FAO informa los posibles efectos de "El Niño" en la producción agrícola

23 Junio 2014

Aunque las condiciones de El Niño se mantuvieron neutrales a inicios de junio de 2014, estimaciones actuales de meteorología -del IRI* y NOAA**-, dan un 70% de probabilidades de que el fenómeno climático ocurra durante el verano del Hemisferio Norte (invierno en el Hemisferio Sur) y de un 80% durante el otoño o invierno. Esto tras un aumento de la temperatura de la superficie del mar (TMS o SST por sus siglas en inglés) ecuatorial en los meses anteriores.

Fotografía: Shutterstock.com

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Ante este escenario, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) reportó, a través de su Sistema Mundial de Información y Alerta sobre la Alimentación y la Agricultura (SMIA), los posibles efectos de El Niño en la producción agrícola 2014/15 en diversas regiones del mundo, esto en base a episodios anteriores del fenómeno climático.

En su informe, FAO es clara en señalar que aún existe incertidumbre respecto a cuándo exactamente se desarrollará El Niño y más aún, el potencial de su gravedad, ya que todo dependerá del momento y fuerza con que se presente.

En el caso de América Latina, entre abril y septiembre, en Centro América el fenómeno climático se ha relacionado a bajas precipitaciones, así como una menor intensidad y presencia de huracanes. Aquí, El Niño podría tener un efecto sobre la producción de cereales.

Por su parte, para Sudamérica, el fenómeno es asociado con precipitaciones bajo lo normal en la parte norte de la región, zonas que no se caracterizan por grandes producciones, sin embargo, una baja en la producción podría afectar la oferta local.

Por otro lado, entre octubre y marzo, y en base a episodios anteriores del fenómeno, regiones al sur de América Latina han recibido un mayor número de precipitaciones. Entre éstas están las mayores zonas de producción de cereal en Argentina, Uruguay y el sur de Brasil. Aquí, fuertes lluvias a final de año podrían retrasar la plantación de cereales, los que serían cosechados a partir de marzo.

En Norteamérica, precipitaciones bajo lo norma al inicio de la temporada de cultivo (entre abril y septiembre) podrían afectar el crecimiento de estos, sin embargo se espera un impacto más limitado a medida que la temporada progresa. Entre octubre y marzo, en zonas del centro y sur del país, periodos cortos de excesivas precipitaciones podrían tener un impacto negativo limitado o incluso, ser beneficiosos para la producción de invierno, sin embargo este escenario podría retrasar la plantación.

*IRI : International Research Institute for Climate and Society
*NOAA : National Oceanic and Atmospheric Administration

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