Estudio de la Universidad de São Paulo revela efectos positivos del jugo de naranja sobre la microbiota intestinal
El jugo de naranja, bebida de consumo cotidiano en los hogares brasileños, no solo cumple un rol clave en la economía citrícola del país, sino que también ofrece importantes beneficios para la salud.
Más allá de su aporte nutricional tradicional, una nueva investigación científica sugiere que su consumo puede tener efectos favorables sobre la microbiota intestinal, un aspecto cada vez más relevante en la prevención de enfermedades metabólicas.
Un estudio desarrollado por el Centro de Investigación en Alimentos (Food Research Center – Forc) de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de São Paulo (USP), en colaboración con Fundecitrus, analizó el impacto del consumo de jugo de naranja en la composición de las bacterias intestinales.

Estudio de la relación del consumo de jugo de naranja con la obesidad y la resistencia a la insulina
La investigación se centró en el efecto del jugo elaborado a partir de las variedades Pera y Moro en individuos con obesidad y resistencia a la insulina. Los resultados mostraron cambios positivos en el perfil de la microbiota intestinal de los participantes, evidenciando un efecto beneficioso en la composición bacteriana del intestino.
Según explicó Aline Alves de Santana, investigadora del Forc, “la obesidad está asociada a diversos factores, entre ellos el desequilibrio de la microbiota intestinal, que favorece la inflamación sistémica y las disfunciones metabólicas". Por ello, "la alimentación desempeña un papel fundamental en la modulación de la microbiota, y las dietas ricas en alimentos frescos, como frutas y verduras, son beneficiosas para la salud intestinal”.
Además, el equipo científico observó cambios favorables en los procesos de digestión y metabolización de los compuestos bioactivos presentes en la naranja. Estos compuestos están vinculados a la reducción de procesos inflamatorios en el organismo, lo que podría contribuir a una mejora del estado metabólico y de la salud general.
Los hallazgos refuerzan la relevancia del jugo de naranja no solo como bebida popular y motor del sector citrícola, sino también como un alimento funcional con potencial impacto positivo en la salud intestinal y metabólica de la población.
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