¿Qué es un cabezal de riego? Manejo del riego localizado y fertirrigación

18 Marzo 2019

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Fertirrigación

Se entiende por fertirrigación la aplicación de los fertilizantes disueltos en el agua de riego, de una forma continua o intermitente. Esta práctica se asocia básicamente con los sistemas de riego localizados de alta frecuencia (goteo y microaspersión).

La fertirrigación comienza en el cabezal de riego, en donde son mezclados los fertilizantes (solución madre) e inyectados al sistema. Posteriormente esta disolución es conducida por tuberías y localizada en el suelo, donde puede ser absorbida por las plantas.

Cabezal de riego. Fertirrigación

La fertirrigación presenta las siguientes ventajas con respecto al abonado tradicional:

  • Los fertilizantes se localizan en forma homogénea en el bulbo de mojamiento, zona donde se desarrollan las raíces.
  • La fertirrigación con fósforo y potasio puede alcanzar una profundidad de 50-60 cm, lo que facilita una mejor absorción por las plantas.
  • Los fertilizantes se suministran a la planta conforme a sus necesidades en las distintas etapas de su desarrollo.
  • Cuando aparecen síntomas carenciales se puede actuar con mucha rapidez para corregirlos.
  • Reducción de pérdidas por lavado y volatilización. Además, hay un mejor aprovechamiento de los fertilizantes por los cultivos, suponiendo un ahorro que puede alcanzar el 30%.
  • Menor costo de aplicación de los elementos nutritivos. Sin embargo, necesita una fuerte inversión en implementación del equipo.
  • Posibilidad de usar aguas salinas con mayor grado de tolerancia que en otros sistemas de riego.
  • Menor uso de maquinaria y por ende, menor compactación del suelo.
    La mayoría de los inconvenientes asociados a la fertirrigación no se deben al método en sí, sino a un manejo incorrecto o al desconocimiento que existe acerca de los aspectos de la nutrición de las plantas.
    Por tal motivo, al momento de fertirrigar es necesario tomar las siguientes precauciones:
  • Realizar la dosificación de fertilizantes de acuerdo a las necesidades de la planta para no producir daño al cultivo.
  • Usar productos solubles para evitar que precipiten y así, minimizar las obturaciones en los sistemas de riego. Preocuparse de disolverlos bien.
  • Los fertilizantes que se usen en una misma solución deben ser compatibles entre sí. Es decir, que no produzcan precipitados.

Sistemas de inyección:

Los equipos de inyección permiten aplicar fertilizantes en el sistema, junto con el agua de riego (fertirrigación).
Para realizar esta operación se utilizan estanques de 20 a 200 litros, en donde se prepara la solución madre del fertilizante con agua y desde donde es inyectada a la red de riego.
Los sistemas de inyección son básicamente tres: uso de inyector que utiliza la presión del agua en la red de cañerías (inyector tipo Venturi), uso de bombas auxiliares y la inyección por succión positiva en el chupador de la bomba.

Venturi

Son dispositivos muy sencillos que consisten en una pieza en forma de T con un mecanismo Venturi en su interior. Este mecanismo aprovecha un efecto vacío que se produce a medida que el agua fluye a través de un pasaje convergente que se ensancha gradualmente. El Venturi funciona cuando hay diferencia entre la presión del agua entrante y la presión de la mezcla de agua y fertilizante que sale al sistema de riego.

Efecto Venturi

Este dispositivo generalmente se instala en paralelo, debido a que el caudal que circula por el sistema rebasa la capacidad del propio Venturi. Por este motivo los dispositivos más usados se basan en una combinación del principio Venturi y de diferencia de presión.

Si se decide instalar el Venturi en paralelo, se requerirá una diferencia de presión entre la entrada y salida del orden del 20%. Es necesario indicar que el Venturi tiene una capacidad de succión reducida, por lo que su uso, se recomienda principalmente en instalaciones pequeñas.
La mayor ventaja de este tipo de fertilizador es su bajo costo y fácil mantención.
Existen varios tamaños de Venturi y se deben seleccionar en base a las necesidades. El modelo a utilizar está en función de:

  • Caudal de succión deseado (litros/hora)
  • Caudal que pasa por el inyector (litros/min)
  • Pérdida de carga que produce al sistema (m.c.a.)
  • Forma o modalidad de instalación

Bombas inyectoras auxiliares

El uso de bombas inyectoras auxiliares es el método más utilizado en fertirrigación, ya que permite un control muy estricto de las dosis a aplicar y de la frecuencia y el tiempo que dura la aplicación.
Estas bombas se caracterizan por su bajo caudal y alta presión de trabajo, y están construidas de materiales resistentes a la corrosión como acero inoxidable, compuestos cerámicos de alta resistencia o sintéticos similares al polietileno.
Existen dos tipos de bombas, las de membrana o diafragma y las centrífugas. Las de membranas son ideales para la aplicación de ácidos en donde se requiere inyectar en forma continua un caudal pequeño. Las bombas centrífugas son de mayor caudal y permiten la inyección de grandes volúmenes de solución madre en poco tiempo.

Inyector por succión positiva

Este tipo de inyector es el más fácil de implementar y consiste en conectar el estanque abonador al tubo de succión del equipo de bombeo. En el chupador de la bomba se produce presión negativa o succión, por lo tanto es un buen punto para inyectar solución madre al sistema de riego.
Este método presenta la dificultad de corrosión prematura de toda pieza metálica en el cabezal, debido a la acción de ácidos y fertilizantes que en este lugar se encuentran muy concentrados.

Entre el estanque abonador y el punto de inyección se debe instalar una válvula de paso, preferentemente del tipo bola, ya que es fácil de abrir y cerrar para iniciar o detener el proceso de inyección. Especial cuidado se debe tener en la operación del sistema para evitar la entrada de aire a la bomba, cuando el estanque haya quedado vacío. Se recomienda disponer de una fuente de agua (llave o manguera) y verter agua en el estanque cuando se haya inyectado el 90% de la solución madre. Esta práctica permitirá disponer de todo el fertilizante disuelto en la preparación inicial, ya que el estanque debe poseer un volumen muerto para la acumulación de residuos e impurezas.

La salida de la solución madre debe quedar a dos centímetros sobre el fondo para evitar la succión de impurezas. El volumen muerto se debe drenar en forma regular utilizando la válvula de fondo o de drenaje.

Salinidad

La respuesta productiva ante condiciones de salinidad del suelo no es igual para todos los cultivos. Aún así, existe un comportamiento general en ellos.
Para cualquier cultivo existe una zona en la que, pese a aumentar la salinidad, la producción no se ve afectada; pero a partir de un cierto valor, denominado umbral, cualquier aumento del contenido de sales produce un descenso del rendimiento del cultivo.
Cada cultivo posee un valor umbral característico, que indica si la tolerancia a la salinidad es elevada, media o baja; así como su sensibilidad, que indica cuánto disminuye el rendimiento al aumentar la salinidad en una unidad, a partir del umbral.

Valores de umbral de salinidad del suelo (extracto saturado)

El contenido de sales, expresado en g/l, se puede obtener en forma aproximada:
Contenido de sales (g/l) = 0.64 x CE (mmhos/cm o dS/m)
En resumen, las sales disueltas que originan el descenso del rendimiento de los cultivos, pueden provenir ya sea del suelo o bien del agua de riego. Desde el punto de vista de la fertirrigación interesan estas últimas.

El agua de riego contiene sales disueltas (bicarbonatos, sulfatos, cloruros, de calcio, de magnesio, sodio, etc.) que le dan un grado de salinidad variable, según la cantidad que contengan. Los abonos que se emplean en fertirrigación, excepto la urea, son sales que al incorporarlos al agua aumentan la salinidad. Luego es preciso tener cuidado con la cantidad de abono que se incorpore, ya que la suma de las sales del agua más las que aportan los fertilizantes puede sobrepasar el valor umbral de tolerancia del cultivo, provocándole problemas a las plantas.
Conociendo la salinidad del agua y la cantidad de sales que tolera el cultivo, se puede calcular la cantidad de abono que se puede incorporar en cada riego, con la siguiente expresión:

CMA = Q x ( Cm – Car)

Donde:
CMA = Cantidad máxima de fertilizante (Kg).
Q=Cantidad de agua aplicada en un riego (m3).
Cm = Cantidad máxima de sales tolerable por el cultivo (g/l).
Car = Salinidad del agua de riego (g/l).

Si no es posible contar con la información de la salinidad del agua de riego, se puede tomar como referencia, al momento de realizar la dosificación, que la concentración de productos no debe superar los 2 gr/ l de agua aplicada.
Desde el punto de vista de la salinidad, el fraccionamiento de los aportes de nutrientes es deseable y conveniente para la buena marcha del cultivo, puesto que, si bien las plantas toleran incluso aportes superiores a la cantidad máxima de fertilizantes (CMA) aplicados de una vez, la pérdida de elementos nutritivos del bulbo puede llegar a ser muy importante a consecuencia del lavado que se produce con los riegos posteriores (sin fertilizantes) al de la aplicación del fertilizante.

Por tal motivo, la dosis, época y el fertilizante a escoger, así como su método de aplicación, deben evaluarse para cada caso específico.

Fertilizantes utilizados en fertirrigación

Para utilizar un fertilizante a través del sistema de riego es necesario conocer la composición de los productos y la solubilidad de cada uno de ellos.
De acuerdo a normas internacionales, el nombre de cada compuesto va seguido de un paréntesis con tres números. El primero indica el contenido de nitrógeno en porcentaje (%), el segundo indica el contenido de fósforo en la forma de P2O5 (%) y el tercero el contenido de potasio en la forma de K2O (%). Por ejemplo el nitrato de calcio posee los siguientes números [15.5-0-0], por lo tanto, este fertilizante no contiene fósforo ni potasio.

A continuación se presentan los principales productos comerciales y sus características:

• Nitrato de calcio Ca (NO3)2 [15.50-0]. Aunque prácticamente abandonado en los programas de fertilización tradicional debido al alto costo de la unidad de nitrógeno, este producto es utilizado en fertirrigación por su aporte de calcio cuando este elemento es necesario.

• Nitrato de potasio (Salitre potásico) (KNO3) [15-0-14]. El salitre potásico posee un 15% de nitrógeno y un 14% de potasa. Este fertilizante no se disuelve completamente, dejando impurezas no solubles en el fondo del recipiente.

•U r ea (CO(NH2)2) [46-0-0]. La urea se comercializa como fertilizante granulado con un 46% de nitrógeno, es de alta solubilidad y fácil de manejar, lo que la hace un producto muy utilizado en fertirrigación. No saliniza el agua, porlo que resulta apropiado en el caso de aguas y suelos salinos. La urea baja la temperatura del agua en el proceso de mezcla y disolución. Existe en forma perlada y en forma cristalina. Ambas pueden ser utilizadas en fertirrigación. La primera posee un 1% más de Biuret. La segunda es más soluble y contiene menos impurezas, por lo que resulta de mayor costo.

• Ácido fosfórico (H3P04) [0-51-0]verde [0-54-0]blanco. El H3P04 contiene entre un 51 y 54% de P2O5. Aquel que posee un contenido de 51% es de color verde, debido a las impurezas que le otorgan ese color. El de 54% es de color blanco. La mezcla de agua en ácido fosfórico libera calor, el cual se disipa en corto tiempo. El ácido fosfórico blanco es utilizado preferentemente en la preparación de soluciones nutritivas en sistemas de riego localizado, pero su uso se ve limitado por su disponibilidad y precio.

• Fosfato diamónico ((NH4)2HPO4) [16-48-0]. Con una concentración alta de nitrógeno y P2O5, tiene una reacción ligeramente alcalina, por lo tanto es necesario adicionar ácido nítrico para bajar el pH. La dosis adecuada es de 0.9 litros de ácido por kilo de fosfato diamónico.

• Nitrato de potasio (KNO3) [13-044]. El nitrato de potasio es de alto costo pero otorga beneficios al agricultor por ser un producto que contiene nitrógeno y potasio
en forma simultánea. Esta es la segunda fuente de potasio en importancia después del cloruro de potasio (KCl); es muy utilizada debido a que no contiene iones cloruros.

• Sulfato de potasio (K2SO4) [0-050]. El K2SO4 es una fuente en potasio y azufre. No es un producto popular en fertilización debido a su relativa baja solubilidad en comparación al cloruro de potasio y nitrato de potasio. La solubilidad en agua es de 120 gramos/litro.

•Ácido sulfúrico (H2SO4) [0-0-0]. El ácido sulfúrico no es un fertilizante, por eso su ley es 0-0-0 (no contiene nitrógeno, fósforo ni potasio). Se encuentra en forma líquida con una densidad de 1.83 kg/l cuando está concentrado. El ácido sulfúrico es un líquido claro y transparente, que no tiene olor. Se utiliza para reducir el pH del agua de riego. Cuando se mezcla con agua libera una apreciable cantidad de calor. El ácido sulfúrico es un compuesto químico extremadamente peligroso y se requiere mucho cuidado en su manipulación, transporte y almacenaje. Los tambores de almacenaje deben ser herméticos para evitar filtraciones o evitar el contacto del líquido en alguna fuente de agua. Se utiliza para bajar el pH y realizar lavados químicos de la red de riego para evitar taponamientos.

La solubilidad es la capacidad de disolución de algún producto en el agua. En fertirrigación se pueden combinar dos o más fertilizantes, sin embargo puede volverse menos soluble la mezcla final. Los productos de baja solubilidad o menos solubles no deben ser utilizados, ya que producirán problemas de taponamientos de los emisores, desuniformidad de los sistemas de riego y, por lo tanto, problemas productivos al no cumplir con los requerimientos de demanda del cultivo.
Algunos fertilizantes se disuelven muy bien, como es el caso de la urea, el nitrato de calcio, el nitrato de sodio. Otros son de mediana solubilidad como el cloruro de potasio, fosfato diamónico y nitrato de amonio. Los menos solubles son el sulfato de calcio, el superfosfato triple, superfosfato normal y sulfato de hierro.

Existen en el mercado líneas de fertilizantes solubles preparados para riego por goteo, que son comercializados por diferentes empresas químicas.

La úrea no ocasiona problemas, excepto si el agua contiene la enzima ureasa, que se presenta cuando está cargada de algas. Las algas no son eliminadas por la filtración, por esto, hay que vigilar el agua de pozos con altos contenidos de nitratos.
El ion nitrato se desplaza con el agua de riego y acaba localizándose en los bordes del bulbo húmedo, por lo que disminuye su eficiencia. Por ello resulta más satisfactorio su aplicación en pequeñas dosis en cada riego.
El fósforo es el elemento más difícil de aplicar, pues, además de su baja solubilidad, existe el peligro de precipitación al reaccionar con el calcio que pueda contener el agua de riego y que produce el paso del fosfato monocálcico a bicálcico. Similares efectos se producen al mezclar fósforo y magnesio. Los microelementos (Fe, Zn, Cu, Mn) se aplican en forma de quelatos.

Compatibilidad de productos

Cuando se mezclan dos o más tipos de fertilizantes en una misma solución, es posible que se produzca la reacción de los compuestos que los forman.
Si se aplica ácido, este se debe aplicar antes que los fertilizantes. El ácido se aplica sobre el agua, lentamente (nunca hay que aplicar agua sobre el ácido). En seguida se aplican los fertilizantes, partiendo de los menos solubles. Se recomienda realizar la mezcla de fertilizantes en la mitad del volumen de agua a utilizar. Agitar vigorosamente y luego agregar agua hasta completar el volumen total de agua.
En general, no se debe mezclar fertilizantes con alto contenido de calcio (nitrato cálcico) con ácido fosfórico. La reacción química de ambos productos puede formar fosfato de calcio, el cual obstruye los emisores.

Si se debe aplicar nitrato de calcio, debe hacerse agregando ácido nítrico concentrado, en una relación de 0.3 litros por kg de nitrato de calcio. El ácido nítrico aporta 16% de nitrógeno, por lo que sería necesario descontarlo al momento de realizar el programa de riego.

Tampoco se recomienda aplicar cualquier tipo de ácido (nítrico, sulfúrico o fosfórico) junto al hipoclorito de sodio, ya que puede haber desprendimiento de gases tóxicos. En general, se deben seguir las recomendaciones de los fabricantes señaladas en los envases de los diferentes productos y, en caso de duda, realizar un test de compatibilidad. Este test consiste en colocar los fertilizantes a utilizar en un balde con la misma agua que se usará para regar, observando si existe la ocurrencia de precipitados o turbidez. Estos fenómenos deberán aparecer en un tiempo de una o dos horas. Si hay turbidez, la inyección de esa mezcla en el sistema de riego podría causar el taponamiento de los goteros. Se recomienda utilizar una dilución aproximada a la esperada en las líneas de goteo.

Compatibilidad de algunos fertilizantes

CALIBRACIÓN DE LA TASA DE INYECCIÓN DE LOS FERTILIZANTES

Los fabricantes de los diferentes equipos de inyección proporcionan, por medio de catálogos, información muy útil para el manejo del sistema. Sin embargo, los equipos deben ser calibrados a la tasa de inyección deseada. En muchos casos, el éxito de los programas de fertirrigación no depende del tipo de sistema de inyección empleado, sino de una calibración adecuada, ya que el uso no controlado puede sobrepasar las concentraciones límites de sales en el agua de riego, o simplemente no cumplir con los tiempos de aplicación adecuados, quedando residuos al interior de las tuberías.
La tasa de inyección se determina midiendo el volumen de solución inyectada durante un determinado tiempo. El volumen dependerá del tipo de inyector a utilizar. Para inyectores de tipo Venturi o bombas inyectoras auxiliares de membrana se recomienda trabajar con un volumen entre 10 a 15 litros. Inyectores de succión positiva o bombas centrífugas pueden requerir de volúmenes del orden de 100 a 200 litros. Es aconsejable trabajar con unidades de tiempo en minutos y unidades de volumen en litros para facilitar los cálculos y la fácil comprensión de lo que está sucediendo. Para facilitar esta labor, se puede incorporar al sistema de fertirrigación un caudalímetro. Este aparato funciona entre un rango de caudales, por lo que mediante una válvula de paso se regula la tasa de succión.

DOSIFICACIÓN DE FERTILIZANTES

Para realizar la dosificación de fertilizantes y su posterior aplicación a través del sistema de riego localizado se deben tener las siguientes consideraciones:

Cálculo de los fertilizantes de la solución madre
• Conocer los requerimientos nutricionales del cultivo y los posibles aportes del suelo.
• Realizar un programa de fertilización para cada especie del predio (unidades/ha).
•Calcular los requerimientos de productos comerciales para cada sector de riego del predio.
• Determinar los porcentajes a aplicar en cada etapa fenológica del cultivo.
• Distribuir la dosificación mensualmente.
• Estimar el número de riegos mensuales en los que se realizará la fertirrigación.
• Calcular la cantidad de fertilizantes que corresponde aplicar en cada riego.

Preparación y aplicación de la solución madre
•Preparar la mezcla de solución madre teniendo en cuenta la solubilidad de cada uno de los elementos a aplicar. Cuando el programa considera la mezcla de dos o más fertilizantes a aplicar, la disolución debe comenzar con el producto menos soluble. Como la solubilidad de las mezclas es más baja que la de los productos individuales, se sugiere aumentar el volumen de agua de la solución madre en un 20%.
•Mantener una agitación permanente mientras se disuelven los productos.
• Calcular el tiempo total de inyección en función de la tasa de inyección del equipo y el tamaño del estanque mezclador.
• Aplicar la solución de fertilizantes, teniendo en cuenta que se debe realizar unos 15 minutos después de iniciado el riego, a objeto de que se haya estabilizado el flujo en el sistema (cuando se hayan llenado las tuberías de agua), y debe finalizar unos 20 a 30 minutos antes de terminar el riego, con el fin de que en las tuberías no permanezcan residuos de fertilizantes.

• La concentración total de elementos fertilizantes en el agua de riego no debe sobrepasar de 2 gr/l de agua aplicada. Si la concentración sobrepasa los niveles señalados, ya sea por la capacidad del estanque mezclador o por la capacidad de inyección del equipo, se debe parcializar la dosificación las veces que sea necesario.
Ejemplo: realizar un programa de fertirrigación en una plantación de durazneros regada por microaspersión. La cantidad de fertilizante recomendada cada 15 días (gr/pl) se presenta en el Cuadro 13.
El sector de riego posee 1383 plantas. Cada planta posee un microaspersor de 77 l/h. El tiempo de riego estimado es de 5 horas.
El estanque fertilizador posee una capacidad de 200 litros. La tasa de inyección de la bomba inyectora es de 4 l/min.
Por lo tanto se tiene lo siguiente:
• La cantidad de agua a aplicar en cada riego es de: 532.455 litros (532,46 m3).

Recomendaciones de algunos fertilizantes

• El tiempo de inyección es de 50 minutos.
• La cantidad de agua descargada por el equipo en el tiempo de inyección es de 88.743 litros.
El nitrato de calcio es recomendable aplicarlo con ácido nítrico (HNO3) concentrado, en una relación de 0.42 kg de nitrato de calcio. El ácido nítrico aporta 16% de nitrógeno.
Es necesario aplicar urea para completar los requerimientos de nitrógeno, parte de los cuales ya fueron aportados por otros productos.
Requerimientos de nitrógeno : 13 g
Aporte Nitrato de Potasio : 6 g
Aporte Nitrato de Calcio : 1.8 g
Aporte de Ácido Nítrico : 0.81 g
Faltan por aplicar : 4.39 g

Cantidad de producto comercial a aplicar por planta

Consideraciones básicas

La concentración total de productos en el agua de riego no debe superar los 2 g/l de agua aplicada.
Es necesario utilizar productos solubles.
Los productos que se utilicen simultáneamente en una misma solución deben ser compatibles entre sí, es decir, no producir precipitados.
El nitrato de calcio es incompatible con productos que contengan sulfatos y con productos fosforados, por lo cual no es recomendable aplicar estos productos juntos, por posibles riesgos de formar precipitados.
El ácido fosfórico se puede aplicar junto con el nitrato de potasio. No existe incompatibilidad entre la úrea y el nitrato de potasio.
Por lo tanto para cumplir con el plan de fertilización para árboles aplicar en un riego sólo sulfato de magnesio, en otro riego nitrato de potasio y ácido fosfórico, y finalmente nitrato de calcio.
El nitrato de calcio es recomendable aplicarlo con ácido nítrico concentrado, en una relación de 0.42 kg de nitrato de calcio. El ácido nítrico aporta 16% de nitrógeno, cantidad que es necesario tomar en cuenta, si no se desea sobrepasar la dosis de nitrógeno recomendada.

Aplicación de los Productos

Aplicación de Sulfato de Magnesio
Solubilidad del sulfato de magnesio : 700 g/l
La cantidad de producto se disuelve fácilmente en el tanque fertilizador y la concentración en el agua de riego es inferior a 2 gr/l.

Aplicación de Nitrato de Potasio y Ácido Fosfórico
Dada la solubilidad del nitrato de potasio (175 gr/l), será necesario aplicar la dosis en dos oportunidades, disolviendo la mitad de la dosis en el estanque de fertilización.
Aplicando la solución a 4 l/min, en un tiempo total de 50 min. Luego de aplicado el primer estanque, se aplica el segundo sólo con nitrato de potasio.

Aplicación de Úrea
Solubilidad : 1.000 gr/l

Aplicación de Nitrato de Calcio y Ácido Nítrico concentrado
Aplicando la solución a 4 l/min, en un tiempo total de 50 min.
La aplicación del fertilizante se debe iniciar unos 15 a 20 minutos de iniciado el riego, a objeto de asegurar una buena distribución de los productos. Al mismo tiempo, la fertilización debe terminar unos 20 a 30 minutos antes de finalizado el riego a objeto de que en las tuberías no permanezcan residuos de fertilizantes.

 

 

 

Algunos pequeños consejos de mantención y resolución de problemas

Problemas de funcionamiento de una bomba y sus posibles causas

Secuencia de labores de mantención antes, durante y al término de la temporada de riego

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Cabezal de Riego

El cabezal de riego es el recinto donde se instalan los sistemas que permiten hacer llegar el agua a los emisores de riego en las condiciones que se requieren para ello.

Componentes de un Cabezal de Riego

Informativo INIA Ururi No. 15 - Componentes de un cabezal de rie

Así distinguimos los siguientes componentes que podemos encontrar en un cabezal de riego:

  • Equipo de bombeo: consta de una o varias bombas que aportan el caudal de agua a la presión requerida por el sistema de riego. La unidad de impulsión de agua, es sin duda el principal componente de un sistema de riego presurizado, la que debe otorgar presión y caudal de agua suficiente al sistema, situación que debe estar en función de las necesidades que demanda una instalación en particular.
  • Equipo de filtrado: puede constar de uno o varios equipos de filtrado de diferentes tipos de filtrado (arena, malla, anilla, hidrociclones) y condicionan el agua para que no se produzcan obturaciones en los emisores debidas a los elementos sólidos que puede llevar el agua en suspensión. Básicamente la unidad de filtraje depende de la calidad de agua y del tipo de emisor que se utilizará. Si se desea regar con aguas con abundante materia orgánica en suspensión, el tipo de filtraje deberá ser diferente a aquel que utilice agua con arena en suspensión. Por otro lado, si los emisores presentan orificios de salida de agua muy pequeños, se debe considerar un filtraje más fino, que si se compara con unidades de filtraje para regar por aspersión, donde el diámetro de las boquillas normalmente es superior a 1 mm.
  • Equipo de inyección de fertilizantes: este sistema se encarga del aporte de fertilizantes al agua de riego. La unidad de fertilización es sector del cabezal de riego en donde se desarrolla el proceso mediante el cual los fertilizantes o elementos nutritivos que necesita una planta son aplicados junto con el agua de riego. Es importante señalar que todos los abonos tanto principales como microelementos requeridos por las plantas, pueden ser incorporados al sistema de riego, siempre que estos sean solubles en agua. También pueden aplicarse ácidos (ácidos fosfórico, nítrico, clorhídrico, entre otros), fungicidas y desinfectantes, como hipoclorito de sodio, por ejemplo. Existen dos clases de dispositivos para la incorporación de abonos al agua: los tanques de fertilización y los inyectores de fertilizantes.
  • Equipo de control: compuesto por programadores de riego que controlan desde la apertura de electroválvulas y la conexión de la bomba hasta el control de la inyección de fertilizantes, pH y conductividad eléctrica del agua de riego, etc. Son elementos electrónicos que permiten automatizar el accionamiento de la red y a la vez operar en forma secuencial el riego en distintos sectores. Su inclusión, aún cuando es opcional, se justifica en instalaciones de gran superficie o de difícil manejo. Se usan también para automatizar el proceso de limpieza de los filtros. Entre los principales elementos de regulación y control se cuentan: válvulas de paso, reguladores de presión, re detención, hidráulicas, electrónicas, volumétricas etc. Su operación directa o indirecta (mediante programadores) regulan el comportamiento de flujo y la presión en la red.

Ejemplos de Cabezales:

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Factores para su instalación:

Los componentes que se instalan en un cabezal de riego dependen de los siguientes factores:

  • De la superficie de riego: dependiendo de la superficie las necesidades de caudal cambian, de manera que la selección del equipo de bombeo dependen del tamaño de la explotación y de la orografía del terreno.
  • De las condiciones de la fuente de agua para el riego: dependiendo de la procedencia y las condiciones que presenta el agua se elegirá el tipo de filtrado que necesite e incluso si el agua viene con presión suficiente puede no ser necesaria la instalación de bombeo.
  • Del tipo de riego y fertilización: dependiendo del tipo de riego que se realice y de si se efectúan operaciones de fertirrigación se diseñará el sistema de abonado.
  • De las necesidades del agricultor: dependiendo del grado de automatización que precisen tanto los equipos como las condiciones que solicite el agricultor o el técnico de la explotación se automatizará el cabezal de riego.

Puede requerirse un simple temporizador o un equipo completo de fertirrigación para el control del riego, o que se precise la instalación de equipos de filtrado automático o manual.

Fuente: www.inia.cl

Foto de portada: cellcode.us

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