Manejo cultural para control de la mortal Phytophthora

03 Abril 2019

El contenido de este artículo de nuestra sección de Agrotecnia fue elaborado por Erandy Rizo para www.hortalizas.com y fue revisado y reeditado por Portalfruticola.com 

El éxito en el manejo de Phytophthora siempre ha sido un desafío. No se han encontrado fungicidas  lo suficientemente eficaces como para que puedan ser aplicados como la práctica primaria de control. El enfoque de las recomendaciones de control debe basarse por lo tanto en prácticas culturales.

La rotación de cultivos con plantas no hospederas es una práctica recomendada ya que el hongo causal puede sobrevivir en suelo. También se recomienda la separación física de las plantaciones de cultivos susceptibles.

Resultados recientes de nuevas hospederas han aumentado el desafío de manejar la devastadora Phytophthora. Esta enfermedad es un problema importante en chiles y pimientos, así como en todos los cultivos de cucurbitáceas. También ocurre en berenjena y tomate.

La Pudrición de la vaina en frijol tipo lima causado por Phytophthora capsici, el mismo patógeno que atacaba a las cucurbitáceas, se ha estado manifestando en cultivos desde el año 2000 en la región del Atlántico medio en EUA. Los productores del medio oeste estadounidense también han reportado daños por Phytophthora en cucurbitáceas plantadas a continuación de los frijoles y de la soya. En Michigan en 2003, se observaron síntomas en las plantas verdes del frijol en la corona y en los brotes superiores. Estos síntomas fueron confirmados como causados por Phytophthora capsici.

Como la enfermedad se sigue extendiendo en zonas y plantas hospederas diversas, es importante que los productores de cualquier región reporten los síntomas detectados a su agencia de extensión o de gobierno local.

Las malezas pueden proporcionar los medios para que Phytophthora capsici sobreviva en cultivos susceptibles. Esto podría explicar por qué las rotaciones largas no han sido eficaces en algunos campos.

En una investigación conducida Florida se ha revelado que Phytophthora capsici puede sobrevivir en las raíces de algunas malezas, aunque la proporción de malezas con el patógeno fue baja en las plantas analizadas.

Prácticas de manejo

Las recomendaciones actuales de las prácticas de manejo se centran alrededor de evitar que el patógeno sea movido a un nuevo campo y en manejar la humedad del suelo para evitar las condiciones saturadas que favorecen el inicio de la enfermedad. Es importante utilizar un programa integrado que tenga en cuenta las prácticas que explicamos a continuación cuando sea posible.

  • Seleccione campos donde nunca se hayan manifestado síntomas de la enfermedad cuando es posible. El hongo que afecta a las cucurbitáceas puede también causar destrozos en pimientos, tales como la pudrición del fruto en berenjena, y la pudrición en tomate.

Hasta el momento no se ha identificado un período de rotación eficaz. Se ha demostrado que dos años no son suficientes, por lo que debe seleccionarse un campo donde las cosechas susceptibles no se hayan cultivado en al menos tres años.

Los campos seleccionados para el cultivo de chiles se deben aislar de los campos donde se hayan manifestado los síntomas de Phytophthora capsici para evitar el potencial de que el hongo sea trasladado (cuando el equipo de labranza abandona el terreno) desde el campo infestado en el cultivo de cucurbitáceas.

Si los síntomas encontrados se manifestaron en solanáceas (papa y tomate), estos son causado por una raza diferente (P. infestans); por lo tanto, la ocurrencia anterior no seria una preocupación en la selección del campo.

  • Seleccione los campos bien drenados. La acumulación de agua en el suelo podría favorecer el desarrollo de la enfermedad.
  • Cerciórese de que el agua pueda drenar del campo. Utilice un plano de la tierra para nivelar el campo tanto como sea posible. Si el agua no drena normalmente del campo, entonces haga un foso entre las camas o en las hileras. En los extremos, se practica una zanja o un canal a través del borde del campo para que el agua salga del campo en los fosos.

Debe procurarse que haya una pendiente en los extremos para permitir que el agua abandone el campo continuamente.

  • Efectúe las plantaciones físicamente separadas de las cosechas susceptibles(cucurbitáceas, pimientos, berenjena, y tomate). Las plantaciones deben ser localizadas de tal manera que no haya oportunidad para que el agua se mueva a partir de una a la otra.

El patógeno también puede ser dispersado en salpicaduras de lluvia durante tormentas. Por lo tanto es prudente considerar la dirección del viento predominante al decidir dónde localizar las plantaciones múltiples de cosechas susceptibles.

  • Si va a producir calabacitas, seleccione las variedades adecuadas. Existen variedades de cáscara dura en las que los frutos maduros son significativamente menos susceptibles que aquellos de variedades con cáscaras convencionales, las cuales suelen ser más suaves.
  • Reduzca al mínimo las capas de suelo endurecidas y los pies de arado. Para ello se recomienda el arado o labrado del suelo antes de plantar.
  • No plante el cultivo en las áreas del campo que no drenen bien. Plante un cultivo de cobertura en lugar de su cultivo objetivo en estas áreas del terreno.
  • Prepare las camas elevadas en forma de cúpula para el cultivo de calabacita y cultivos de tipo arbustivo del verano. Idealmente las camas deben ser de un mínimo de 25 cm de altura.

Utilice una talladora de camas para obtener camas más duraderas. Utilice una trasplantadora que no deje una depresión alrededor de la base de la planta. Rellene cualquier depresión del terreno.

Las camas levantadas no se recomiendan para las cosechas de plantas trepadoras, ya que cierta cantidad de frutos se depositarán en el área más baja entre las camas, donde serán más favorables las condiciones para contraer Phytophthora.

  • Reduzca al mínimo la formación de capas de terreno endurecidas no manejando el tractor a través de campos mojados.
  • Limpie el equipo de labranza y el calzado de los trabajadores entre los campos. El movimiento en suelo en el equipo y zapatos es probablemente uno de los medios más importantes por el cual Phytophthora se ha diseminado entre los campos en operaciones agrícolas y puede explicar la ocurrencia y los daños ocasionados por Phytophthora en campos sin un historial previo de cultivos susceptibles.
  • Subsolé entre las hileras después de plantar y antes de estacar para mejorar el drenaje del cultivo. Labre el subsuelo otra vez si fuera necesario después de un incidente de lluvia. El buen drenaje es también importante para las calzadas en campos, pues los síntomas se han observado primero en las plantas cercanas al suelo condensado de las calzadas, por lo tanto, el subsolear a lo largo del borde de las calzadas también es necesario. Es preferible planificar las calzadas antes de sembrar, en vez de sembrar el campo entero y encontrarse con un exceso de plantas en las rutas de la maquinaria de labranza.
  • Evite la irrigación excesiva. Las prácticas normales de irrigación no conducen generalmente a daños por Phytophthora excepto cuando se producen charcos en el terreno. Se recomienda no regar el terreno por la noche cuando las temperaturas son superiores a los 20 °C.
  • No irrigue con agua procedente de un bordo que pudiera contener agua procedente de la escorrentía de un campo infestado.
  • No utilizar fungicidas como única medida de control. En pruebas de eficacia del tratamiento de esta enfermedad lo fungicidas han probado no ser suficientes para el control de la misma y por lo tanto no se deben utilizar en solitario sin tener en cuenta las prácticas culturales enumeradas aquí. Ninguno de los programas con fungicidas evaluados en Nueva York y en otras partes de EUA han resultado exitosos para el control a nivel comercial.

En general se recomienda un programa preventivo de aplicación, lo cual es más eficaz para el control que esperar hasta que ocurran los primeros síntomas.

  • Explore los campos para detectar los síntomas rutinariamente, especialmente después de tormentas de lluvia importantes. Incluya cualquier área donde el agua no haya drenado bien.
  • Are la zona cuando los síntomas se localicen en un área pequeña del campo. Practique una barrera entre el cultivo sano y la zona afectada por la enfermedad.
  • No deseche la fruta no comercializable en el campo, incluyendo la fruta sana pero de gran tamaño o demasiado madura.

En general, la combinación de acciones preventivas de exploración y aplicación más las técnicas culturales podrían ayudarle a manejar esta enfermedad.

Fuente: www.hortalizas.com

Imagen de portada: markylla.eu

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