Columna de opinión: La mirada de un productor chileno a la tormentosa temporada de arándanos 2016/2017

14 Junio 2017

Por Patricia Benavente, gerente general de Agrícola Almahue

Algunos de los productores de arándanos en Chile pensamos que esta reciente temporada ha sido la más negativa desde que se tiene registro, y en este espacio analizaremos algunos de los factores que considero pueden haber influido en este resultado.

El primer factor que ha influenciado no sólo a los arándanos, sino a todos los cultivos en general en Chile, ha sido el desorden climático.

El adelanto de 3 a 4 semanas en la fecha de maduración del fruto en las diferentes zonas productivas de Chile, produjo una alta concentración en los puertos de llegada a Estados Unidos en el mes de diciembre.

Esto, sumado a que algunas frutas llegaron con una condición más frágil que en temporadas anteriores, junto a la fuerte presencia de arándanos peruanos en el mercado, provocó una importante caída en los precios y una disminución de interés por los arándanos chilenos de parte de los recibidores norteamericanos.

Sólo sobrevivieron los importadores y recibidores que presentaron una mejor logística en el manejo del mercado, y una amplia y diversificada cartera de clientes presente tanto en la costa este y oeste.

El factor Perú

Plantaciones de arándanos Agrícola Almahue

No estoy completamente de acuerdo en que la alta concentración de fruta y maduración adelantada hayan sido las causas principales del desastre de la temporada. 

Ya en el mes de octubre el mercado norteamericano se mostraba más indiferente con la fruta chilena que años anteriores y adelantaban precios directamente más bajos debido a que estaban cómodamente abastecidos de fruta peruana. En este escenario, los recibidores tenían mayor poder de negociación con la fruta chilena.

Cuando Perú inició su posicionamiento en el mercado de arándanos hace algunos años, pensó que llenaría una ventana que no haría competencia con Chile y que sería un complemento, incluso las compañías exportadoras más grandes de Chile ayudaron a potenciar este crecimiento, invirtiendo en el país vecino al presentar menores costos en la producción. Esto – en mi opinión – arriesgó el futuro del precio de la fruta de su propio país.

Con el pasar del tiempo, la gran sorpresa fue que la ventana ya no estaba tan acotada a los meses de septiembre a noviembre, ya que se constató que Perú podía ampliar los meses de producción y exportación en un par de meses más. Esto hizo que se topara con los meses de mayor producción en Chile como son diciembre y enero.

Todo este nuevo panorama hizo que el precio del arándano cayera bruscamente a niveles nunca vistos y se transformó en la “tormenta perfecta” para los productores chilenos. Desde ese momento hemos estado en una situación muy riesgosa, con números rojos y afectando principalmente a los pequeños y medianos productores.

El factor Perú SI fue un factor relevante de la caída del precio de nuestros arándanos.

Se comprobó que, con la misma condición de fruta y stocks un poco menos concentrados, el precio retomó su crecimiento cuando los stocks de Perú fueron disminuyendo en los meses de enero y febrero.  Esto ayudó a mejorar un poco los magros resultados de la temporada 2016-2017 para los productores y exportadores chilenos.

Lo anterior indica claramente que Perú va seguir generando presión en los próximos años si no tomamos medidas orientadas a posicionar de nuevo a Chile con una postura diferente.

Volver a posicionar al arándano chileno

Labores de cosecha en Agrícola Almahue

Se habla del recambio varietal, pero el tema no es fácil porque esto toma varios años e implica mayores inversiones en tiempos de inestabilidad de los precios.

Además, ¿qué pasa con las nuevas condiciones que nos impondrá la reforma laboral? El Estado no se ha dado cuenta todavía del impacto social que ésta producirá en el campo con la disminución de la mano de obra.

También hay que destacar que en este escenario competitivo Perú ha tenido un trabajo mucho más activo en cuanto a promoción y posicionamiento. ¿Dónde están los programas que destaquen las cualidades del sabor y valor nutricional de nuestros arándanos naturalmente cultivados en tierras fértiles y clima adecuado? Creo que hay que volver a los comienzos de la industria, creando una nueva imagen país para el ARANDANO CHILENO.

Existe el apoyo en el campo por parte de instituciones como CORFO, INDAP y SAG, quienes promueven una producción limpia e inocua, que garantice un producto de calidad, pero ¿qué sacamos con tener este producto de calidad si no obtendremos retornos que avalen esta inversión estatal?

Ahora el tema tiene que enfocarse en la comercialización en el exterior.  No hay que olvidar que una buena parte de los volúmenes que manejan las exportadoras están formados por estos productores [pequeños y medianos].

Los Programas de promoción País deberían destacar con más fuerza que Chile tiene condiciones privilegiadas para la producción de berries en diferentes zonas a lo largo del país, que se da por vocación natural y con poca intervención de manejo externo.

Las horas frío/calor de Chile versus las de otros países del mundo, sumado al excelente suelo, hacen que nuestra población varietal de plantas aptas para cultivarse sea muy amplia. 

En mi reciente asistencia al Seminario Internacional de Berries realizado en Linares y tras haber escuchado al Presidente de ProArandanos de Perú explicando  las  proyecciones de crecimiento del mercado de su país  para los próximos 4 años y  de la sorpresiva y amplia ventana  de producción que tendrían ellos con su clima templado – que les permitirá abastecer al mundo por un periodo más largo que nosotros, con variedades de poco requerimiento de horas frío – queda la sensación de que sería un mercado realmente interesante para cualquier productor chileno. 

Aún más, cuando al momento del cierre del Seminario se nos desliza sutilmente  una invitación a plantar nuevos huertos allá, los productores  chilenos con justa razón piden explicaciones a las  autoridades del sector.

¿Qué señal se está dando al productor que es el emprendedor que al final de cuentas es el que está arriesgando todo su trabajo, esfuerzo, dinero durante cada año y que ya cuenta con sus infraestructuras establecidas por hace mucho tiempo en Chile? ¿Qué hay que rendirse?

¿Dónde quedó nuestra reciente fuerza emprendedora de país líder en exportaciones de arándanos? ¿Es que acaso ahora no sabemos cómo mantener nuestro merecido lugar de tantos años en el mercado internacional?

Se habla de la “Tormenta Perfecta “en la cosecha 2016-2017, pero ¿cuál sería la “Receta Perfecta” para la próxima temporada? 

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Comentarios
  • Marcelo

    Muy interesante su opinión Patricia, coincido plenamente con su comentario.
    Personalmente creo que los proyectos peruanos se han ido ejecutando sobre la base de varios supuestos positivos y que muchos de ellos han ido fracasando en el tiempo. Los costos de inversión aumentan cada año, bajas productividades, variedades de mala palatabilidad, aparentemente corta vida de plantaciones, precios bajos si se traslapan con la temporada chilena, etc.
    No obstante esto, Chile debe diferenciarse y promover cualidades geográficas, nutricionales, y de palatabilidad que no tienen nuestros hermanos peruanos. Paralelamente los agricultores tienen la larga y costosa tarea de cambiar variedades (Oneal no la quieren en Asia, ni UK ni ahora en USA si es que tiene que ser fumigada), e invertir en infraestructura (cámaras de gasificación, cadena de frío, automatización, calibradores), para lograr alcanzar mercados lejanos que pareciera son más estables a la hora de llegar con buena condición mientras USA sigue recibiendo el grueso del volumen de Sudamérica.
    Por otra parte las autoridades chilenas deben ser más enérgicas en la defensa de nuestras condiciones fitosanitarias. Hay zonas de la zona central de Chile que deben ser reconocidas como libres de Lobesia dado el bajo o la consistente ausencia en el nivel de capturas de esta polilla, esto nos permitiría ser bastante más competitivos y enfrentar de mejor forma la transición (recambio y mejoras), de nuestros amigos agricultores.