Conoce las plagas principales que afectan las cucurbitáceas

28 Enero 2019

El contenido de este artículo de nuestra sección de Agrotecnia fue elaborado con información proveniente de  www.hortalizas.com y fue revisado y reeditado por Portalfruticola.com

Cultivadas desde la antigüedad, los romanos fueron grande consumidores de calabaza, melones y pepinos (muy apreciados). Las cucurbitáceas comprenden unas 700 especies de plantas distribuidas fundamentalmente por los países cálidos, son plantas anuales y con un gran valor por sus frutos voluminosos y comestibles. Son característicamente hierbas rastreras o trepadoras. A continuación podrás aprender sobre las principales plagas que las afectan.

Áfidos/pulgones: A. gossypii, A. solani, M. euphorbiae, M. persicae

• Descripción: Pueden ser verdes, negros, marrones, rojos, rosados, o de algún otro color. Tienen una forma de pera, y varían en tamaño desde 1.5 a 3 mm de largo. Tienen antenas degladas visibles, y algunos tienen alas transparentes. Aphis gossypii(áfido del melón) mide alrededor de 2 mm de largo en estado adulto, y posee color verde pálido en temporada cálida y seca, y rosado en temporadas más frescas. Myzus persicae, o áfido verde, tiene un tamaño entre 1.6 y 2.4 mm y es de color amarillo pálido a verde.

• Síntomas y daño al cultivo: Son insectos chupadores que sacan mucha savia, causando daño a las hojas y tallos, así que la presencia de hojas enrolladas, engrosadas y arrugadas indican áfidos presentes en los melones y sandía. En calabacita, los áfidos suelen encontrarse en hojas viejas y flores.

• Monitoreo y búsqueda: Hay investigaciones que indican que M. persicae prefiere alimentarse de ciertos cultivares que le ayudan a mejorar su proceso de producción. Por lo tanto, la velocidad de reproducción es mayor cuando los áfidos, incluyendo el pulgón Myzus persicae, se alimentan del envés de las hojas, en lugar de alimentarse del haz. Si hay más de 5-10 áfidos por hoja en 20-50 hojas del campo, aplique medidas de control. Las poblaciones de A. gossypii tienden a moverse hacia arriba, para acumularse en las hojas superiores. Todos los áfidos tienden a moverse hacia arriba cuando crecen las plantas, pero M. persicae se dispersará más rápido que otras especies de áfidos.

• Manejo: La preferencia de los áfidos por las hojas superiores puede influir en su control, ya que quedan más expuestos a los insecticidas de contacto y a los enemigos naturales, aun cuando las flores abiertas puedan protegerlos de la exposición a los insecticidas de contacto y posiblemente incluso de los enemigos naturales. Depredadores benéficos (catarinitas, crisopas y larvas de mosca sírfida) se alimentan de los áfidos. Las avispas parásitas ponen huevos en áfidos y las larvas se desarrollan en el interior hasta que abandonan el insecto, dejando un capullo dorado.

Trips: E. americanus, F. occidentalis, T. tabaci

Foto: www.koppert.mx

• Descripción: Los trips miden menos de 1 mm de largo y les gusta esconderse en la hendiduras a lo largo de las nervaduras o dentro de las flores. Si se puede verlos con una lupa, se nota que parecen pequeños rayones de lápiza sobre las plantas y con frecuencia pasan desapercibidos a menos que se muevan. Si se pudiera amplificarlos aún más, se notaría que tienen alas con franjas.

• Síntomas y daño al cultivo: El trips F. occidentalis, que se conoce también como trips de la flor occidental, es una de las especies más predominantes entre las que atacan a los cultivos de invernadero. Se alimenta de cualquier planta que produzca flores, chupando sus fluidos. Esta plaga es de vital importancia, ya que es responsable de muchas torceduras y lacrados en los frutos de pepino. Es la plaga más abundante y dañina para el cultivo del pepino en diversos países. Su daño se traduce en frutos doblados y deformes no comercializables. Los trips son vectores de muchos virus devastadores en los cultivos cucurbitáceos y otras hortalizas.

• Monitoreo y búsqueda: Las señales del daño incluyen manchas plateadas en las hojas que se agrandan con el crecimiento de éstas. Se puede vigilar a los adultos con trampas amarillas o blancas en la base del tallo, y con tramps rosadas en la parte superior de la planta. Concentre la inspección de los trips en flores y en brotes o capullos, y la de los trips de la cebolla en las hojas más jóvenes.

• Manejo: Se debe establacer un programa preventivo con insecticidas, por lo menos una vez por semana. Los productos de control incluyen: spinosad (0.5mL por L de agua), Lamda cihalotrin (1.5mL por L de agua), Metomilo (1 g por L de agua), y Spinotoran (1 mL por L de agua). Los depredadores de trips más empleados son los ácaros del género Amblyseius. Amblyseius swirskii es una especie cuya población, ante la presencia de alimento, se incrementa rápidamente y coloniza hojas y flores cubriendo toda la planta. Con ello, se evita que los trips se establezcan y dañen al cultivo.

Minador de la hoja: L. sativae, L. trifolii

• Descripción: El adulto de Liriomyza sativae es una mosca negra lustrosa con marcas amarillas variables de 1 a 1.8 mm. Liriomyza trifolii difiere en que tiene el tórax cubierto de pelos traslapados que le proporcionan color gris plateado. La porción de la cabeza detrás de los ojos es predominantemente amarilla. Ambas especies tienen actividad similar: insertan los huevos en las hojas y las larvas se alimentan entre haz y envés, lo que crea una horadación sinuosa. Los huevos, de 0.2 mm de largo, son en ocasiones visibles a través de la epidermis superior de la hoja. Las larvas amarillentas y las pupas café, semejantes a semillas de estas especies, son muy similares y difíciles de distinguir en el campo.

• Síntomas y daño al cultivo: Efectúa horadaciones en las hojas de ondulaciones irregulares. Las galerías tienen forma de “S” y pueden estar agrandadas en el extremo. En hojas más dañadas, se reduce la eficacia fotosintética y puede ocurrir defoliación grave. Si esto sucede al comienzo de la fructificación, podrá reducirse rendimiento y tamaño del fruto y exponer éste a quemadura del sol. También puede ocasionar una reducción en los frutos mercadeables y en los rendimientos. Las hojas infestadas son hábitat propicio para bacterias y hongos.

• Monitoreo y búsqueda: La población es más elevada en climas tropicales y condiciones de invernadero. Para comprobar si hay minadores, revisar el tejido de las hojas. Efectuar vigilancia de poblaciones mediante trampas amarillas en la base del tallo y trampas horizontales.

• Manejo: Dado a la gran cantidad de parásitos que atacan al minador de la hoja, esta plaga no suele provocar daños muy graves, de manera se puede controlarlo con los insectos benéficos. Sin embargo, la destrucción de los benéficos causada por la aplicación indiscriminada de los organofosfatos o piretroides para controlar a otras plagas eleva el riesgo de un ataque del minador de la hoja. Los benéficos parasitarios incluyen Diglyphus spp. y Solentous intermedius.

Mosca blanca: T. vaporarium, B. tabaci, B. argentifolii

• DescripciónTrialeurodes vaporariorum y Bemisia tabaci presentan los mayores riesgos a los cultivos de cucurbitácea. T. vaporariorum, también conocido como la mosca blanca del invernadero, mide 1.5 mm como adulto y tiene 4 alas blancas horizontales. En la familia de B. tabaci, se ha diversificado, ya que en los últimos años se han detectado nuevas variantes de esta especie. Estos insectos causan daño, llegando incluso a ser limitante de producción o causante de cancelación de la siembra de algunas especies en algunas regiones del noroeste de México. Son vectores de varios virus dañinos, además de interferir con el proceso fotosintético de la planta.

• Síntomas y daño al cultivo: Las concentraciones más altas de esta plaga provocan reducciones en los rendmientos y menos vigor en las plantas. La mosca se alimenta del tejido de las hojas, extrayendo savia, lo cual dificulta el crecimiento. Por haber extraído estos nutrientes de las hojas, induce amarillamientos, debilitamiento de la planta y formación de frutos de baja calidad. Las plantas afectadas poseen hojas cubiertas con mielecilla, la cual favorece el desarrollo del hongo causante de la fumagina. Facilita la transmisión de una multitud de virus, especialmente los virus de enrollamiento de hoja.

• Monitoreo y búsqueda: Se colonizan en los envés de las hojas y tienden a ser atraídos a las hojas prematuras, alimentándose de éstas. Con el motivo de detectar la invasión de la mosca blanca antes que la población se prolifere, se debe colocar unas trampas amarillas en la base del tallo.

• Manejo: Una vez que ocurra la ovoposición, es difícil controlar la población de la mosca blanca. Con esto en mente, se recomienda una aplicación de imidacloprid o thiamethoxan al suelo a la hora de sembrar. Por otra parte, el uso del acolchado plástico de color plateado ha probado ser útil en reducir la cantidad de moscas blancas en las hojas de los melones.

Fuente: www.hortalizas.com

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