosecha productivos, entre otros, ahí radica la gran importancia de este programa que no posee símil en la industria frutícola nacional y pretende la sostenibilidad de largo plazo, que en nuestra fruticultura es bastante compleja de alcanzar.

A pesar que se necesitan mínimo 10 años de data para alimentar un buen modelo, ya podemos predecir con cierta certeza algunos comportamientos con los métodos que hemos desarrollado, calibre promedio final, incidencia de enfermedades post-cosecha, producción potencial nacional entre otros son elementos que son informados a la industria con varios meses de anticipación a la cosecha, lo que transforma el programa del monitoreo en una herramienta fundamental a la hora de evaluar la producción local de nuestro súper alimento, el kiwi.

¿Qué nos dicen los datos de la actual cosecha en función de los registros históricos?

A continuación realizaremos un análisis en función de datos tomados entre 150 y 160 DDPF, periodo de inicio de cosechas histórico.

En términos de calibre el promedio es idéntico a lo alcanzado en la temporada anterior y responde a tamaño en la serie 30-33 (Gráf.1). La temporada de mayor desarrollo de calibre fue 2015-16, año de alta humedad relativa en verano; al contrario, la temporada de la helada (2013-14) fue la de menor calibre registrado, fruta tardía, menor desarrollo vegetal que incidieron en dicho comportamiento. Un factor no menos importante que los anteriores, es que, en ciertas zonas, sobre todo las más tardías la curva de calibre está muy cargada hacia series más altas que 33, lo que implica además de fruta pequeña, menos toneladas por hectárea. Este último aspecto ha impactado en las estimaciones de cosecha, que si bien a inicios del verano podíamos señalar que había un 5% de merma con respecto a 2017-18, hoy ya podemos ver al menos un 10-15% considerando además los efectos de ataques de tizón y una proporción de huertos en proceso de arranque, que no está claro en términos de superficie.

Gráfico 1. Peso fruto promedio por temporada semana 15 (Fuente Comité del Kiwi- Diagnofruit)

El comportamiento de materia seca en 2018-19 se observa positivo, muy cercana a la temporada de mejor acumulación (2016-17) (Gráf. 2), aunque a diferencia de aquel año donde la primavera fue cálida de forma transversal, en la actual observamos zonas de alta acumulación desde Curicó al Sur.

Gráfico 2. Materia seca promedio por temporada semana 15 (Fuente Comité del Kiwi- Diagnofruit)

Varios parámetros han variado su comportamiento los últimos años, con menor frecuencia de brotación total que comenzamos a observar luego de la helada de 2013-14 (Gráf. 3).

Gráfico 3. Frecuencias de brotación total por temporada (Fuente Comité del Kiwi- Diagnofruit)

El clima también ha afectado otros parámetros asociados a madurez, como Sólidos Solubles (Gráf. 4) y Firmeza de Pulpa (Gráf. 5); éstos se desarrollan con mayor velocidad, lo que resulta en valores más altos de azúcar a la misma fecha y menor firmeza de pulpa, ¿cuál es el origen de dicho comportamiento? ¿Olas de calor estivales, temperaturas de otoño o solo el envejecimiento de los huertos acelerado por diversas fuentes de estrés? En los próximos años tendremos una respuesta a esta interrogante gracias a este único e importante programa de monitoreo.

Gráfico 4. Solidos Solubles promedio por temporada semana 15 (Fuente Comité del Kiwi- Diagnofruit)

 

Gráfico 5. Firmeza de Pulpa promedio por temporada semana 15 (Fuente Comité del Kiwi- Diagnofruit)

 

Imágenes: Cortesía de Héctor García

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