Manual de poda y sistemas de formación en nogales -

Manual de poda y sistemas de formación en nogales

 PODA DE FORMACION EN EL NOGAL

Es muy importante la poda en los primeros años de una plantación de nogales. Nos condiciona el desarrollo del árbol en el futuro, la rapidez de entrada en producción y la posibilidad de aplicar medios mecánicos en la poda de árboles adultos.

 Hay tres sistemas de conducción de un nogal:

  •  Poda tradicional, en vaso
  • Formación en eje estructurado
  • Formación en eje libre

 La elección de una de las tres formas, depende de varios factores, siendo muy importante la forma de vegetación de cada variedad (las variedades como Franquette y otras clásicas francesas, así como Serr, se adaptan mejor al vaso, mientras que nuevas variedades como Chandler, Howard, Tulare, etc. admiten fácilmente las formaciones en eje). Otro factor importante a tener en cuenta es los conocimientos de poda de las personas que deben efectuarla: a veces es mas fácil adaptar la forma elegida a la práctica de los podadores que ensayar nuevos sistemas.

Las formas en eje, permiten aumentar ligeramente el número de plantas por Ha., con lo que se logra una mayor producción los primeros años. En la edad adulta, la producción no debe variar sensiblemente si la poda se hace correctamente.

También la poda en eje permite aplicar sistemas mecánicos de poda en árboles adultos, cosa que es mas difícil en las formaciones en vaso.

Comparando los tres sistemas, podemos constatar:

  • Ensayos realizados por IRTA, en Tarragona, constatan que, a partir de los 7 años, la producción en eje estructurado, es siempre superior a la formación en vaso.
  • Ensayos de INRA, en Bordeux, con la variedad Pedro (la mas parecida por sus características a las nuevas variedades), muestran aumentos de producción, a los 7 años, del 10% y 46%, entre el eje estructurado y el eje libre, respecto al vaso, mientras que a los 13 años las  diferencias son de 21% y 9%, respectivamente.
  • El eje libre es la que mejor se adapta a la producción en seto. Los ensayos de la Estación de Creysse, demuestran que a los 10 años la producción es netamente superior a los otros sistemas. Falta saber si se mantendrá mas años, y la calidad obtenida.

VASO

Plantación: Si usamos un árbol de vivero, a raíz desnuda, es aconsejable plantar en enero, febrero, pues la raíz comienza a desarrollar en primavera y al iniciar la brotación del árbol esta es mas vigorosa . Si usamos plantas en contenedor, es ideal la plantación en agosto, septiembre, de manera que la planta enraíza el mismo año y, al  año siguiente tiene mucho mejor desarrollo. Igualmente, el uso de plantas en contenedor y plantación en invierno, facilita el crecimiento del árbol, pues no cortamos ninguna raíz.

A la plantación, en el caso de plantas a raíz desnuda y las plantaciones de invierno de planta en contenedor, es indispensable rebajar el plantón a 20 cm. Sobre el punto del injerto. El nogal es una planta que enraíza lentamente (normalmente el porta-injerto, al plantar, tiene 2 a 3 años) y, en cambio, brota rápidamente en primavera, con lo que se produce un desequilibrio entre la parte aérea y radicular, que provoca una parada en el crecimiento en verano, logrando una planta poco vigorosa, que puede obligar a rebajar nuevamente la planta, al final del primer invierno para tener un plantón de gran vigor, para iniciar la formación de la copa. Las plantaciones con planta en contenedor, hechas en verano, pueden evitar rebajar la planta a 20 cm., si logramos árboles de 1,2 a 1,5 metros. En los que no se consiga esta altura, es mejor recortarlos, en invierno, a 20 cm.

Es aconsejable colocar un tutor, que puede ser un bambú o varilla de hierro, mejor recubierta por un tubo de polietileno de los usados en goteo. Este tutor nos permite tener un crecimiento recto y, al mismo tiempo sujetar un protector  para poder utilizar herbicidas y salvaguardar al árbol de los animales.

Durante el primer verano, elegimos el brote de mejor desarrollo, mas recto, vigoroso, bien implantado, etc. Los demás pueden ser despuntados a 20/30 cm.. Al mantenerlos, aumentamos la superficie foliar del árbol y los podremos usar para sustituir al principal, en caso de rotura por algún accidente.

En invierno del primer año, se eliminan todos los brotes laterales y se recorta el principal a 1,2/1,4 metros, según vigor, teniendo en cuenta que la madera debe ser redonda y dura. Es mejor cortar un poco mas bajo que hacerlo sobre madera poco agostada, porque los brotes laterales obtenidos a la primavera siguiente, serian de mala calidad. Si no es posible tener esta altura, se corta de nuevo a 20 cm., en la seguridad que, al año siguiente, se logrará un gran desarrollo.

Para forzar la salida de ramas bien situadas, para la formación de la copa, es aconsejable eliminar la yema superior (de las dos que acostumbra a tener) en los puntos elegidos. Así logramos una ramas laterales mas abiertas y con menor riesgo de rotura.

Durante el verano del segundo año, elegimos las tres ramas que van a formar la copa, recortando las demás a 20/30 cm. (se eliminarán en invierno). Preferentemente, se sitúan distribuidas alrededor  del eje, formando ángulos de 120 grados entre ellas, y un ángulo abierto con el eje.

En invierno, se eliminan los brotes despuntados en verano y se rebajan las tres ramas elegidas a 2/3 , para equilibrar al árbol.

A partir de este momento, el árbol debe estar prácticamente estructurado. Nos limitamos a corregir, con poda de verano o invierno, algún defecto en  la situación de las ramas, sustituyéndolas, por ejemplo por otra, en caso de rotura o ángulo cerrado, etc.

En verano, suprimimos chupones, despuntamos las ramas principales que presente un crecimiento muy superior a las otras del mismo árbol, y también despuntamos las ramas no destinadas a secundarias. En todo caso tendemos a tener un desarrollo regular de la planta y eliminar las que puedan representar una competencia a las estructurales.

  

EJE ESTRUCTURADO

Plantación: Si usamos un árbol de vivero, a raíz desnuda, es aconsejable plantar en enero, febrero, pues la raíz comienza a desarrollar en primavera y al iniciar la brotación del árbol esta es mas vigorosa . Si usamos plantas en contenedor, es ideal la plantación en agosto, septiembre, de manera que la planta enraíza el mismo año y, al  año siguiente tiene mucho mejor desarrollo. Igualmente, el uso de plantas en contenedor y plantación en invierno, facilita el crecimiento del árbol, pues no cortamos ninguna raíz.

A la plantación, en el caso de plantas a raíz desnuda y las plantaciones de invierno de planta en contenedor, es indispensable rebajar el plantón a 20 cm. Sobre el punto del injerto. El nogal es una planta que enraíza lentamente (normalmente el porta-injerto, al plantar, tiene 2 a 3 años) y, en cambio, brota rápidamente en primavera, con lo que se produce un desequilibrio entre la parte aérea y radicular, que provoca una parada en el crecimiento en verano, logrando una planta poco vigorosa, que puede obligar a rebajar nuevamente la planta, al final del primer invierno para tener un plantón de gran vigor, para iniciar la formación de la copa. Las plantaciones con planta en contenedor, hechas en verano, pueden evitar rebajar la planta a 20 cm., si logramos árboles de 1,2 a 1,5 metros. En los que no se consiga esta altura, es mejor recortarlos, en invierno, a 20 cm.

Es aconsejable colocar un tutor, que puede ser un bambú o varilla de hierro, mejor recubierta por un tubo de polietileno de los usados en goteo. Este tutor nos permite tener un crecimiento recto y, al mismo tiempo sujetar un protector  para poder utilizar herbicidas y salvaguardar al árbol de los animales. En el caso de formación en eje, el tutor debe ser de tres metros , para mantener el eje recto hasta esta altura. Una buena solución son tutores de bambú, pero, en este caso deben ser de 35/40 mm. de diámetro o bien de pino tratado, que resultan mas caros.

Durante el primer verano, se elige el brote mas vigoroso y mejor situado para continuar el eje y se despunta a 20 cm. todos los demás (que serán suprimidos en invierno). El brote elegido se va atando al tutor, conforme va creciendo. En invierno, se suprimen todos los brotes laterales y se corta el principal a 1,5 metros, aproximadamente. Si no alcanza esta altura esta altura se rebaja a 30/40 cm. y se retrasa un año la formación. Si la planta tiene altura suficiente (mas de 1,5 m.) y la hemos despuntado, podemos eliminar la yema superior de los lugares donde deseemos tener la ramas principales, de manera que forzamos la brotación de la inferior, lo que nos dará ángulos mas abiertos. En ningún caso, las ramas principales deben iniciarse a una altura inferior a 1,2 metros, lo que nos obligaría a suprimirlas una vez el árbol adulto, ya que dificultarían las labores de cultivo y la recolección.

En el segundo verano, nos limitamos a despuntar los brotes no seleccionados como estructurales para frenar su crecimiento. Las estructurales las despuntaremos, ligeramente, si alguna presenta un crecimiento superior a las otras o se tumban. Al mismo tiempo suprimimos los brotes que compitan con el eje, que siempre debe ser claramente dominante, y continuamos atando el eje al tutor, para garantizar su crecimiento bien vertical. Aquí debemos observar que, algunas variedades, se adaptan mal a esta formación, por la tendencia propia a crecer mucho las ramas laterales (mas que el eje central) y acaban siendo dominantes. Es el caso de Serr, y, bastante en Franquette. En estos casos es mejor, seguramente, optar por la formación en vaso, so pena de tener mucho trabajo de formación en verano y no tener el éxito asegurado.

En invierno, recortamos el eje a 50/100 cm., según su crecimiento, para formar nuevos pisos, y las ramas principales elegidas su recortan, aproximadamente, un tercio. Así logramos la formación de ramas secundarias. Los brotes que hayan aparecido en lugares no deseados, se eliminan.

De la misma manera se procede en los años siguientes, hasta formar 5/6 pisos estructurales, con sus correspondientes ramificaciones laterales, momento en que el árbol reducirá mucho el crecimiento o se detendrá por estar ya en producción.

EJE LIBRE

La formación en eje libre, es sensiblemente igual al eje estructurado. La diferencia principal consiste en que el eje no se recorta cada año.

No difiere en nada la plantación y la necesidad de cortar el plantón a 20 cm. Si plantamos plantas en contenedor, sobre todo si la plantación es en verano, no será preciso despuntar el árbol, ya que se consigue un buen equilibrio entre la parte subterránea y la aérea.

En verano del primer año, nos limitamos a favorecer el crecimiento del eje, eliminando brotes que compitan con el y despuntando los que aparezcan a menos de 1 metro del suelo (que eliminaremos en invierno).

En invierno, no despuntamos el eje, pero eliminamos las ramas de los últimos 50 cm., para favorecer el crecimiento al año siguiente. No tocamos las ramas laterales, excepto alguna que tenga un ángulo muy cerrado, que acabaría compitiendo con el eje, que debe ser eliminada. También pueden ser eliminadas las ramas que salgan del mismo punto o muy próximas, operación que podremos hacer en los años siguientes, con el árbol ya en producción, si observamos que, con el crecimiento, no permiten una adecuada iluminación y aireación.

Observamos que, con este sistema de formación, pretendemos tener una planta sin ramas estructurales, con muy poca poda los primeros años, y que todas las ramas sean productivas. Sin duda el motivo es tener una mas rápida entrada en producción y reducir las horas de poda. Debe mencionarse que algunas variedades se adaptan a ello fácilmente, sobre todo las no muy vigorosas, a condición de disponer de un muy buen terreno y sin ningún problema de riego. Para variedades que ramifican poco y con ramas de gran vigor, es difícil de aplicar y puede obligar, incluso a usar ataduras para forzar a abrir los ángulos de las ramas, los primeros años.

Si mantenemos un buen equilibrio vegetativo, este sistema facilita mucho la poda mecánica y la productividad los primeros años.. En contrapartida es problemático si la plantación presenta problemas de estrés por algún motivo: problemas de suelo, falta de riego, etc. Permite plantaciones mas intensivas, hasta marcos de 350 árboles por Ha.

Poda invernal

Nos ayuda a determinar el momento en que se determina principalmente la estructura de la planta. Quiere decir la formación y mantención de un tronco de altura necesaria para la cosecha y ramas que se inserten en el tronco con ángulos abiertos, de lo contrario se forman problemas mecánicos, de la fijación y sustento del árbol, e hidráulicos, de los elementos que se absorben, movilizan y alimentan la planta.

A su vez mantener estructuras adecuadas para evitar rupturas de ramas y a veces incluso del árbol, y que disminuye flujo de la planta disminuyendo a su vez el potencial de esta. Es importante al formar la planta pensar en el tipo de cosecha que se va a utilizar, una cosecha mecanizada necesita un árbol recto, tronco largo con la copa bien distribuida sobre el, pensando si será necesaria una conducción en copa o eje para ser mas o menos eficiente el uso de la cosechadora mecánica.

En el INIA se ha trabajado en base al uso de la conducción en eje central de manera de aumentar la densidad de plantas por hectárea, que es lo principal a la hora de decidir la forma de conducción. De esta forma, la corrección de los ángulos de inserción de las ramas es fundamental para abrir el árbol, para esto se pueden amarrar ramas, o eliminar la yema principal que produce una rama con ángulo más cerrado que la yema secundaria; y esto no solo hacerlo en las ramas que están en contacto directo con el eje sino también en las ramas secundarias de la planta, de manera de evitar el despoblamiento de dardos en la rama dados por el sombreamiento y así aumentar la producción y vida útil de la rama y de las ramas adyacentes a ella. Si el nogal permite la entrada de luz (que se pueda ver a través del follaje) estamos contando con un árbol que aprovecha mejor la luz por volumen de follaje, evitando el emboscamiento, que produce una perdida creciente de la productividad de la planta, producción periférica y ramas que solo sirven de estructura y no producen.

Logrando un árbol vigoroso, frondoso, de follaje verde y abierto que maximiza la producción de fruta. Es importante el uso de herramientas especializadas en poda de nogales, camiones con carros elevadores para podar en altura, podadoras mecánicas para la entre hilera y pintura protectora para los cortes de poda. La formación de la planta es un proceso que toma varios años y requiere de esfuerzo y dedicación, una vez que la planta esta estructurada la poda es mucho más fácil.

Fuente: FRUITEX.ES, Chilenut

www.portalfruticola.com