Columna técnica: Pudrición Ácida en Uva de mesa, entender la enfermedad es necesario para un control eficiente. Por Héctor García

29 Enero 2019

Por Héctor García O., Fundador y Gerente Gral. Laboratorios Diagnofruit Ltda.

Cuando analizamos las pérdidas productivas directas en el cultivo de la vid, sin duda en nuestras mentes aparece de inmediato el nombre de Botrytis cinerea (pudrición gris); y es correcto, es una enfermedad de difícil control y destructiva.

Sin embargo, existe otro flagelo, del que hablamos menos, quizás por su menor comprensión, pero que puede ser tanto o más devastador que la Pudrición Gris, y es la denominada Pudrición Ácida, donde la cooperación entre varias especies de hongos, bacterias e insectos sería absolutamente necesaria para el desarrollo de la enfermedad; y señalo “sería” porque aún existen interrogantes sobre la etiología y epidemiología, considerando además que en Chile o Perú la investigación profunda es escasa.

Sintomatología, susceptibilidad y manejos

De forma muy resumida, la sintomatología incluye pardeamiento de la epidermis de la baya, la pulpa se descompone y comienza una exudación acompañada de un fuerte olor a ácido acético, todo esto en presencia de moscas de la fruta (Drosophila spp.), y otros insectos, como avispas y abejas que aprovechan el festín.

Es muy recurrente que cuando el huerto posee problemas de Pudrición Ácida un fuerte olor a vinagre inunde el Packing y muchas veces, si la limpieza no es buena el hedor es posible sentirlo en el frigorífico y al abrir la caja después del almacenaje, lo que obviamente condena la calidad de la fruta.

Ensayo Etiología Pudrición Ácida. Inoculación con levaduras de bayas de uva cv. Red Globe (Créditos. Laboratorios Diagnofruit Ltda.)

Al igual que la pudrición gris, esta enfermedad puede avanzar en frío y se reactiva con mucha fuerza una vez terminado el periodo de almacenaje, cuando la uva está en poder del consumidor final.

Pudrición ácida se asocia a variedades de cosecha más tardía, como, por ejemplo, Red Globe; pero su susceptibilidad muchas veces está dada por atrasos en el inicio de cosecha, en otras palabras, la fruta presenta madurez de cosecha en la semana 9 pero ésta solo comienza hasta la 13 y es en esta ventana donde la enfermedad se expande.

Otro factor importante en la génesis de la enfermedad, sobre todo en la zona norte, es el daño que causan las aves en las bayas. Cicatrices de oidio, Botrytis incipiente también son puertas de entradas para la enfermedad.

El complejo causante: Levaduras, Bacterias y Drosophilas

Los primeros estudios sobre la enfermedad intentaron caracterizar los agentes patógenos involucrados, y describieron una serie de bacterias acéticas, levaduras, e incluso hongos filamentosos involucrados, pero no fue posible descifrar, la importancia relativa de cada uno.

Posteriormente, estudios en Europa determinaron que la presencia de Drosophila era fundamental para el establecimiento de la enfermedad y el contagio intrapredial.

Bayas con pardeamiento de epidermis y descomposición de la pulpa (Créditos. Laboratorios Diagnofruit Ltda.)

Recientemente, una investigación de la Universidad de Cornell (Estados Unidos), luego de varios análisis y ensayos que incluyeron metagenómica, precisa y concluye que Pudrición Ácida es una co-infección de varias levaduras, las que convierten el azúcar de las bayas en etanol, y bacterias que oxidan etanol a ácido acético (una cadena cooperativa) y todo este proceso es mediado por Drosophila spp. o “mosquita del vinagre o de la fruta”.

El mencionado díptero, cría en las bayas su descendencia, es común ver larvas alimentándose del “caldo” producido; en este sentido algo muy importante que mencionar, si bien la abundancia de azúcares ayuda el desarrollo, al mismo tiempo es muy necesaria la presencia de proteínas en la dieta, éstas serían aportadas por las levaduras y bacterias, cerrando el círculo virtuoso de la cooperación entre las especies, pero un círculo nefasto para el productor de uvas, ya sea de mesa o para vino.

Riesgos: Nuevas variedades, Cambio climático y Drosophila suzukii

En términos muy generales las nuevas variedades que dominan el mercado son de alto contenido de azúcar, y varias de cosecha más bien tardía; esto impone que se evalúen en términos de susceptibilidad a infección y estrategias de control, que pueden resultar en manejos especiales bajo la realidad local. 

Bayas infectadas con el complejo pudrición ácida en distinto grado de avance. (Créditos. Laboratorios Diagnofruit Ltda.)

Otro riesgo importante es la presencia confirmada de Drosophila suzukii en nuestro país, desconocemos el aporte que podría tener sobre la enfermedad, lo que obviamente nos obliga a diseñar un plan de monitoreo relacionado a pudrición ácida.

Eventos climáticos extremos o anómalos, relacionados con precipitaciones son los más peligrosos en términos de gatillar la enfermedad; sin embargo, según lo que hemos podido observar, las olas de calor poseen un poder no despreciable a la hora de acelerar la enfermedad.

Si bien temperaturas sobre los 30°C podrían incidir de forma negativa en el desarrollo de Drosophila; la literatura señala que temperaturas entre 20°C y 28°C disminuyen, por ejemplo, sustancialmente los días entre ovoposición y emergencia, acelerando el ciclo del díptero.

Cerrando este aspecto, las olas de calor se caracterizan por mantener temperaturas nocturnas altas, dentro de la baya la larva está en ambiente de alta humedad, con menor fluctuación térmica que el ambiente (parrón provee de sombra), sumar bacterias y levaduras, todo configura para una crianza perfecta.

Además, no olvidar, la madurez se ve acelerada, por lo tanto, si la logística de embalaje no está preparada, la uva cuelga más tiempo de lo recomendado, pasando de una fruta sana lista a cosecha a una fruta pasada y enferma, con las pérdidas respectivas.

Lo que viene

Hoy estamos cerrando la configuración de una investigación que utilizará herramientas de metagenómica para definir las especies involucradas bajo nuestro contexto, dilucidar por ejemplo, qué especies de Drosophila juegan un rol importante, además de conocer cómo impacta el control químico, biológico sobre levaduras y bacterias que están presentes en nuestros campos, toda información crucial para dirigir estrategias adaptadas a la realidad nacional.

Este tipo de proyectos necesita el aporte de diversos actores de la industria, como exportadoras, agroquímicas, productores y asociaciones gremiales, con el fin de generar una industria de la uva sustentable, más allá de un cambio varietal necesario, dejamos abierta la invitación a participar de esta iniciativa extremadamente necesaria.

Literatura recomendada

Barata, A., Santos, S.C., Malfeito-Ferreira, M. et al. 2012. New Insights into the Ecological Interaction Between Grape Berry Microorganisms and Drosophila Flies During the Development of Sour Rot. Microb Ecol 64: 416-430.

Hall M., Loeb G., Cadle-Davidson L. et al.. 2018 Grape Sour Rot: A Four-Way Interaction Involving the Host, Yeast, Acetic Acid Bacteria, and Insects Phytopathology 108(12): 1429-1442

Petavy G., David J.,  Gibert, P. Moreteau B. 2001. Viability and rate of development at different temperatures in Drosophila: a comparison of constant and alternating thermal regimes. Journal of Thermal Biology, 26 (1):29-39

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