En esta entrega de la serie «Agronometrics en gráficos», revisamos información sobre uva de mesa de Chile. Cada semana, la serie examina un producto diferente, centrándose en un origen o tema concreto y visualizando los factores de mercado que impulsan el cambio. En nuestra serie «En gráficos», nos esforzamos por contar algunas de las historias que están moviendo el sector. No dude en consultar los demás artículos haciendo clic aquí.
En Fruit Attraction, en Madrid, Álvaro Aspée, presidente del Comité de Uva de Mesa de Chile, conversó con Agronometrics sobre el Global Table Grape Report. Abordó la transformación varietal de Chile, por qué los productores chilenos necesitan mirar más allá de sus propias fronteras y cómo una visión global compartida puede traducirse en una mejor planificación y menos desequilibrios de mercado.
La uva de mesa se ha convertido en un negocio global, de todo el año. La fruta de un origen suele permanecer en el mercado cuando el siguiente comienza sus envíos, y las decisiones que se toman en un país repercuten en otros semanas o meses después. Aun así, la información en la que se apoya la industria sigue organizada, en gran medida, país por país.
El informe Global Table Grape Report busca integrarla. Desarrollado por el Global Grape Group y Agronometrics, el documento se nutre de datos de países productores de todo el mundo.
Conversamos con Aspée para conocer lo que significa el informe para Chile y para la industria en su conjunto.

Imagen gentileza Agronometrics.
Una visión común de una industria interconectada
Para Aspée, el principal valor del informe es entregar a la industria una visión global común. “Estamos cada vez más interconectados, pero la información sigue fragmentada por país”, afirmó.
Al reunir en un solo lugar las tendencias de producción, comercio y mercado, el informe ayuda a la industria a entender de dónde proviene la oferta, hacia dónde se mueve la demanda y cómo interactúan entre sí los distintos orígenes.
El mensaje de Chile: un proveedor confiable y transformado
Al consutarle sobre lo que Chile quiere comunicar al mundo, Aspée apuntó al cambio. Chile atraviesa una transformación significativa. “Hemos renovado gran parte de nuestro mix varietal, y alrededor del 72% de nuestras exportaciones proviene hoy de nuevas variedades”, señaló.
Esa renovación no altera el lugar de Chile en el mercado. Lo fortalece. “Nuestro mensaje es que Chile sigue siendo un proveedor global importante y confiable, pero con un portafolio de productos más competitivo”, dijo. Ese portafolio se construye en torno a la calidad, la consistencia y lo que hoy piden los consumidores y los retailers.
Mirar más allá de las fronteras de Chile
Para los productores y exportadores chilenos, la utilidad del informe está en el contexto. “No basta con saber lo que está pasando en Chile”, afirmó Aspée.

Imagen Shutterstock.
Las empresas chilenas también necesitan entender la producción de Perú, California, Sudáfrica y otros orígenes, cómo evolucionan los mercados de destino y dónde se superponen las ventanas de oferta. Esa mirada más amplia, explicó, ayuda a las empresas a tomar mejores decisiones productivas, comerciales y de mercado.
Anticiparse en lugar de reaccionar
Como la uva de mesa se mueve a lo largo del año de un origen a otro, los efectos de cualquier decisión se trasladan. “Las decisiones que se toman en un origen afectan a otros orígenes varias semanas o meses después”, observó Aspée.
Una visión global permite a la industria ver lo que viene: concentraciones de oferta, superposiciones entre países, cambios en los mercados de destino y oportunidades emergentes. “Una mejor información debería traducirse, en definitiva, en una mejor planificación y en menos desequilibrios en el mercado”, sostuvo.
Un marco común para datos fragmentados
El problema no es la falta de información. Hay mucha disponible, dijo Aspée, pero a menudo está fragmentada, es difícil de comparar o se centra en países individuales.

Una de las contribuciones más importantes del informe es reunir esa información bajo un marco común. A medida que más países se sumen, la comparabilidad irá mejorando, lo que permitirá construir una imagen mucho más clara de la producción, el comercio, las variedades y las dinámicas de mercado a nivel global.
Por qué importa una mayor participación
“El informe adquiere más valor a medida que participan más países productores”, afirmó. El objetivo no es promover un origen por sobre otro, sino construir una mejor comprensión de la industria global de uva de mesa en su conjunto.
“Más asociaciones significan mejores datos, perspectivas más amplias y una plataforma más sólida para abordar desafíos y oportunidades comunes”, agregó.
También hay espacio para trabajar en conjunto en el aumento del consumo global de uva de mesa. Las asociaciones pueden participar en iniciativas como la campaña Have a Grape Day mediante un modelo de adhesión voluntaria al marketing. Los países que quieran invertir en promoción global pueden sumarse de forma voluntaria, mientras que esas inversiones de marketing se mantienen separadas de las actividades y el presupuesto comunes del Global Grape Group.
Para Aspée, la lógica es simple: mientras más parte de la industria esté incluida, más clara será la imagen para todos.
El Global Table Grape Report está disponible de forma gratuita en este enlace.
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