Productor de bananito de Guatemala apunta a la exportación directa -

Productor de bananito de Guatemala apunta a la exportación directa

Un proveedor de Chiquita ha lanzando su propia marca para comercializar parte de su volumen

Después de producir bananitos por 7 años para Chiquita Brands International (NYSE:CQB), una firma guatemalteca se ha embarcado en un nuevo sistema para vender directamente su producto bajo su propia marca a importadores o distribuidores.

Victor Morales

Victor Morales

Con el apoyo del Centro Holandés de Promoción de Importaciones de Países en Desarrollo (CBI), Compañía Agrícola Independencia (Caisa) hizo su primera aparición en Fruit Logistica este año, evento en el que promocionó su marca Tropic 502.

Victor Morales, gerente general de Caisa detalló a Portalfruticola.com que su negocio siempre ha sido independiente desde que Chiquita consultó acerca de la posibilidad de abastecerse con bananitos provenientes de las 129 hectáreas de la compañía.

La primera plantación se desarrolló en 2006, con una producción en línea en 2007. Actualmente la empresa suministra unas 450 mil cajas de bananito al año a la multinacional.

“Todavía trabajamos con Chiquita, pero durante los últimos años nuestra empresa realmente se ha consolidado y ahora tenemos la oportunidad de comenzar a exportar directamente un volumen pequeño de fruta con nuestra propia marca Tropic 502”, dijo Morales a Portalfruticola.com durante la feria en Berlín.

“Durante todo este tiempo sólo hemos estado vendiendo nuestra producción a ellos y hemos estado haciendo bien las cosas. Hemos aprendido mucho, sus requisitos de calidad son muy altos y hemos aprendido a ser más eficientes, porque esta variedad de banana es diferente”.

Morales explicó que los bananitos son más susceptibles a las ráfagas de viento, ya que los árboles son muy altos y delgados, pero que su sabor es mucho más dulce y que la fruta a menudo disfruta de una prima del 20-25% respecto a la variedad Cavendish. El gerente general de Caisa indicó además que los bananitos requieren menos aplicaciones contra la Sigatoka Negra en relación a los bananos convencionales.

Caisa cuenta con la certificación Rainsforest Alliance. Actualmente la empresa está trabajando para obtener la certificación Global G.A.P, una con la que Morales espera contar en un par de meses.

“Estamos muy centrados en devolver algo a nuestra comunidad. Puesto que no somos una gran empresa, no podemos darnos el lujo de hacer proyectos muy grandes pero sí pequeños proyectos como la reconstrucción de la escuela”.

“Si nuestra zona se ve afectada por el clima hacemos todo lo posible por ayudar a nuestra gente, para conseguir alimentos. Tratamos de proporcionar puestos de trabajo seguros. Ese es nuestro principal objetivo y tratamos de ampliarnos un poco más”.

Morales dijo que Chiquita había apoyado la idea de ramificación de la empresa para hacer su propia comercialización y dijo estar agradecido de los esfuerzos realizados por la CBI.

“Ha sido una negociación con ellos [Chiquita]. Les dijimos que estamos interesados ​​en dejar de lado parte de nuestra producción de manera que pudiéramos exportar directamente o comercializar de la manera que nos pareciera. Ha sido un arreglo con ellos”, dijo.

“El CBI apoya a pequeñas y medianas empresas en los países del tercer mundo. Nuestra empresa postuló a este programa y fuimos muy afortunado de ser aceptados”.

“Este programa es como un programa de entrenamiento para la exportación. Ellos nos han estado mostrando los aspectos generales para hacer negocios en Europa y exportar”.

Morales explicó que los bananitos - con ventas que se dividen 50/50 entre EE.UU. y Europa – tenían una dinámica de mercado muy diferente a la variedad Cavendish.

“Se trata de un producto diferente. Muchas personas lo relacionan con una banana regular, pero es diferente. Atienden a un nicho de mercado. Es una fruta exótica”, dijo.

“No es como un commodity, como es el caso de las bananas regulares, por lo que tienes que trabajar para encontrarle un mercado a este producto”.

“Tienen el mismo valor nutricional que una banana regular, obviamente, en menores cantidades. Es mucho más dulce que una banana normal y, debido a su pequeño tamaño, la puedes comer sin ningún problema, especialmente un niño”.

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