Sustratos para sistemas de producción en invernaderos -

Sustratos para sistemas de producción en invernaderos

Ventajas y desventajas de 6 opciones de producción sin suelo

El cultivo de hortalizas es una de las operaciones agrícolas más exacta e intensiva que requiere alta tecnología y mucha inversión de capital pero también es altamente productiva.

Para tener éxito, los productores deben entender con claridad las bases de selección de los sustratos o medios de cultivo.

En los últimos años, los sustratos sin suelo y los medios líquidos han cobrado más popularidad que el cultivo en suelo, el cual había sido considerado el método de cultivo estándar en todo el mundo. ¿Por qué? En realidad todo se reduce a tener control: control para reducir las enfermedades transmitidas por el suelo; control de la nutrición mineral, y más control sobre la calidad de los frutos.

Otra desventaja de la producción en suelo es que los fumigantes para el control de enfermedades radiculares están siendo descontinuados debido a las normativas gubernamentales, además de que no controlan las enfermedades de manera efectiva a más de 45 a 60 cm del nivel del suelo; un factor que es indispensable para los cultivos de raíces profundas, como los tomates.

Las ventajas de los medios sin suelo han sido factores importantes para el cambio de preferencia de los productores que anteriormente cultivaban en suelo. Hoy en día, las tecnologías de cultivo hidropónico/sin suelo, en combinación con las tecnologías de invernaderos (agricultura bajo ambiente controlado durante ciertos periodos) son muy precisas y pueden controlar las temperaturas del aire y de las raíces, así como el riego, la nutrición vegetal, la humedad, el dióxido de carbono, e incluso la intensidad de luz.

Cómo implementar el sustrato en su sistema de producción sin suelo

Muchos de estos sustratos, con excepción de la vermiculita y la perlita, se venden en cubos para siembra. La fibra de coco, la lana de roca y la espuma también se venden en bolsas para siembra. Con excepción de la lana de roca y la espuma, los otros sustratos se venden a granel, en bolsas o en pacas.

Además de los cubos y los bloques para la producción de trasplantes, los distintos sustratos o mezclas pueden ser colocados en charolas de plástico o de poliestireno con distintos tamaños de celdas. Cualquiera de estos sustratos, incluyendo los cubos, los bloques y las charolas, sirve para cultivar buenos trasplantes de hortalizas; sin embargo los sustratos pueden diferir en cuanto a los requisitos nutricionales y de programación de riego.

Las losas de fibra de coco miden un metro de largo por 15 a 20 cm de ancho y 2.5 a 5 cm de espesor; son de peso ligero y se colocan fácilmente en los invernaderos. Al añadirles agua, las losas se expanden a un espesor de más de 13 cm. En la mayoría de los casos, las losas son menos costosas, en comparación con las otras opciones para sustratos y se desechan con facilidad.

Después de uno o dos años de uso en el cultivo de tomates, pepinos y pimientos, los residuos son desbaratados y desechados con facilidad, tal y como se hace con el acolchado vegetal en los suelos de campos de cultivo a cielo abierto; o son embolsados y vendidos en mercados locales para ser utilizados en jardines, o para la producción de flores y hortalizas.

Si mezcla su propio sustrato de cultivo, es extremadamente importante que el equipo de mezclado y los procedimientos (ya sea que realicen la mezcla en piso de cemento con palas o con revolvedora) estén completamente limpios y sanitizados para que no se contamine la mezcla con enfermedades del suelo, residuos del patio, etc.

Las hortalizas en floración crecen con más facilidad en medios firmes sin suelo; mientras que las hortalizas de hoja ancha y las hierbas finas pueden ser cultivadas en medio líquido a base de agua y de los nutrientes esenciales.

Los sustratos Inorgánicos ¿son aptos para cultivo Orgánico?

Debido al aumento en la demanda, hay cada vez más interés en la producción local de hortalizas de invernadero. En la actualidad, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) está reconsiderando las leyes y los reglamentos que rigen la certificación orgánica. Esperemos que la ciencia prevalezca y los sustratos de cultivo de origen natural como la fibra de coco y la turba tipo peat moss sean reconocidos como insumos orgánicos.

Historia de los medios sin suelo en Norteamérica

Los medios sin suelo fueron introducidos por primera vez a la industria hortícola bajo invernadero a mediados de la década de los ‘60, gracias a las investigaciones realizadas en Universidad Cornell y Universidad Rutgers.

Los sustratos sin suelo al principio eran una combinación de peat moss y vermiculita dentro de recipientes que se podían apilar, o en sacos de aproximadamente un metro de longitud. Poco tiempo después, se introdujo la perlita y la lana de roca en Norteamérica y el aserrín en Canadá. Sin embargo, cada vez era más costoso desechar la perlita y la lana de roca, ya que no son degradables, y los costos de incineración en vertederos sanitarios públicos son bastante altos. A mediados de la década de los ‘90, se introdujo la fibra de coco en Norteamérica y poco a poco se fue popularizando.

6 tipos de sustratos para ambientes controlados

Si ha pensado cultivar en condiciones de ambiente controlado, una de las decisiones de producción más importantes hace referencia al tipo de sustrato que va a utilizar, y dicha decisión podría tener un impacto drástico y determinante en la salud y productividad de sus cultivos. En pocas palabras, un sustrato puede definirse como cualquier tipo de material en el que se depositan semillas o raíces para posibilitar su desarrollo.

Los sustratos sin suelo, conocidos como artificiales, poseen algunos requerimientos básicos para ser viables, entre los que se incluyen estar libres de patógenos, poseer buenas cualidades de aireación y drenaje, y una capacidad de retención de agua suficiente para prevenir resecamiento excesivo.

Todo sustrato tiene ventajas y desventajas, por lo que a continuación se muestra una lista de algunos sustratos comunes así como lo que usted debe saber antes de optar por un tipo determinado.

1. Musgo de turbera puede emplearse como acondicionador del suelo, pero también por sí solo. En el primer caso, incrementa la capacidad de retención de agua y nutrientes del suelo. Se caracteriza por su potencial pH ácido, en un rango de 3.8 a 4.3.

Con objeto de manejar el nivel de pH, Merle Jensen, un experto en cultivos en ambiente controlado de la Universidad de Arizona, recomienda agregar materiales con carbonato de calcio a la mezcla para adaptarla al nivel de pH manejable de 6.0-6.5. Uno de los mayores beneficios de este sustrato es que no sólo previene el lixiviado de nutrientes excesivo, sino que los libera lentamente al cultivo.

Una de las desventajas de este sustrato es que repele agua, por lo que es difícil mantenerlo en el nivel adecuado de hidratación. Para solucionar este problema es posible adquirir musgo de turba con agentes humectantes incorporados en el producto, o agregar dichos agentes humectantes cuando inicialmente agrega el agua al producto. Otra manera de acelerar el proceso de humectación es aplicar agua caliente al sustrato antes de utilizarlo en su cultivo.

2. Composta es un sustrato de bajo costo y con alto grado de sustentabilidad debido a que está formado por productos de desecho locales. Si se produce de manera correcta, la composta contiene gran cantidad de microorganismos benéficos y en consecuencia puede reducir el costo de fertilizantes. El tamaño de partícula de la composta puede variar dependiendo del origen del material. Un par de desventajas derivadas de la producción de composta son la falta de uniformidad y consistencia en el lote y el peligro de contaminación potencial.

3. Perlita es un cristal volcánico amorfo que, al igual que la vermiculita, se expande al ser calentado, lo cual es parte del proceso de preparación para su uso como sustrato de cultivo. El tratamiento calorífico aplicado se hace en base a temperaturas de 1,000 a 1,600 °F (538 a 870 °C).

Posee alta permeabilidad y baja capacidad de retención de agua; razón por la cual es usado como aditivo en otros sustratos. Su pH es relativamente neutro, de 6.5 a 7.5; es económico, orgánico y reciclable, y no se deteriora.

4. Vermiculita es un mineral natural que se expande al ser calentado. Posee una estructura de placas cóncavas que le permite retener grandes volúmenes de agua así como nutrientes con carga positiva tales como potasio, magnesio y calcio. Suele emplearse en mezclas, y no por sí solo en general, pero también puede utilizarse para propagar semilla. Su pH depende de su zona de procedencia; por ejemplo, en lugares de África la vermiculita puede ser bastante alcalina con un pH de hasta 9, mientras que en algunas minas en Estados Unidos, puede ser más neutra (pH alrededor de 7).

Una característica de la vermiculita en estado natural es que puede contener asbestos. Sin embargo, en la actualidad, la vermiculita es analizada y tratada para eliminar asbestos antes de ser comercializada. De todas maneras, se recomienda utilizar una máscara antipolvo al manejar este sustrato para evitar daños potenciales.

5. Fibra de coco Según Merle Jensen, la fibra de coco, formada por cáscara de coco molida, se está convirtiendo rápidamente en uno de los sustratos de cultivo más ampliamente utilizados. Este sustrato es muy asequible y es producido en abundancia en regiones tropicales, incluyendo varias zonas de México.

Por ésta y otras razones, Jensen recomienda su uso a los productores del país. El experto explica que la fibra de coco tiene propiedades que previenen la desintegración típica de otros sustratos, por lo cual es posible utilizarlo durante varios años. Otro beneficio es que una vez utilizado, usted puede venderlo con los nutrientes acumulados y conseguir un buen retorno de su inversión.

6. Lana de roca al igual que vermiculita, procede de un mineral natural y sigue un proceso de calentamiento para transformarla en fibras, las cuales se compactan en bloques o cubos para crear el producto final. Tiene un pH alto, lo cual implica que usted debe ajustar su sistema nutriente con ácidos de manera que la zona de la raíz posea un pH neutro.

Tiene alta capacidad de retención de agua y además puede contener aproximadamente el 18% de aire en todo momento, lo cual proporciona oxígeno en abundancia a la zona de la raíz. Normalmente se distribuye a escala comercial en envoltura plástica, lo cual facilita su manejo y minimiza la evaporación.

Una desventaja de este sustrato es que suele ser más costoso que otros con beneficios similares. Además es difícil de desechar y no es biodegradable. Al igual que en el caso de vermiculita, se recomienda protegerse con una máscara antipolvo al manejar lana de roca, ya que la inhalación de partículas puede ser peligrosa para la salud.

Conclusiones

En general, Jensen opina que en condiciones protegidas y controladas de producción de hortalizas, la manera más eficiente de producir es mediante el uso de sustratos sin suelo. Cuando usted cultiva en suelo en ambientes controlados, es más difícil de manejar las plantas debido a la profundidad de las raíces en el piso, mientras que los sustratos sin suelo permiten un mejor control. Menciona además que el uso de sustratos sin suelo simplifica el manejo y la prevención de enfermedades del suelo, ya que el cultivo crece en ambiente contenido.

Como recomendación final, el experto advierte que antes de iniciar la producción en sustrato sin suelo, es necesario recibir capacitación y adiestramiento práctico adecuados, así como consultar a asesores especialistas para asegurar un alto grado de éxito. De hecho, Merle Jensen es miembro de una red de asesores que pueden consultar en www.greenhousevegetableconsultants.com si necesitan asesoría.

Fuente: www.hortalizas.com

www.portalfruticola.com